Libro “Rebelión en la tienda. Opciones de consumo, opciones de justicia” (Resumen)

 Centro Nuovo Modello di Sviluppo-Cric; Editorial: Icaria-Milenrama; ISBN: 84-7426-316-6

Este LIBRO habla sin tapujos sobre la barbaridad del CONSUMISMO irracional y sobre como este consumismo de los países ricos está destrozando el Medio Ambiente, arruinando a los países más pobres y explotando a gentes de estos países, incluidos niños de menos de 4 años. Los consumidores de esos productos, si lo saben, son corresponsables de esos abusos y esos daños irreparables al Mundo.

Por eso, antes de comprar algo debemos preguntarnos si realmente lo necesitamos, si daña el medio ambiente (en su producción, uso o al desecharlo) y si en los países de origen se está explotando a los trabajadores, especialmente si son niños.

Algunos ejemplos recopilados en el libro se exponen a continuación. Algunos de ellos son bien conocidos por su publicación en TV y prensa y no parecen ser entendidos por los consumidores de los países ricos, que siguen consumiendo esos productos de forma irresponsable:

  • McDonald’s: Una compañía que tiene varias denuncias en todo el mundo y que se caracteriza por: Abuso y explotación de sus trabajadores (sobre todo en los países menos organizados), venta y apología de una dieta llamada “comida basura” que causa cáncer, enfermedades de corazón, diabetes y artritis, según los expertos. En EE.UU. ganaron el juicio contra esta empresa por decir que su comida era “nutritiva”. Según el grupo español McCalumnia Apoyo, esta empresa tiene un 80% de contratos basuras y multitud de reglas abusivas (como las horas extras sin remuneración), sus hamburguesas tienen un 25% de grasa cuando una vaca normal tiene menos del 3%. Utilizan antibióticos y aditivos múltiples en la cría de su ganado, al que lo maltratan y acinan hasta límites insospechados y para lavar su imagen dirigen la publicidad a niños entre 2 y 8 años con payasos y regalos de muñequitos. Además, produce multitud de basura en sus envases (papel, cartón y plástico) de usar y tirar, lo cual consume muchos recursos que van directamente a la basura. También importa ganado de Brasil, criado a costa de destruir la selva amazónica. Ver www.mcspotlight.org.
  • Nestlé: Empresa boicoteada desde más de 10 años por su conducta materialista e irresponsable en la promoción de leche artificial en países del Tercer Mundo, cuando además, ya se sabe científicamente que la leche materna es mucho mejor que la leche artificial tanto a nivel físico como psíquico. Pero en el tercer mundo estos inconvenientes no son los más importantes: Según UNICEF cada año mueren 1.5 millones de bebés por culpa de promocionar la leche en polvo. Esa leche es menos nutritiva que la natural y en esos países, por su pobreza no utilizan ni siquiera la cantidad necesaria (para ahorrar), por lo que salen niños raquíticos y, por su entorno, su muerte está anunciada. Además, la falta de higiene y analfabetismo en esos países hace que del biberón el bebé coja más infecciones que nutrientes: ¿Cómo van a seguir las instrucciones de Nestlé si no saben leer y no tiene agua potable en sus casas, ni jabón, ni…? Aún sabiendo esto y mucho más, esta empresa sigue en su empeño de sacar grandes beneficios de esos países, incluso utilizando falsas enfermeras para sus promociones y dando muestras gratuitas. UNICEF, la OMS y otras organizaciones están haciendo mucho pero no suficiente. Además esta empresa utiliza productos transgénicos, manipulados genéticamente de los que no sabemos sus consecuencias y utiliza a sus clientes como “conejillos de indias” de sus experimentos genéticos. Por eso, el boicot a esta empresa en países ricos está dirigido a todos sus productos: chocolate, Nesquick, Nescafé, Bonka, Eko, maggi, yoghourt Chamburcy, Findus, leche condensada La Lechera, helados Camy, Vichi, Smarties, Friskies… y hasta cosméticos L’oreal y Lancome. Comprar esos productos es colaborar con esta empresa en su fanatismo.
  • El 90% de las alfombras orientales (hechas en Asia, África y América Latina principalmente) están hechas a costa de la explotación de niños: Trabajan entre 10 y 14 horas al día, 6-7 días a la semana. Sólo si la alfombra tiene el sello Rugmark se puede estar seguro de que no existe explotación infantil.
  • En Colombia existen auténtica esclavitud en el cultivo del Plátano. La venta de plátanos de Colombia está bastante extendida por el mundo y, en general, el consumidor no se interesa por su procedencia y menos aún por las condiciones laborales en los países de origen. En España esto es aún más grave, pues existe el plátano de Canarias que es mejor y con la garantía de no existir explotación, pero la mayoría de los consumidores compran lo que les dan en la tienda, sin preguntar nada.
