Wangari Maathai, la Mujer Árbol: Semillas para cambiar el mundo

Bióloga y ecologista, políticamente algo anarquista, y con la conciencia clara de que desde la política hay que actuar para mejorar la sostenibilidad, la vida de la gente y la de las generaciones futuras; y que eso depende del mantenimiento de los ecosistemas donde nacemos, vivimos y nos desarrollamos.

Más de 47 millones de árboles plantados gracias a su impulso. Su herencia incluye también una lección: la lucha por el medio ambiente es una suma de luchas. Puso bajo el mismo paraguas el desarrollo sostenible y los derechos humanos. Algo que ya nadie discute. A través de su trabajo como voluntaria en diversas asociaciones, le resultó evidente que la raíz de la mayoría de los problemas de Kenia estaba en la degradación medioambiental. “La paz en la Tierra depende de nuestra capacidad para asegurar el medio ambiente” afirmaba.

Maathai se situó al frente de la lucha por el desarrollo económico, cultural y ecológicamente viable en Kenia y en África. Ese fue el motivo que llevó al comité del Nobel de la Paz a su concesión a la primera mujer africana. Al recibirlo en Oslo, la que algunos bautizaron como la MUJER ÁRBOL, dijo: “La industria y las instituciones internacionales deben comprender que la justicia económica, la equidad y la integridad ecológica valen más que los beneficios a toda costa“.

Cuando recibió el Nobel, tenía 3.000 viveros atendidos por 35.000 mujeres

Wangari Maathai (Kenia, 1940) tuvo una vida muy poco común para una africana de su generación. Aunque iba a por agua, como casi todas las niñas, ella logró estudiar y se licenció en Biología en Estados Unidos gracias a una beca. Volvió a Kenia con la independencia recién estrenada en su país e inició el camino del activismo.

Siendo la primera doctora universitaria en África oriental, comenzó por dar la batalla en defensa de la libertad de cátedra en un país que se encaminaba hacia el autoritarismo y la corrupción. Entró en la Asociación de Mujeres Universitarias, donde se luchaba contra la discriminación salarial de las profesoras frente a sus colegas masculinos. Trabajó con mujeres del campo, cada vez más deforestado y con problemas como inseguridad alimentaria, malnutrición, falta de agua, de leña y de ingresos. Les decía: “Si no tenéis leña, plantad árboles“. Surgía así el Movimiento Cinturón Verde (Green Belt Movement, 1977) que obtuvo en 1986 el Premio al Sustento Bien Ganado. Las mujeres empezaron a gestionar semillas y a plantarlas. Primero en sus parcelas y luego en los terrenos públicos con el apoyo del Movimiento.

Las batallas la llevaron varias veces a la cárcel. Su lucha —y la de sus miles de seguidores— evitaron que se construyera un rascacielos en el mayor parque de Nairobi o que se privatizara un espacio natural de la capital keniana para construir chalés.

Recibió el Premio Nobel de la Paz en 2004 por “su contribución al desarrollo sostenible, la democracia y la paz”. Maathai conectó sus ideas de recuperación ambiental con la necesidad de dar empleo a los parados, lo que la llevó a fundar una empresa dedicada a la reforestación. Así alentó a las mujeres de Kenia a crear invernaderos por todo el país, buscando semillas en bosques cercanos para sembrar árboles oriundos de la zona. Acordó pagar a las mujeres una pequeña remuneración por cada semillero que fuese plantado en otros lugares.

La relación entre mujeres y conservación de las semillas es algo transversal a distintas culturas y una base fundamental de la soberanía alimentaria. En muchos lugares son ellas las “guardianas de las semillas”. El movimiento recibió fondos de la Sociedad Noruega de Silvicultura, del Fondo Voluntario para Mujeres de Naciones Unidas y esto permitió su expansión.

Naciones Unidas celebró la tercera conferencia de mujeres en Nairobi y Wangari organizó seminarios y presentaciones para explicar el trabajo del Cinturón Verde, lo que sirvió para expandir el Movimiento fuera de Kenia. En 1986, con financiación de la UNEP, se expandió por toda África y condujo a la fundación de la Red Pan-Africana del Cinturón Verde. Cuarenta y cinco representantes de quince países africanos viajaron a Kenia durante los siguientes tres años para aprender a combatir en sus países la desertificación, la deforestación, la crisis de agua y la hambruna rural. El gobierno de Kenia solicitó que el Movimiento Cinturón Verde se escindiera del Consejo Nacional de Mujeres de Kenia, al pensar que la organización debería enfocarse solamente en los asuntos de las mujeres, no en temas ambientales. Es como si quisieran separar el ecologismo del feminismo. Imposible.

Recibió diversos premios: Premio Ambiental Goldman y en Londres el Premio al Liderazgo en África.

También se preocupó de impulsar la democracia

Durante las elecciones de 1997, Maathai quiso presentarse al Parlamento de su país. Le cuestionaron que diese ese paso, pero, parece razonable que fuese consecuente e intentase entrar en política para que su intenso activismo se tradujese en los cambios normativos que quería.

Plantar árboles es una de las actividades más ecológicas y revolucionarias. Aprende lo fácil que es plantar bien árboles.

Plantar árboles es una de las actividades más ecológicas y revolucionarias. Aprende lo fácil que es plantar bien árboles.

En 1998, Maathai tras enterarse de un plan del gobierno para privatizar grandes áreas de tierra pública en el Bosque Karura a las afueras de Nairobi, y dárselas a partidarios políticos, como hiciera en el parque del centro de Nairobi, donde se pretendió construir un complejo de 60 plantas para albergar un centro de negocios, oficinas, auditorio, galerías, centro comercial y aparcamiento para 2.000 vehículos, manifestó su protesta mediante cartas al gobierno y a la prensa. Fue con el Movimiento Cinturón Verde a Karuna, a manifestarse plantando árboles contra la destrucción del bosque. A principios de 1999, con miembros del parlamento en la oposición, periodistas, observadores internacionales y miembros del Cinturón Verde volvieron al bosque a plantar un árbol en protesta. Fueron atacados sin que la policía interviniese, pero se filmó y el suceso provocó indignación internacional. Al mismo tiempo, hubo protestas estudiantiles en Nairobi hasta que el presidente anunció que prohibía cualquier adjudicación de tierra pública. Así ejercía su activismo político.

Pasado un tiempo, el gobierno volvió a adjudicar tierra pública a sus partidarios. Pero la figura de Wangari ya tenía el peso suficiente como para que sus luchas fuesen conocidas y defendidas.

Maathai volvió a presentarse al parlamento durante las elecciones de 2002, esta vez como candidata de la Coalición Nacional Arcoiris, que unificó a la oposición y derrotó al partido en el poder (Unión Nacional Africana Keniana). En 2003, fue nombrada ayudante del ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, cargo que ejerció hasta finales de 2005. En 2012, tras su muerte, la Asociación de Colaboración en materia de Bosques ACB, un consorcio internacional de 14 organizaciones, secretariados e instituciones trabajando en problemas forestales internacionales, instauró el Premio Wangari Maathai paladines del Bosque para honrar su memoria.

En palabras suyas, la mejor recomendación:

“No hay nada más bello que cultivar la tierra al anochecer. En ese momento del día en las tierras altas, el aire y la tierra son frescos, el sol se está poniendo, la luz del sol es dorada sobre las cordilleras y las copas de los árboles, y suele haber brisa. Mientras retiras las hierbas y presionas la tierra alrededor de los cultivos te sientes feliz y desearías que la luz perdurara para poder cultivar más. La tierra y el agua, el aire y el fuego menguante del sol se combinan para formar los elementos esenciales de la vida y me revelan mi parentesco con la tierra”.

Carmen Molina Cañadas, @CarmenMolina_C
Bióloga y ex parlamentaria andaluza

♥ Te interesará:

Publicado en Biodiversidad, Cambio Climático, Ciencia, Medio Ambiente | Etiquetado , , , , , , , , , | 2 comentarios

Nueve propuestas para un gran desafío: alimentar y satisfacer a millones de desempleados

El mundo empresarial ha sufrido un shock sistémico del que muchos analistas aseguran que no se recuperará nunca. Esto implica mucha gente sin empleo —o con salarios reducidos— y una bajada brusca del desgraciado PIB (que podría llegar hasta del 20% según algunos). Nos enfrentamos así a un gran desafío: idear mecanismos para alimentar y satisfacer a muchas personas en un mundo altamente mecanizado, con menguantes necesidades de mano de obra, con un coronavirus suelto y con un impacto ambiental muy grave. Es una nueva versión del “pan y circo” de los romanos, que haríamos bien en traducir como «trabajo y cultura, pero sostenible».

Si este problema no se aborda adecuadamente, podrá haber grandes masas de gente empobrecida que se sienta ignorada por la sociedad. La pobreza y la desigualdad no es raro que desemboquen en malestar, delincuencia y violencia. En el peor caso podríamos asistir a revoluciones, guerras, cambios de regímenes y pérdida de derechos que hoy consideramos bien asentados, pero que nada nos garantiza que vayan a respetarse en el futuro.

Cómo y dónde

El problema es global pero, en ciertas zonas será más grave que en otras. Por ejemplo, las zonas que dependan mucho del turismo (como Málaga) podrían ser algunas de las más afectadas. En el nuevo contexto mundial el turismo se va a reducir, tanto por el riesgo de contagios como por la falta de ingresos. Serán menos las personas que puedan hacer turismo y el turismo será más local.

Los viajes en avión, en tren y en autobús se reducirán por el miedo al contagio, pero también porque al incrementar la separación entre viajeros y las medidas de control, aumentarán los precios. A esto se une el clamor ecologista contra los aviones y contra las subvenciones que reciben.

La reducción en los ingresos medios y en el consumo obligará a replantear el futuro en muchos sectores, especialmente los de productos no esenciales o fácilmente prescindibles. Las empresas tendrán que reinventarse y aplicarán mecanismos para reducir gastos. Algunos de esos mecanismos serán positivos en general (como aplicar el teletrabajo cuando sea posible) pero otros pueden tener efectos negativos colaterales (la mecanización y robotización ahorran trabajo y costes, pero podría conllevar despidos).

Otros sectores, como la agricultura y la ganadería, puede que no noten mucho la crisis, al menos a corto plazo, pero a medio y largo plazo, sin duda les afectará, especialmente en un escenario de crisis energética. Debemos ir haciéndonos la idea de que se van a incrementar los empleos en el campo y se van a reducir en las industrias. Reducir el consumo de carne y la ganadería sería una buena decisión que parece que solo está en manos de los particulares. Sin embargo, los Estados pueden influir. España produce más carne de la que necesita, dejando en su territorio parte del impacto ambiental de esa industria. Reducir ganadería ahorra agua, importaciones de cereales y contaminación, todo lo cual es algo básico para la soberanía alimentaria.

Aunque algunos proclaman que la solución está en volver a la senda del crecimiento económico anterior a la crisis, otros aseguran que ese camino es imposible o incorrecto. ¿Podremos volver a la situación anterior cuando ya sabemos que distaba mucho de ser un buen camino? Y en caso de que ello fuera posible, ¿por cuánto tiempo se podría mantener un desarrollo claramente insostenible? A medio y largo plazo, ¿no generará la vía del crecimiento más daños que intentar hacer una transición ecosocial? Para ello podemos aprovechar los efectos y lecciones de la crisis del COVID-19. En el fondo, esta crisis es una extensión de la crisis del 2008, una crisis que también se originó por los abusos (abusos inmobiliarios, bancarios, a la biosfera…).

¿Quiénes son los más amenazados?

Toda la sociedad está amenazada por este problema, pero obviamente no por igual (los súper ricos también nacen en épocas de crisis). Las personas más afectadas serán aquellas que no tengan una formación específica y que realicen tareas fácilmente mecanizables.

Este problema no es nuevo. Tanto la robotización como la mecanización han generado una reducción de la mano de obra, especialmente de la no especializada. Por ejemplo, desde principios de siglo los bancos han despedido o prejubilado a muchos de sus empleados. Sin embargo, en el contexto actual, el problema adquiere una nueva dimensión. Si este problema no se resuelve bien no solo generará mucha pobreza, sino que su efecto podría ser del tipo “bola de nieve” y generar de forma creciente malestar, pobreza, desigualdad, delincuencia, inestabilidad, disturbios… En esa hipotética situación, respetar el medioambiente no será una prioridad lo que ahondará más en la crisis ambiental, con devastadores efectos especialmente para las siguientes generaciones.

Conclusiones y nueve soluciones

Tal vez uno de los más importantes ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) de la ONU sea el fin de la pobreza. El COVID-19 va a empobrecer a toda la sociedad en su conjunto. Sin embargo, como ocurre en todas las crisis, algunos se verán beneficiados. Es un reto para esta sociedad distribuir la riqueza y, a la vez, reducir los impactos ambientales para maximizar el bienestar de la sociedad presente y futura.

Algunos de los mecanismos más importantes para todo esto son:

  1. Reducir la jornada laboral (para que haya más gente que trabaje, aunque sean menos horas cada uno).
  2. Concienciar en el daño social que hacen las horas extra (especialmente las no remuneradas).
  3. Implantar una Renta Básica Universal (que garantice unos ingresos mínimos muy básicos para todos los mayores de edad).
  4. Fiscalidad justa y verde: Evitar el fraude fiscal (especialmente en las empresas del IBEX), asfixiar a los paraísos fiscales y mejorar el sistema tributario para que las grandes empresas no paguen menos porcentaje de sus beneficios que los mileuristas (como ocurre hoy en día aunque de esto no se hable).
  5. Ayudas públicas ecosociales: No se deben rescatar empresas con un alto impacto ambiental y menos aún si no proponen un plan serio para reducir ese impacto. Algunas empresas de Alemania han pedido que las ayudas por el coronavirus estén asociadas a medidas por el clima. Por otra parte, Dinamarca, Francia y Polonia no rescatarán empresas registradas en paraísos fiscales. ¿Qué harán los demás países? Es lógico dar prioridad a las empresas que no evaden impuestos. De hecho, tal vez lo más inteligente sería prohibir que vendan sus productos las empresas que evaden impuestos.
  6. Reducir temporalmente los sueldos públicos, empezando por reducir el número de políticos y por el sueldo de los políticos y siguiendo por el de los funcionarios (Nueva ZelandaUruguay ya lo han hecho). Todos tenemos que entender que para construir un mundo futuro mejor necesitamos reducir nuestros ingresos, y también nuestras horas de trabajo (Portugal lo hizo para sus funcionarios). Los directivos y altos puestos de las empresas también deberían “repartir” sus ingresos para evitar despidos masivos.
  7. Aplicar la agroecología es ya un deber moral pero pronto será una obligación. Si somos inteligentes deberíamos empezar a aplicarla de forma paulatina, incluso aunque requiera más mano de obra (o tal vez justo por eso).
  8. Reducir nuestro consumo de carne y pescado: Si lo hacemos, sobrarán tierras, cereales y energía para alimentar a las personas y no al ganado. Muchas ciudades se comprometieron a hacerlo pero han hecho poco. Hay varias razones para comer menos carne, pero lo expuesto debería ser suficiente.
  9. Reducir el presupuesto militar: Dedicamos mucho dinero a algo poco útil. Muchos países han eliminado totalmente su ejército para dedicar ese dinero a atender a la gente. Véase el ejemplo de Costa Rica.

En un contexto de grave crisis económica y ambiental (conceptos que se apoyan y se complementan) todos tenemos que estar dispuestos a renunciar a algo para que nadie renuncie a todo. Dado que no vamos a ir de turismo a lugares lejanos y que vamos a gastar menos en restaurantes y en comprar cosas caras, podemos reducir nuestro salario. Los precios de la comida deberían mantenerse o bajar (salvo carne y pescado).

El escritor israelita Harari expone el caso de su país, en el que el Estado mantiene a muchos pobres dedicados a cuestiones religiosas (los judíos ultraortodoxos). Lo curioso es que esa gente tiene en general una vida más satisfactoria que los obreros. Satisfacer a los seres humanos no es tarea sencilla pero se puede educar en los hogares y en los colegios para ser felices viviendo sencillamente.

No es momento de quejas vacías. Es momento de sacar nuestra austeridad y nuestra solidaridad. Es momento de exigir a nuestros políticos que se olviden del crecimiento económico, porque engañan a los incautos y comprometen nuestro presente y nuestro futuro como personas y como humanidad.

♦ Cosas relacionadas:

Publicado en Agricultura, Alimentación, Consumo, Economía, Sostenibilidad, Transporte | Etiquetado , , , , , , , , , , , | 5 comentarios

¿Por qué los supermercados venden tanta basura?

El carro de la compra es un arma de guerra o de paz.Respuesta rápida: porque no pensamos en nuestra salud y, menos aún, en la del planeta.

Antes de la crisis del coronavirus muchos decían que no tenían tiempo para cocinar sano, pero durante el confinamiento los productos con más éxito en los supermercados han sido cerveza y aperitivos (además del papel higiénico y preparar postres dulces, por supuesto).