  • Campañas contra la Energía nuclear ha habido muchas, sobretodo en Inglaterra y Alemania, donde llegan incluso a no pagar de la factura eléctrica el porcentaje de energía producida por energía nuclear. Esa cantidad es abonada tras varios meses para evitar el corte en el suministro, pero esas pequeñas cantidades multiplicadas generan multitud de problemas a las empresas eléctricas. En España nadie se queja, ni siquiera los pueblos de las cercanías de las plantas nucleares, a pesar de los problemas de salud que esto acarrea. Recientemente se ha convocado una campaña de protesta para evitar que instalen un cementerio de residuos nucleares en Castilla-La Mancha.
  • Las selvas tropicales se destruyen a un ritmo del 1.8% anual, es decir, 16 Km2 a la hora, principalmente en Brasil, pero también en Zaire, Indonesia, Perú, Méjico, Canadá, India, Nigeria… dentro de pocos años, algunos de estos y otros países habrán agotado totalmente sus selvas y su miseria será tan grande que no tendrán nada que vender y nada que comer. Las consecuencias son bien conocidas: A nivel local los países están vendiendo su patrimonio más preciado reduciendo su PIB y a nivel global están el calentamiento del planeta, efecto invernadero… y todo eso de lo que tanto se habla y tan poco se hace. Japón es el principal consumidor, seguido por Europa y EE.UU. y la madera tropical se usa para todo, desde mesas o ataúdes hasta palillos de dientes, papel higiénico o los tristemente populares pañuelos de papel, tan consumidos en el mundo rico. En este sentido se ha llevado a cabo una campaña de boicot contra Mitsubishi y todos sus productos (principalmente coches), pues esta empresa es una gran compradora de madera tropical. La solución a esto tiene que venir de mano de los consumidores finales y también por parte de los legisladores que deberían prohibir las importaciones de madera tropical. Además, los consumidores deberían exigir esas leyes a sus gobernantes (a través de cartas, por ejemplo).
  • Desde hace mucho tiempo, grupos ecologistas ecuatorianos vienen denunciando la desaparición de los manglares en las costas de Ecuador, para la instalación de piscinas para la cría del camarón, lo que otros países consumen como langostino tropical. La tala del Manglar está prohibida pero nadie hace que se cumpla esa ley. Y además, del Manglar viven multitud de familias, de forma natural y ecológica, que ven que su fuente de alimento se destruye y que les impiden el paso (hasta con armas) gentes que se creen propietarias del terreno público. ¿Que podemos hacer? Pues mucho: Primero, no consumir langostino tropical de ninguna clase y segundo, escribir al presidente de Ecuador y a la Cámara Nacional de Acuacultura de Ecuador (cna@gu.pro.ec).
  • Campaña Ropa Limpia (Clean Clothes Foundation): Muchas veces la ropa de las grandes compañías de moda es diseñada por los países ricos, pero hecha con la mano de obra barata de los países pobres. El problema principal es el abuso y la explotación que se hace a los trabajadores, principalmente mujeres de entre 14 y 16 años, llegando hasta incluso más de 15 horas de trabajo al día. Las empresas suelen prohibir los sindicatos, despedir a la mínima queja o por faltar al trabajo si se está enfermo. Por maternidad suelen dar unos días libres, sin sueldo. Un ejemplo de multinacional con este sistema es C&A, pero hay más.
  • Nike, un ejemplo de multinacional del calzado deportivo y balones, que explota a niños a partir de los 4 años. Con lo que se gasta en publicidad al año podrían pagarse salarios dignos a todos sus trabajadores y evitar la explotación infantil. Nike cerró sus fábricas en EE.UU. en el año 1984, y se fue a Corea del Sur y Taiwan. Al crecer económicamente estos países, se fueron a otros (Indonesia, China, Tailandia, Malaisia…). Nike incluso paga a los gobiernos corruptos (y militares) de algunos países para evitarse problemas de inspecciones sanitarias y de seguridad laboral. Otras marcas que subcontratan la producción a países del Sur en condiciones inadmisibles son Adidas, Reebok y Fila. Ej: Por unas zapatillas Nike el trabajador recibe 0.75$, Nike paga 24$ y en la tienda valen más de 95$. Además, las condiciones de salud laboral serian inaceptables en cualquier país de Europa: Uso de pegamentos altamente tóxicos por niños y sin ninguna protección, ausencia de asistencia sanitaria…
  • Otro frente son las industrias petroleras sin escrúpulos que buscan sólo su beneficio personal, como BP con sus prospecciones petrolíferas en la antártida o como Shell, responsable del desastre ecológico del delta del Niger (en Nigeria) y responsable de la muerte del escritor y ecologista Ken Saro Wiwa y otros 8 Ogonis por defender los derechos de su pueblo a una tierra limpia. También es boicoteada la petrolera Total por su relación con la dictadura de Birmania. Mención especial merece el desastre ecológico y social que está ocasionando por la multinacional Texaco en Ecuador.