¿Cómo puede ser tan buen negocio vender basura? Los supermercados venden multitud de productos nefastos. Damos cuatro motivos:

1. Los supermercados están llenos de productos poco sanos:

En un momento histórico donde los supermercados se abarrotan, decir esto parece demasiado antisistema, pero si pusiéramos etiquetas a los productos poco saludables (como ha hecho Chile, por ejemplo) pocos alimentos del súper se librarían. Encontramos muchas grasas saturadas, mucha sal, mucho azúcar, muchos potenciadores del sabor…

Algunos lectores tal vez estén pensando que para vivir necesitamos comer, pero para tener una vida sana necesitamos comer alimentos sanos. Los alimentos sanos suelen ser los más simples: verduras, frutas, semillas, legumbres… Los alimentos procesados industrialmente no son sanos, aunque estén sabrosos.

2. Muchos ingredientes químicos o desconocidos

Una regla sencilla podría ser: no comprar productos con más de 4 ingredientes. ¿Has mirado los ingredientes de lo que compras? Casi todo tiene aditivos, aceite de palma, antioxidantes, colorantes, glutamato… ¿Es mucho pedir que sepamos lo que comemos? Hasta los jabones tienen compuestos impronunciables (parabenos…), con lo fácil que es hacer jabón en casa.

3. Productos de alto impacto ambiental: transportados miles de kilómetros y en envases de usar y tirar

Comida basura, cosmética basura… todo con envases que son basura al llegar a casa. Millones de toneladas de plástico para usarse solo una vez. ¿Por qué no se reutilizan con un SDDR? Hasta las cajas de fresas deberían tener un SDDR.

Si además de eliminar los productos poco sanos, eliminamos también los productos con envases de usar y tirar (latas, plástico o vidrio) y aquellos que han viajado miles de kilómetros. ¿Con cuántos productos nos quedamos?

Es mejor ir a fruterías (o cooperativas) y priorizar alimentos frescos y de temporada. En la frutería puedes preguntar. Haz este experimento: pregunta en un supermercado si un alimento es o no de temporada. Además, todas las fruterías suelen tener algunos productos ecológicos y, si preguntas, te los mostrarán. Mira las etiquetas para ver de dónde viene cada producto.

Pero atención, hay excepciones. Alimentos como carnes, pescados, lácteos y huevos casi siempre son de ganadería o pesca industrial y tienen un impacto negativo importante (para la salud y para el planeta). Desgraciadamente es bastante complicado encontrar esos alimentos de cercanía y ecológicos, pero incluso los ecológicos tienen una importante huella ambiental (por no hablar del maltrato animal inherente a esos productos). Por tanto, lo más ecológico es reducir el consumo de alimentos que procedan de los animales. Un estudio rebela que es más ecológico dejar de comer carne que preocuparse por comer alimentos locales. Decir esto no implica dejar de dar importancia a lo local, ni ser vegano, sino ser consciente.

4. Los supermercados conseguirán que compres lo que tú no quieres comprar

Otra idea es: No compres lo que no comprarían tus abuelos. Si quitamos frutas y verduras, el 90% de lo que se vende en los supermercados no es bueno para ti (ni para nadie). Si entras para comprar esa mínima parte de alimentos sanos, será fácil que compres cosas que no son sanas. Ellos saben cómo colocar los productos para que piquemos. Si quieres entrar en un supermercado, hazlo, pero sé consciente de que te van a intentar colar productos que no quieres, que no necesitas y que te harán daño a ti, a los que más quieres y al planeta. ¿Conseguirán engañarnos o conseguiremos ser fuertes? ¿Aún bebes bedidas ultra-azucaradas? Tal vez, lo mejor es no entrar.

Un ejemplo: patatas fritas tóxicas

Un producto de gran éxito en los supermercados es la bolsa de patatas fritas (u otros snacks):

  • Se venden en bolsas de usar y tirar. ¿De verdad crees que se recicla?
  • Con más de 5 ingredientes.
  • Tus abuelos no compraban patatas fritas de marca.
  • Es un producto frito. Evitar comer fritos es inteligente, pero si quieres comer algo frito, al menos fríelo tú, para saber lo que comes.

Si aceptamos comer basura regularmente, estamos aceptando que no nos merecemos comer saludablemente. Por supuesto, podemos concedernos todas las excepciones que queramos, pero una cosa es hacer excepciones y otra cosa hacer algo mal regularmente.

Si no pensamos en nuestra propia salud ni en la de nuestros seres queridos, ¿cómo vamos a pensar en la salud de los que viven lejos o en la del planeta? Pero todo está conectado y el coronavirus nos lo ha enseñado.

♥ Te gustará ver el vídeo del final y leer esto:

NOTA: Este artículo fue publicado en el blog de Ecologismo de Emergencia.

Publicado en Basura, Comercio justo, Consumo | Etiquetado | 6 comentarios

A nadie le importan tus quejas vacías: deja de quejarte y aporta soluciones

¿Nos quejamos mucho sin aportar soluciones? ¿Por qué lo hacemos?

El optimismo nos lleva a plantear más soluciones que quejas.Quejarse da un placer instantáneo, efímero, un momento de liberación y más aún si nos sentimos comprendidos por los que nos escuchan. ¿Dedicamos más tiempo a quejarnos que a solucionar los problemas?

Algunas personas dirigen sus quejas hacia sí mismas por su situación o por sus errores. El psicólogo Fernando Cembranos nos dice: “No te dediques a castigarte con lo que podía haber sido. Lucha para que la sociedad tenga otras prioridades, para que se organice con estructuras más justas, pero no te abandones a la queja”. Además, nos sugiere ser agradecidos, tener un pensamiento positivo y decirnos a nosotros mismos: “lo estoy haciendo razonablemente bien”.

¿Puede el optimismo ser una estrategia que nos lleve a vivir mejor planteando más soluciones y menos quejas vacías? Una queja vacía es, por ejemplo, la típica queja que se hace contra el que manda (sin que esté presente, por supuesto). Es fácil decir: ¡Qué mal lo hace! Ahora bien, ¿qué soluciones aporto yo? ¿están esas soluciones bien pensadas o son meras ideas sin organizar? ¿son realmente viables? ¿cómo se las hago llegar formalmente al responsable? ¿cómo puedo aumentar la gente que apoye esas soluciones? Responder a esas preguntas es un paso para completar la queja y evitar que sea una queja vacía.

Solo quejarse aburre a los demás sin solucionar nada

Pedro Calderón de la Barca escribió en La vida es sueño que tanto gusto había en quejarse (…) que, a trueco de quejarse, habían las desdichas buscarse”. Por otra parte, Vicent Van Gogh sugirió en una carta a su hermano que “sufrir sin quejarse es la única lección que debemos aprender en esta vida”.

Por supuesto, no defendemos dejar de hablar de las cosas negativas, sino cambiar el punto de vista desde el que las vemos. En vez de quejarnos de algo, hablemos de cómo solucionarlo. En vez de repetir una y otra vez lo negativo de algo, repitamos una y otra vez soluciones o propuestas. Incluso aunque sean soluciones repetidas o inviables. Solo el hecho de plantear soluciones nos acerca al objetivo mucho más que las quejas vacías.

Para cada problema planteemos una o mil alternativas, pero nunca cero

Los que quieren quejarse, siempre encuentran material. Hay que ser muy torpe para no encontrar nada de lo que quejarse. En cambio, llenar esas quejas vacías con alternativas o solo decidir quejarnos menos —aunque no podamos evitar hacerlo— nos hace ser conscientes del tiempo que perdemos generando malestar y perdiendo energía. Si ese tiempo y esa energía los empleamos en plantear soluciones, seguro que salimos ganando a nivel personal y colectivo.

♥ Seguro que te gusta también:

Publicado en Filosofía, Psicología | Etiquetado , | 5 comentarios

Música ecologista para reflexionar y disfrutar, en INGLÉS

El heavy rock es posiblemente el estilo de música con más canciones dedicadas a la naturaleza en generalYa hicimos una selección de música ecologista en español. Ahora toca en inglés. Esperamos que nuestros lectores miren sus letras, se inspiren y aprendan algo, aunque sea solo algunas palabras o expresiones interesantes. Son letras para reflexionar.

  1. Alan Walker con Sofia Carson: “Different World” (Mundo diferente). El estribillo dice que “This is not the world we had in mind, but we got time” (Este no es el mundo que teníamos en mente, pero tenemos tiempo). En este vídeo se hace una parada para que hable una niña con un precioso mensaje.
  2. Iron Maiden: “Rime Of The Ancient Mariner” (Balada del viejo marinero). Cuenta la historia de un marinero que mató un albatros, y sus colegas lo justificaron. Entonces, una maldición cayó sobre todos… porque “We must love all things that God made” (Debemos amar todas las cosas que Dios creó). El marinero finalmente recibió un duro castigo y una condena eterna a hacer algo (que no desvelamos para no destripar el final). Una canción larga que es una obra maestra con fantásticos cambios de ritmo. La letra se basa en el poema del mismo título del romántico Samuel Taylor Coleridge. En este vídeo tienes una explicación muy detallada de toda la canción. Del mismo grupo también encontramos la canción “Total Eclipse” que habla de una “Mother nature’s black revenge on those who waste her life” (Negra venganza de la Madre Naturaleza sobre los que malgastan su vida). Otra canción interesante de esta banda es “Two minutes to midnight” (muy bien explicada en este vídeo), canción antimilitarista relacionada con el reloj del apocalipsis de la Universidad de Chicago que pretende medir el tiempo que queda para que haya un colapso de la humanidad (en el cálculo también se meten cuestiones ambientales como el cambio climático).
  3. Metallica: “Blackened” (Ennegrecido). Con el potente rock de esta banda, se describe el presente como un mundo ennegrecido y que está terminando con la vida y su evolución. Estremecedor verso “See our mother die” (Mira nuestra madre morir).
  4. Louis Armstrong: “What A Wonderful World” (Qué mundo más maravilloso).  Es una canción icónica que seguro que has escuchado cientos de veces. El mundo es maravilloso… lo que no es maravilloso es lo que estamos haciendo con él.
  5. Pocahontas: “Colors of the Wind” (Colores del viento). Una canción de una película de Disney, con una profundidad inmensa. Se critica a los que se creen que saben mucho porque viajan mucho por el mundo, pero luego se comportan sin respeto hacia el lugar en el que están, creyendo que son los dueños de todo lo vivo o muerto. Es una crítica también a los cazadores que matan sin pensar en todo lo que se pierde con cada vida. Independientemente del color de nuestra piel, todas las criaturas estamos conectadas.
  6. Scorpions: “Humanity” (Humanidad). Canción de despedida a la humanidad porque “No one can save us from ourselves” (Nadie puede salvarnos de nosotros mismos), ni de nuestro egoísmo. Nota: Scorpions es una banda alemana y tiene una de las mejores baladas de amor roqueras. ¿Te has dado cuenta que utilizan dos palabras en español?
  7. Depeche Mode: “The Landscape Is Changing” (El paisaje está cambiando). Cambiando y llorando, por los árboles que mueren y por la lluvia ácida. Repiten: “Just take good care of the world” (Solo cuida bien del mundo).
  8. Miley Cyrus: “Wake Up America” (Despierta América). Canción que parece escrita para Donald Trump, un ignorante ambiental (tal vez un terrorista ambiental). Pretende despertar a EE.UU. para que cuide del medioambiente (los estadounidenses suelen llamar “América” a su país). En todo caso, no olvidemos este lema: “We’re all in this together” (Todos estamos juntos en esto). De esta cantante también tenemos “1 Sun” (1 Sol), que termina diciendo: “We only have a little bit of time” (Solo tenemos un poco de tiempo).
  9. Michael Jackson: “Earth Song” (Canción de laTierra).  Canción que se pregunta “What have we done to the world?” (¿Qué le hemos hecho al mundo?) para contestar con guerras, contaminación, maltrato animal… y lo poco que nos importa todo eso.
  10. Megadeth: “Countdown to Extinction” (Cuenta atrás para la extinción). Es una denuncia de la caza, del comercio de especies salvajes o del matar animales por su piel. Las especies se están extinguiendo por esa y por otras causas. La caza hoy en día no es una actividad ética, ni justa, ni justificada. Otra canción de este mismo grupo es “Dawn Patrol” sobre el efecto invernadero y la contaminación.

La lista sigue con:

  1. Green House Effect” de Testament. El título (Efecto invernadero) deja claro el tema, pero no su fuerte crítica a los gobiernos por sus mentiras. Curiosa expresión “Environmental holocaust“. Y añade: “Our only hope to breathe again (…) What will we do when all is lost?” (Nuestra única esperanza es respirar de nuevo (…) ¿Qué haremos cuando todo esté perdido?).
  2. Stop! Before It’s Too Late And We’ve Destroyed It All” de Atreyu. Una fuerte crítica al crecimiento poblacional con un verso tan insultante como el siguiente: “We spread like a fucking disease“.
  3. If a Tree Falls” de Bruce Cockburn. Una denuncia de la deforestación para criar vacas, echando a los indígenas de sus tierras y emitiendo grandes cantidades de metano.
  4. This Is The End” de Dust In Mind. Advierten: “Trees are dying (…) you were aware but didn’t want to see“.
  5. Good Planets Are Hard to Find” de Steve Forbert. Una exaltación al planeta, a sus paisajes, a su fertilidad, a sus ciclos biológicos…
  6. Mother Earth” de Freedom Call. Otra exaltación del planeta del que dicen: “Your tears of pain rain down on the world” (tus lágrimas de dolor llueven sobre el mundo) y un rayo de esperanza al añadir que “the world is learning” (el mundo está aprendiendo).
  7. Toxic Garbage Island” de Gojira. Una denuncia de la basura de tóxicos y plásticos que ni reducimos ni que reciclamos (como tan duramente hemos denunciado en este blog). Las consecuencias son múltiples: “Cities are burning, the trees are dying” (las ciudades están ardiendo, los árboles están muriendo).
  8. To Mother Earth!” de Gamma Ray. Comienza con un verso muy claro: “Hey, this world’s a dying planet” (Hey, este es un planeta moribundo) y sigue con “No respect, no heart for nature (…) poisoning the air” (No hay respeto, ni corazón para la naturaleza (…) envenenando el aire).
  9. Song for a Dying Planet” de Joe Walsh. Asegura que: “We’re killing everything that’s alive” (Estamos matando todo lo vivo), y quien lo niegue es porque se le paga.
  10. Planet B” y “Melting” de King Gizzard & the Lizard Wizard. En la segunda canción dice que el planeta se derrite y que será peor que el virus más mortal.
  11. Earth” de Lil Dicky y otros muchos artistas. Recomendable letra para reír y pensar.
  12. Waiting on the World to Change” de John Mayer. Canción dedicada a los que se quejan de lo mal que están algunas cosas y no hacen nada para cambiarlas. Aplicable no solo al problema ambiental.
  13. The Trees” de Rush. Relata la lucha por los árboles por conseguir más luz y la original justicia que aplica el humano.
  14. Crimes against humanity” de Sacred Reich. Extraemos solo dos versos: “Smoke fills the sky the sun disappears / Rain from above is like acid filled tears” (El humo llena el cielo el sol desaparece / La lluvia desde arriba es como lágrimas rellenas de ácido).
  15. Nothing But Flowers” de Talking Heads. Relata un mundo futuro donde los centros comerciales y otras construcciones han dejado paso a los cultivos y campos con flores.
  16. Killin The Planet” de The Vines. Critica uno de los mayores problemas ambientales según los científicos, la superpoblación.
  17. Where Do the Children Play” de Cat Stevens (no nos gusta el primer verso, pero el resto es perfecto).
  18. In the year 2525” de Zager & Evans. Curiosa lista de cosas que nos pasarán en un futuro cercano y lejano criticando la excesiva mecanización y todo lo que nos lleva a una “noche eterna”.
  19. Earth” de David Roth. Canción pacifista.
  20. Mother Gaia“de Stratovarius.
  21. Nobody’s Fault” de Aerosmith.
  22. Children Play With Earth” de Arrested Development.
  23. Is This The World We Created?” de Queen.
  24. Pollution” de Tom Lehrer .
  25. Hungry Planet” de The Byrds.
  26. Y aquí tienes muchas más.

Aunque no es un estudio muy riguroso, el estilo de música más comprometido con el medioambiente es el rock/heavy. ¿Por qué otros estilos de música no hablan del mayor problema de la humanidad?

♥ También os recomendamos nuestras series de documentales y dibujos animados ecologistas, además de lo siguiente:

Publicado en Educación, Medio Ambiente | Etiquetado , , , , , , , | 4 comentarios

Por un uso responsable de Internet para reducir su INMENSO impacto ambiental

Internet lo forman miles de ordenadores que consumen como si fuera el SEXTO país más contaminante del mundoInternet se ha convertido en una herramienta esencial para muchas cosas importantes: ocio, educación, cultura, teletrabajo, activismo, relaciones personales… Sin embargo, también supone una huella ecológica muy elevada. Si Internet fuera un país, sería el sexto más contaminante del mundo, sin contar la huella ambiental de la fabricación de los millones de dispositivos que se utilizan para acceder a la red. Internet consume el 10% de toda la electricidad del mundo.

Cada búsqueda en Internet libera 0.2 gramos de CO2, mil búsquedas equivale a conducir un coche durante un kilómetro. Obviamente, almacenar y transmitir una película contamina algo más que una búsqueda. Solo dejar el ordenador “suspendido” (sin apagar) tiene un impacto en el planeta (igual que dejar la TV o la impresora en modo stand by). El uso de bitcoins requiere un consumo bestial de energía y de cientos de computadoras dedicadas a esa gestión.

El consumo insensato acabará con nuestra civilización

Amazon es un mal negocio para el planeta: Si pides dos libros te llegarán en paquetes distintos, porque uno viene de Hong Kong y otro de Massachusetts. El exceso de embalajes es el menor de los problemas. También tenemos alta contaminación por los transportes personalizados, cierre de pequeños comercios, reducción de empleo, consumismo, pérdida del consumo local

Una de las cosas mejores de la tecnología es que reduce las horas de trabajo. Esa ventaja se aprovecharía mejor si se redujera la jornada laboral. Es decir, hay que repartir entre todos las ventajas de la mecanización y de Internet. Urge subir los impuestos a grandes empresas y bajar las horas de trabajo (aunque sea poco a poco). En vez de despedir empleados, las empresas pueden repartir las horas de trabajo (algunas empresas ya lo hicieron en la crisis de 2008). Conviene anticiparse a la gran crisis que se nos avecina.

Por otra parte, también Internet evita contaminación (teletrabajo, videoconferencias, GPS…). Sin embargo, el mal uso hace que los ahorros sean insignificantes. Usar el GPS es muy útil, pero no parece razonable usarlo para todo en vez de organizar el trayecto con el clásico “mapa”. El consumo de energía es muy alto y, además, estamos haciendo que nuestro cerebro trabaje menos, ya que el GPS nos dice por donde ir sin necesidad de hacer el “esfuerzo” por orientarnos nosotros mismos. ¿Estamos dejando que las máquinas dirijan nuestra vida o somos nosotros los que tenemos el timón? Harari nos advierte del poder de los algoritmos.

¿Qué porcentaje de uso de Internet es para cosas banales, directamente inútiles o incluso negativas? No es fácil responder, pero nos quedaremos cortos si contestamos que mínimo un 80% del uso de Internet no aporta beneficios suficientes para compensar los graves perjuicios de su impacto ambiental.

Y llegó el polémico 5G

No está claro si el 5G será inocuo para la salud (incluso se ha relacionado con el coronavirus porque Wuhan fue elegida para probar el 5G). Ahora bien, para el medio ambiente el 5G será algo nefasto. Bruselas o Florencia han dicho no al 5G. Esta tecnología aumenta las ondas electromagnéticas, aumenta el consumismo de datos y de productos, y además requiere muchas más antenas, satélites… todo con un altísimo impacto ambiental. “El 5G es una idea megalomaníaca” advierte el científico A.M. Turiel, añadiendo que “solo tiene sentido bajo la suposición de que el mundo tiene recursos ilimitados y que podremos tapizarlo con antenas para poder transmitir en 1,2 segundos la última película de moda“.

Algunos dicen que la solución es usar energías renovables para Internet. Las renovables son muy buenas y abogamos por la transición energética urgente, pero es imposible generar con renovables todo el consumo actual de energía del mundo. Es decir, la transición energética requiere obligatoriamente reducir el consumo. Pensemos que la energía empleada para fabricar dispositivos es unas 5 veces más alta que la energía que esos dispositivos emplean a lo largo de toda su vida.

Mantener Internet como hoy será difícil en el futuro (teniendo en cuenta energía, materiales y el sistema productivo). Si no moderamos nuestro consumo de energía (también en Internet), veremos caer servicios que ahora pensamos que estarán siempre disponibles. Urge clasificar los contenidos de Internet en por lo menos dos categorías: contenidos superfluos y contenidos importantes. Deberíamos tender a eliminar los contenidos superfluos de Internet o, al menos, limitar su uso. Así, cosas importantes (como la Wikipedia o vídeos educativos) podrán seguir activos en un futuro de escasez energética.

La estupidez de un WhatsApp cada “x” minutos

Cada minuto se envían en el mundo 38 millones de mensajes de WhatsApp, se visualizan 266.000 horas de Netflix, 4,3 millones de vídeos en YouTube y se realizan 3,7 millones de búsquedas en Google. ¿En serio necesitamos tanto?

Tal vez ahora pienses dos veces antes de conectarte a Internet (salvo que quieras leer Blogsostenible). Ahora bien, como no lo hagamos todos, o se organice desde los gobiernos, la cosa pinta mal: el colapso está cada día más cerca.

♥ Más datos, datos, datos…

Publicado en Consumo, Educación, Energía y Contaminación, Malas noticias, Noticias del Mundo, Sostenibilidad, Tecnología | Etiquetado , , , , , , , | 4 comentarios

Un paseo mental por la Sierra de Cazorla, muchos paraísos que hay que respetar

Cascada del arroyo Linarejos en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y las VillasEl Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas es un espacio natural de la provincia de Jaén (España) con una extensión de 214.300 ha. Se trata del mayor espacio protegido de España, del segundo de Europa y es una de las zonas naturales más visitadas de toda España. El parque podría ampliarse hacia las provincias de Granada y Albacete, pues la naturaleza no entiende de fronteras políticas.

Esta región fue nombrada Provincia Marítima en 1748 por la masiva utilización de sus árboles para construir barcos. En el Museo de la Madera puede verse cómo se talaron y transportaron millones de árboles.

Una de las mayores amenazas actuales es la sobreexplotación turística sin control. Por ejemplo, en Arroyo Frío ha crecido mucho la oferta turística pero no lo han hecho las infraestructuras. Así, la depuradora de Arroyo Frío —pensada para unas 400 personas— se ve saturada todos los fines de semana, causando el vertido de aguas fecales sin la suficiente depuración al río Guadalquivir con el consiguiente perjuicio para la fauna y flora. Hay que repartir el turismo entre los 23 municipios del parque para evitar que el Guadalquivir se contamine casi desde su nacimiento.

Otros problemas son la caza furtiva, la reducción y fragmentación de hábitats, los atropellos de fauna salvaje, la extracción de madera y el cambio climático, que ya está afectando a la conservación de la flora y fauna autóctonas y a sus endemismos.

La oferta de rutas y senderos dentro del parque es inmensa y, afortunadamente, la conciencia ambiental va aumentando y los visitantes conservan en general bien el entorno, evitando tirar basuras o arrancar plantas, por ejemplo. Si uno va atento puede observar mucha variedad de plantas y de fauna. Algunos zorros salen al camino a saludar a los visitantes, pero también es fácil ver otras especies: ciervos, cabras montesas, jabalíes, muflones o gamos. Entre las aves destacan el buitre leonado, el águila real y el quebrantahuesos, pero también hay ruiseñores y oropéndolas. Tal vez el más fácil de ver es el buitre leonado sobrevolando nuestras cabezas. Como ejemplo, resumamos dos rutas apasionantes.

Ruta de la Cerrada de Utrero

Es una ruta circular de dificultad baja y de solo 1,7 km. La ruta sale en el punto de información Cerrada de Utrero, donde podremos informarnos sobre la zona y comprar productos típicos (especialmente aceite de oliva). Antes de cruzar el puente sobre el Guadalquivir, sale un sendero hacia la izquierda. La ruta acompaña al río metiéndose en un impresionante cañón que es conocido como Cerrada de Utrero. Puede verse el muro de la antigua presa utilizada para generar electricidad en una central hidroeléctrica aguas abajo. Ahora está abandonada, pero se construyó para el aserradero de Vadillo Castril, usado principalmente para hacer traviesas para las vías de tren donde ahora se sitúa el Museo de la Madera.

En la orilla de enfrente puede verse la cascada del arroyo Linarejos con su bonita laguna. Más adelante podemos ver un mirador desde donde se divisa la central hidroeléctrica abandonada y el valle que se abre para el Guadalquivir.

Marihuana de los tontos, hierba de ballesteros o eléboro fétido (Helleborus foetidus L. 1753) es una especie botánica perteneciente a la familia Ranunculaceae. El bosque aquí es principalmente de pino resinero (Pinus pinaster) y de pino laricio (Pinus nigra), también llamado pino salgareño o pino negral. Lavanda y romero son dos aromáticas fáciles de encontrar. Hay que entender un poco más para ver azafrán silvestre o blanco (Crocus nevadensis) que es una especie del género del azafran (Crocus sativus). La cornicabra (Pistacia terebinthus) es una planta que tras la picadura de insectos produce unas agallas en forma de cuerno de cabra. Sus hojas son imparipinnadas y recuerdan a las del algarrobo. También podemos encontrar eléboro o marihuana de los tontos (Helleborus foetidus), planta tóxica y que puede confundirse con la planta del cannabis por tener hojas similares.

El nacimiento del Guadalquivir y los Tejos milenarios

Partiendo también desde el punto de información Cerrada del Utrero, cruzamos ahora el puente sobre el Guadalquivir y a pocos metros sale un camino a la derecha. La distancia al nacimiento del Guadalquivir es de 14 km pero se puede ir en coche por un camino sin asfaltar. Hay que estar atentos para disfrutar de la gran biodiversidad. A la izquierda puede verse un pino que es el árbol de mayor biomasa de España (y tal vez de Europa occidental).

En la copa de los pinos vemos los nidos blancos de la procesionaria, pero aquí no es una plaga. La procesionaria es un lepidóptero que se come las hojas de los pinos, pero también es alimento de muchas aves. Si ves sus orugas en el suelo, en fila, debes dejarlas. Recuerda que lo mejor es no interferir en la naturaleza y que están cubiertas de pelos urticantes. Tenlo en cuenta también si vas con perro.

Sobre los pinos laricios es muy fácil ver muérdago blanco, liga o visco (Viscum album). Es una planta semiparásita que hunde sus raíces dentro de las ramas del pino, dando la apariencia de que es una rama del pino con hojas diferentes de color amarillo verdoso. El fruto es una baya no comestible, verde al principio y blanca cuando madura. La multiplicación del muérdago la hacen los pájaros distribuyendo las pegajosas semillas. Al germinar se desarrollan unas raíces capaces de absorber la savia de las ramas del árbol parasitado. Las hojas del muérdago son capaces de realizar la fotosíntesis. Por eso es una planta semiparásita, ya que se aprovecha del árbol sobre el que nace, pero también fabrica su alimento con la fotosíntesis.

Aparte de los pinos, una de las plantas más fáciles de encontrar es el enebro de la miera (Juniperus oxycedrus). También se le llama cada y oxicedro. Es fácil diferenciar este arbusto del también presente enebro común (Juniperus communis) por las bandas estomáticas de sus hojas que hacen que el primero tenga dos rayas blancas y el segundo solo una. De los frutos del enebro común (gálbulos), se elabora la ginebra. Del mismo género, encontramos la sabina mora o sabina negral (Juniperus phoenicia) cuyas hojas se parecen más a las del ciprés que a las de los enebros con los que está más emparentado.

Menos conocidas son las distintas especies de orquídeas, que están entre las plantas más evolucionadas. Precisamente eso les hace depender demasiado de algunas especies de insectos para su polinización. Por ejemplo, podemos encontrar la abejera oscura (Ophrys lupercalis u Ophrys fusca).

El nacimiento del Guadalquivir está bien indicado y no es un lugar especialmente atractivo si lo comparamos con otros nacimientos. No obstante, es un sitio singular y con la curiosidad de que el nacimiento puede variar dependiendo de las lluvias. Cerca sale el Sendero de los Tejos Milenarios (1,2 km solo ida). Por el camino se ven impresionantes árboles tanto vivos como muertos. Los árboles muertos son parte del paisaje y aumentan la biodiversidad. Jamás deben verse como “basura” o “maleza”. Al final del sendero hay un grupo de tejos (Taxus baccata), destacando especialmente un ejemplar macho con un tronco excepcionalmente grueso y listado, con más 1.000 años.

Otras plantas que pueden verse son, por ejemplo, fresnos, avellanos, chopos, bojes, lentiscos, encinas (Quercus ilex), majuelos o espinos albar (Crataegus monogyna), primaveras (Primula vulgaris), rosales silvestres o escaramujos (Rosa canina) y muchas otras especies (Daphne laureola, Daphne gnidium, Narcissus hedraeanthus, Narcissus bujei…). También hay reptiles y anfibios, como el sapo carredor (Bufo calamita) o la rana verde (Rana perezi).

Concluyendo

Este parque natural es de una belleza y valor ecológico inestimable. Hay argumentos suficientes para que sea Parque Nacional y, si no se proclama así, es más por intereses económicos que ecológicos. En todo caso, es necesario controlar mejor el turismo y ampliar los límites del parque para que pueda conservarse mejor.

Los turistas deberían entender que simplemente ir a un entorno natural no es “ecoturismo”. El turismo sostenible tiene otras implicaciones.

♥ Te gustará también:

Publicado en Biodiversidad, Botánica, Excursiones, Noticias de Andalucía, Zonas protegidas | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , | 2 comentarios

Ideas ecológicas para estar a gusto en casa

Asomarse por la ventana y observar no es una pérdida de tiempo.

Asomarse por la ventana y observar no es una pérdida de tiempo.

Nos han vendido que la felicidad está ahí fuera, pero no hay que ser muy inteligente para darse cuenta de que eso es un mito para que compremos más y gastemos el dinero contaminando el planeta.

Muchas veces, la forma más ecológica de hacer algo es no hacerlo. Entendiendo eso, hay cosas que bien podrían ser oxímoron: turismo sostenible, carne ecológica, joyas éticas, crecimiento verde, plástico de usar y tirar ecológico (o biodegradable)…

Parece claro que es importante estar a gusto con uno mismo en el lugar en el que esté. La crisis del coronavirus ha implicado el confinamiento doméstico de buena parte de la población mundial. Eso supone para muchos un reto importante. Si se gestiona mal se pueden generar conflictos personales, rupturas sentimentales, problemas psicológicos… o simplemente aburrimiento.

No pretendemos hacer una lista exhaustiva de las cosas que se pueden hacer sin salir de casa, sino más bien, dar algunas ideas para aprovechar el tiempo de manera agradable, especialmente pensando en mejorar como seres respetuosos con el medioambiente:

  1. Aprovechar el aceite usado para hacer jabón casero: Solo necesitas un poco de aceite usado, sosa y agua. Si eres una persona sana, seguro que no cocinas nada frito, por lo que es posible que no tengas aceite usado. En ese caso, tal vez puedas pedirlo llevando tus recipientes (a tus vecinos, a restaurantes…).
  2. Acometer una reducción en el consumo de carne y pescado, aprendiendo recetas veganas: Muchas veces no organizamos bien lo que comemos por falta de tiempo. Si pasamos más tiempo en casa, será más fácil organizar y cocinar una dieta más sana y sostenible. El flexitarianismo está ganando muchos adeptos, por muchas razones.
  3. Aprender: Leer es un clásico del entretenimiento, pero hay muchas formas de leer. Lo clásico es leer libros, pero también se pueden buscar blogs interesantes o libros resumidos (para aprender mucho leyendo solo las ideas más importantes). También se puede aprender viendo documentales, visitando los museos del mundo por Internet, escuchando audiolibros, algún podcast del tema que te guste o una radio del mundo, y viajando con Google Maps. Recomendamos dar un paseo por la Biblioteca Digital Mundial (mapas, textos, vídeos…).
  4. Activar el cuerpo físico: Hacer ejercicio es fundamental para el cuerpo físico y para la mente. Hay multitud de ejercicios que se pueden hacer en casa, en poco espacio y sin aparatos. Puedes usar pesas simples como una botella de agua o un montón de libros. Evidentemente, hay que tener cuidado y moderación para no lesionarse. Dicen que en 5 días de reposo perdemos el 9% de nuestra fuerza y el 3,5% de nuestra masa muscular.
  5. Apaciguar la mente: Intentar serenar la mente de tantas ideas que fluyen, que vienen y van, es también algo extraordinariamente útil. La meditación y el yoga llevan miles de años haciendo felices a millones de personas. Por algo será. El escritor Y.N. Harari cuenta su experiencia con la meditación y la recomienda para conocernos mejor. Simplemente estar en silencio unos minutos observando lo que pasa por nuestra mente, siendo nosotros nuestro propio objeto de estudio. Recomendamos también la experiencia de Saúl Martínez sobre cómo esas experiencias nos hacen darnos cuenta de lo poco que necesitamos y de lo fácil que es llenar el vacío que nos hace desear lo que no tenemos.
  6. Agricultura doméstica con un huerto en una ventana o en un balcón: No necesitas mucho espacio para hacer un pequeño huerto. Necesitas un poco de agua, de sol y de tierra. Si no tienes tierra, la puedes fabricar (lentamente) haciendo compost casero, lo cual es esencial en una economía circular y sostenible. Las semillas puedes sacarlas de, por ejemplo, cualquier tomate.
  7. Analizar las cosas que tenemos en casa: Cada cosa que tenemos nos aporta beneficios y perjuicios. Si algo no lo usamos o podemos fácilmente prescindir de ello, es el momento de deshacerse de ello: regalarlo o donarlo, nunca tirarlo. Dar una nueva vida a libros, ropa, zapatos, aparatos… reduce el consumo de energía y materiales del planeta. Recomendamos leer un cuento breve sobre esto de Paulo Coelho.
    • Esto también incluye la comida. No se debe almacenar comida como si fuera eterna. Las latas, además de contaminar mucho, también caducan.
    • Ordenar es también algo interesante, pero deshacerse de cosas simplifica más.
  8. Anímate con actividades artísticas o manualidades: Pintura, dibujo, costura, hacer punto o croché… son fantásticas ideas para pasar el tiempo de forma creativa y productiva. Aprender ese tipo de cosas es fácil teniendo Internet. También se puede reciclar la ropa. Por ejemplo, aquí puedes aprender a hacer bolsas con ropa usada. Otra buena forma de mantener el cerebro activo es escribir sobre el tema que te guste (poesía, relatos, ensayos…). ¿Has probado a escribir tu propio blog o a colaborar en blog ya existentes? También puedes componer música, hacer papiroflexia o hacer vídeos (musicales, teatro, cine, educativos, documental…).
  9. Atender, escuchar y entender: Tenemos la sensación de que a la gente le gusta más hablar que escuchar. Cuando escuchamos algo, ¿tenemos prisa por dar soluciones o nuestra opinión? ¿Y si probamos a escuchar activamente mordiéndonos la lengua para no opinar? Simplemente escuchar e intentar entender. Especialmente, las personas mayores atesoran un montón de conocimiento, anécdotas y experiencias que podrían perderse para siempre. Sus conocimientos pueden ser poco útiles en un mundo muy tecnológico, pero ante un más que posible colapso, esos conocimientos ancestrales podrían ser los que ayuden a subsistir.
  10. Atisbar la vida: Observar lo que ocurre fuera o dentro de nuestra casa intentando no interferir. Algunos hacen concursos para ver cuántas especies de aves ven desde su ventana. Puedes hacer nidos para pájaros o ponerles comida. También es fácil observar la fauna (y flora) dentro de casa o no muy lejos: hormigas, lepismas, arácnidos, salamanquesas…

Solo tener una casa donde cobijarnos ya es tener mucha suerte en la vida. No seamos de ese tipo de gente que se queja continuamente tanto de estar muy estresada como de aburrirse cuando no tiene nada que hacer.

A pesar de que algunas de las opciones planteadas requieren el uso de Internet, recomendamos no banalizar el uso de esta red. Mantener los ordenadores encendidos y funcionando requiere grandes cantidades de energía y materiales, por lo que reducir su uso es respetuoso con el planeta.

¿Te has fijado que todas nuestras sugerencias comienzan por la letra “A”?

Concluyendo: menos es más

“Sin salir más allá de tu puerta, puedes conocer los asuntos del mundo. (…)
Cuanto más lejos vas, menos conoces.
Así pues, el sabio conoce sin viajar, ve sin mirar, y logra sin actuar”.

Son palabras de Lao Tse en la obra esencial del taoísmo. También se afirma que la preocupación por pasarlo bien (tener dinero, honores…) impide ser feliz. Alcanzar la felicidad es dejar de buscarla: “La alegría perfecta es estar sin alegría. La alabanza perfecta es no ser alabado”. ¿Alguien lo entiende?

♥ Lee también:

Publicado en Alimentación, Consumo, Energía y Contaminación, Psicología, Salud, Sostenibilidad | Etiquetado , , , , , , , , , | 7 comentarios

Lecciones impartidas por el coronavirus de la COVID-19: El decrecimiento “ordenado” es posible

El coronavirus de la COVID-19 nos ha enseñado grandes cosas, y tenemos que aprender a sacar partido de todas las situaciones

No te aburras en casa: Aquí te damos diez súper ideas que empiezan por la letra A.

Muchos han muerto y otros morirán por culpa de la enfermedad del COVID-19. Si una muerte ya es algo dramático, una pandemia es algo muy triste. Pero este episodio nos deja unas cuantas lecciones impartidas que podemos aprender (o no). Veamos:

  1. El decrecimiento, algo que parecía una utopía para muchos, se ha hecho realidad, aunque sea temporalmente. Esta es la principal lección que debemos aprender y practicar. Reducir la contaminación es posible y deseable. Por malo que sea este coronavirus, la reducción en la contaminación ha salvado más vidas que los fallecidos. El frenazo en la producción ha supuesto un respiro para toda la biosfera (Homo sapiens incluidos).
  2. La segunda gran lección que debemos aprender es la humildad. Los seres humanos somos vulnerables y la tecnología no resuelve todos los problemas. Los problemas que resuelve la tecnología requieren grandes cantidades de energía y materiales. Cuando no tengamos acceso a ello, las soluciones tecnológicas no estarán disponibles. Actuar unidos y con sensatez es el mayor poder del ser humano, en cualquier contexto.
  3. Resolver los problemas a tiempo tiene ventajas respecto a dejarlos para el final. Los problemas ambientales ya son demasiado graves y tenemos un amplio abanico de soluciones que tenemos que aplicar urgentemente. ¿A qué estamos esperando?
  4. Este virus ha servido para tomar conciencia de que viajamos demasiado y de que es muy fácil viajar menos. Millones de vuelos han sido cancelados y la humanidad no ha percibido graves efectos más allá de inconvenientes a minorías. Tenemos que replantearnos el turismo y las relaciones profesionales. Con virus o sin virus, deben evitarse los viajes en coche o avión que sean prescindibles. El avión es el medio de transporte más contaminante jamás inventado (con más problemas aún si es low cost).
  5. La globalización tiene grandes ventajas y grandes inconvenientes, pero podemos minimizar los problemas. Una enfermedad en China se convierte en pandemia global. Igualmente, la contaminación en China mata a personas por todo el globo, aunque eso no sea tan evidente a pesar de que los científicos lo han dejado claro.
  6. Los cambios radicales son aceptados y entendidos por la sociedad, cuando los gobernantes los explican apoyados en la ciencia.
  7. Las TIC nos ofrecen mecanismos para trabajar desde casa, evitando pérdidas de tiempo y contaminación. Hasta el gobierno español ha hecho videoconferencias (con los presidentes de las distintas comunidades) ahorrando también pingües gastos de dinero público. La asistencia a congresos con dinero público debería ser exclusivamente a distancia.
  8. Reducir la jornada laboral es algo positivo para las personas y el planeta y no tiene que ser necesariamente algo negativo para las empresas. Lo importante no es estar presentes en el lugar de trabajo muchas horas sino cumplir objetivos. Para no ser calificados de “radicales”, pedimos al menos probar una microrreducción de la jornada laboral, algo fácil de implementar en casi todos los trabajos y que seguramente conlleva un aumento de la productividad (como ha ocurrido anteriormente).
  9. No todos los empleos son igual de necesarios y el sector público es muy importante. Hay sectores que son muy importantes (sanidad, educación, redes eléctricas, trenes…) pero otros son muy prescindibles o directamente perjudiciales. Debemos hacer una transición sensata a una economía verde, potenciando los sectores importantes desde lo público, lo cual nos garantiza una respuesta controlada y equitativa ante cualquier contratiempo. La transición es obligatoria. Nosotros podemos decidir si hacerlo ordenadamente, o hacerla cuando un colapso ecológico nos obligue de forma poco agradable.
  10. Se pueden cancelar actos contrarios a la vida y a la ética sin trastornos. El coronavirus ha hecho cancelar eventos de tauromaquia y jornadas de caza. Miles de animales han salvado su vida y cientos se han salvado, por el momento, de una tortura atroz.
  11. Se pueden escuchar los pájaros en las ciudades o simplemente el silencio. ¿No nos avergüenza a los humanos ser más productores de ruido que de música?
  12. Se puede relajar el objetivo de déficit para las cosas importantes. La Comisión Europea lo ha hecho con Italia (pero no lo hizo con las crisis de Grecia ni de España). Algunos dicen que es “porque el coronavirus también mata a gente rica y amenaza con un nuevo derrumbe económico global“. Es muy urgente eliminar la norma que imposibilita que el BCE preste dinero a Estados (Art. 104.1 del Tratado de la UE). El objetivo de ese artículo es evidente: no importa el bien común, lo importante es que llegue a los bancos el dinero de los de abajo.
  13. Rescatemos la solidaridad y la unidad. En tiempos convulsos, surge lo mejor (y puede que lo peor) de algunas personas, pero la solidaridad siempre está presente. Debemos potenciarla para que la conciencia de equipo y el bien común estén por encima de intereses particulares. El coronavirus nos ha servido para darnos cuenta de la calidad humana de muchos profesionales (médicos, enfermeros, trabajadores de tiendas de alimentación, distribuidores, centrales eléctricas…). Por solidaridad y justicia, las grandes fortunas y las grandes empresas tienen mayores compromisos para con esta transición. Los paraísos fiscales son un cáncer que nos impide avanzar en la dirección correcta.
    • David Trueba ha inventado una distopia posible: Imaginen que el coronavirus se extiende por Europa incontroladamente. Si África fuera un lugar seguro, ¿emigrarían allí los europeos? ¿Aceptarían los africanos la llegada de europeos pobres?

Así pues, la crisis del coronavirus nos ha mostrado que podemos hacer grandes cambios, sin grandes trastornos. Algunas personas han salido perdiendo con estos cambios, pero el bien común es más importante que el bien particular.

El impacto en la economía será muy fuerte, pero muy necesario y una excelente oportunidad para reformular muchos planteamientos (fomentar turismo local, reducir jornada laboral, quitar privilegios a los bancos y a los coches…). No obstante, las pequeñas empresas y los más vulnerables deben ser ayudados ante estos cambios. Recordemos que el primer mundo tiene muchos tipos de pobreza y la solución es siempre la misma.

Un posible riesgo asociado al confinamiento de la población por el coronavirus es que dentro de 9 meses haya un boom demográfico. Los científicos han concluido que tener un hijo tiene un impacto ambiental descomunal (comparado con otras acciones como dejar de viajar en avión, reciclar o usar renovables). Uno de los objetivos ambientales más difíciles de controlar es la superpoblación.

Conclusiones

La emergencia climática es una emergencia sanitaria de mayor gravedad y urgencia que la del COVID-19. Pase lo que pase con el coronavirus, algunas medidas tomadas deberían mantenerse. Y otras medidas urgentes no deben postergarse más. Por ejemplo, la agricultura ecológica será parte de la solución, sea cual sea ésta (como explica Vandana Shiva).

Para terminar, la primera letra erre de la ley de las tres erres es REDUCIR: reducir la producción, reducir el consumo, reducir los viajes, reducir las horas de trabajo, reducir la natalidad… Algunas demandas ecologistas “clásicas” han sido implementadas de forma inmediata por culpa de un virus que, al fin y al cabo, es menos letal que la contaminación atmosférica. Hemos aprendido que podemos hacerlo. Y además, sin virus es más fácil organizar y pensar las cosas con calma y con sentido ambiental.

♥ Aprende más en:

 

Publicado en Buenas noticias, Ciencia, Consumo, Decrecimiento, Energía y Contaminación, Globalización, Noticias del Mundo, Solidaridad, Sostenibilidad, Transporte | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 22 comentarios

Encarecer la carne y el pescado, una medida más que necesaria

La UE urge a imponer un impuesto sobre la carne para frenar la emergencia climática. Cada filete debe incrementar su precio un 25% con el objetivo de reducir la producción de carne, pero también para producir y comer mejor: más calidad y menos cantidad. Un tuit anunciando esa medida ha generado un puñado de airadas reacciones que van desde el insulto a la indignación, pasando por la crítica sin mucho fundamento.

 La enorme huella ecológica del consumo de carne, por National Geographic

La enorme huella ecológica del consumo de carne, por National Geographic

Una de las objeciones comunes ha sido que la carne no debe convertirse en un producto de ricos. Esa crítica nace de la falsa creencia de que comer carne es “sano”. Los ricos ya pueden comer más cosas que los pobres (caviar, ostras, percebes…) y nadie se escandaliza por eso. Hay que tener claro que comer carne puede ser sano o no dependiendo de muchos factores, pero comer carne barata no es, en general, muy sano. De lo que no hay duda es de que, globalmente, comer carne es uno de los mayores problemas ambientales de toda la humanidad. Lo dicen los científicos.

Tanto una dieta carnívora como una vegana pueden ser sanas o no, porque lo que hace sana una dieta no es un único alimento, sino el conjunto y su calidad. El objetivo de reducir el consumo de carne debe ir acompañado del compromiso de mejorar la calidad.

Los nutricionistas han dejado ya claro que una dieta vegana puede ser saludable si se hace correctamente. La clave es comer variado (frutas, verduras, legumbres, cereales, semillas…) y un complemento de vitamina B12. Respecto a este tema, hay que comentar que los que comen carne industrial consumen más pastillas de B12 que los veganos, porque los ganaderos se las suministran al ganado. Para más datos recomendamos encarecidamente el humorístico vídeo sobre la vitamina B12 de Pésame Street (solo dura 4:28 minutos).

El objetivo no es encarecer toda la carne y todo el pescado, sino que se ponga un impuesto en función del impacto ambiental: la ganadería industrial y los barcos arrastreros tienen un impacto enorme en el planeta y deben pagar por ello.

¿Debe ser barata la comida con alto impacto ambiental?

La ternera es un alimento de alto impacto ambiental. El cerdo y el queso tienen también muchas consecuencias negativas.

La ternera es un alimento de alto impacto ambiental. El cerdo y el queso tienen también muchas consecuencias negativas.

Un lema ecológico básico es: “el que contamina paga”. Ese lema no es la solución a todos los problemas ambientales, pero es intolerable que actividades con un alto impacto ambiental sean baratas o estén subvencionadas (como volar en avión, por ejemplo).

Sorprende la cantidad de gente que no quiere ver los daños que provoca la ganadería industrial. Si queremos un planeta “sano” hay que hacer que pague el que contamina (o prohibir directamente lo que contamine en exceso). Nos afecta a todos. Si no hacemos nada será peor.

El problema es que la gente olvida EL PROBLEMA: la producción de carne habitual (industrial) es insostenible. Se ha demostrado que para reducir la huella ecológica de lo que comemos es más importante reducir los productos animales que cuidar la procedencia de nuestra comida. La ganadería genera una inmensa contaminación y un intolerable maltrato animal. Hay muchas implicaciones que están detrás: incendios en el Amazonas, sobrepesca (sí, la ganadería come pescado), contaminación de ríos, de tierras, de acuíferos, un alto consumo energético y de agua, eutroficación…

De hecho, las industrias cárnicas y lácteas son culpables de la mayor pérdida de especies de la historia. La ganadería industrial es una fábrica de cambio climático y ello provoca una extinción de especies sin precedentes. Una investigación de 2018 reveló que seguir una dieta basada en vegetales es la manera más efectiva y simple de combatir los problemas medioambientales. Es incluso «más efectivo que dejar de viajar en avión o comprar un coche eléctrico», decía el autor del estudio. Resumiendo, comer carne destroza el planeta, lo cual afecta a toda la biosfera, donde los humanos somos una especie más.

Pero la agricultura industrial también es altamente contaminante. ¿Por qué un filete va a contaminar más que los tomates o el trigo? Muy sencillo, porque la mayor parte de la producción agraria se dedica a alimentar ganado. Es decir, que dejar de comer carne haría que se devolvieran a la naturaleza más de la mitad de las tierras que ahora se dedican a agricultura.

El impacto ambiental de comer pescado es también muy alto (aunque tal vez sea menor que comer carne). Algunos impactos de comer pescado son: pérdida de especies (no solo las especies objetivo), contaminación y destrucción de ecosistemas. Por si fuera poco, las piscifactorías aumentan aún más los problemas.

Si no resolvemos esto, VAMOS MAL

Las reacciones a la noticia de encarecer la carne han sido mucho más contundentes que ante la noticia de que la ONU critica a España por el aumento de la desigualdad y la pobreza extrema. Así, podemos intuir que algunos perciben como un ataque personal el hablar de los efectos de “comer carne” y, por tanto, atacar lo que comen se siente como algo más intolerable que la misma existencia de la pobreza extrema o el aumento de la desigualdad.

Poner impuestos a la comida con alto impacto ambiental es tan necesario como elevar los impuestos a los extremadamente ricos. Sin lugar a dudas, los ricos provocan un impacto ambiental per cápita mucho más grave que los carnívoros del mundo. Algunos ricos, utilizan helicóptero privado como medio de transporte habitual, hasta para llevar a los niños a jugar al baloncesto. Nos parece una falta de sensibilidad asombrosa, pero eso no nos va a hacer callar todas las graves consecuencias que tiene comer un filete.

♦ Temas afines:

Publicado en Agua, Alimentación, Consumo, Contaminación, Denuncias, Malas noticias, Maltrato animal, Noticias de España, Pesca, Sostenibilidad, Veganismo, Vegetarianismo | Etiquetado , , , , | 10 comentarios