  • Bancos: Algunos bancos financian directa o indirectamente las industrias de armamentos, la mafia… En Italia, el boicot emprendido contra algunos bancos les ha hecho cambiar de postura. Averiguar esto es dificil pues el secretismo en las inversiones bancarias es excesivamente grande, pero los clientes de los bancos deberían exigir: Transparencia en las inversiones de su banco y que dichas inversiones sean éticas.
  • Inversiones en Bolsa: De inversiones aceptables desde un punto de vista ético se empezó a hablar en EE.UU. a mediados de los 60, cuando grupos anti-Vietnam descubrieron que habían invertido en empresas de venta de armas y asociaciones médicas se dieron cuenta que tenían títulos en sociedades de tabaco o alcohol. Desde entonces surgieron agencias para dar información sobre el comportamiento de las empresas y consejos para una inversión ética. En Inglaterra existen multitud de fondos para inversiones éticas y organizaciones para asesorar a los inversores sobre las sociedades que son responsables social y ecológicamente, como EIRIS (Ethical Investment Research Service), que investiga hasta los fondos de inversión, ha publicado el libro “Money & Ethics”, y se fija básicamente en:
    • Comportamiento comercial y publicitario
    • Producción y venta de alcohol y tabaco
    • Relación con el medio ambiente
    • Relación con la madera tropical
    • Compromiso militar, minería, plantaciones, pornografía…
    • Intereses a nivel internacional en el Tercer Mundo
    • Respeto por los animales
    • Aportar bienestar y formación a sus empleados, sin discriminaciones
    • No colaborar con regímenes opresores
    • No colaborar ni con el comercio de armas ni con la energía nuclear
  • Accionistas críticos: Dentro de cada sociedad, los accionistas juegan un papel fundamental en el comportamiento de ésta y deben hacer oír su voz a los directivos. Ejemplo de esto es el grupo CANES de accionistas de Nestle contra sus acciones contra el Tercer Mundo, el grupo de accionistas de Bayer contra la exportación de insecticidas prohibidos en Europa, la explotación de Bayer de trabajadores en América del Sur y apoyando sus huelgas y sus reivindicaciones, los accionistas de Hoechst y Schering contra el comercio de plantas transgénicas (manipuladas genéticamente), los de Siemens contra la energía nuclear… De esta forma, los grupos de accionistas críticos opinan que si se callan ellos se convierten en cómplices, financieros y responsables de esos hechos.
  • Accionistas ecológicos: Mención especial merecen este tipo de accionistas que cada vez son más numerosos. Ejemplo de sus éxitos fue el resultado del boicot contra la empresa petrolífera Shell que no pudo hundir una de sus plataformas petrolíferas en el mar del Norte y que se vió obligada a reciclarla. Estos accionistas exigen que en las asambleas, aparte del balance económico, se haga un balance ecológico con las cantidad que ha contaminado cada fábrica, con informes sobre el impacto ecológico de cada actividad…
  • El libro, para terminar, expone una serie de campañas efectuadas en España, como son:
    • Campaña contra el PVC: Un plástico nocivo, muy contaminante y cancerígeno.
    • Campaña por la reducción de los residuos y basuras: Se trata de promover el consumo racional, eliminar la cultura del “usar y tirar” y promover que mucho de lo que se tira es reciclable. Tiene que acabar la forma de comprar actual: Comprar productos muy envasados con envases no ecológicos (latas, tetra-brick, bandejas de porexpan…) y luego consumir multitud de bolsas para llevarlo a casa.
    • Campaña contra la propaganda comercial en los buzones: Cada año se despilfarran multitud de toneladas de papel, tinta, cloro… para simples panfletos publicitarios que acaban pronto en la basura. Un estudio en la ciudad de Girona concluyó que cada buzón recibe al mes: 1.2 Kg. de papel que consumen más de 100 litros de agua y una energía de 10.000 Wh. Tras negociaciones con la Administración y empresas se llegó al acuerdo de respetar el derecho a no recibir publicidad de aquellos que lo soliciten poniendo en su buzón: “PUBLICIDAD AQUI NO”.
    • Campaña por la objección fiscal y contra los gastos militares: Cada vez hay más gente a la que no le gusta que su dinero sea utilizado para mantener una industria militar y para comprar armas que matan. Muchos ciudadanos retienen en su declaración de la renta el porcentaje que se lleva el Ministerio de Defensa y lo emplean en obras sociales. No se trata de pagar menos, sino de no colaborar al gasto militar. Si la declaración de la renta es negativa entonces los ciudadanos lo que hacen es exigir que se le devuelva también ese dinero.
    • Campaña a favor de las fuentes de Energía Limpia: Energía Solar, Eólica… Se trata de obligar a que las compañías eléctricas vayan abandonando progresivamente las fuentes sucias (energía nuclear, térmica…) y no se instalen nuevas centrales de ese tipo. Además, las compañías eléctricas están obligadas a comprar a un usuario normal toda la energía limpia, principalmente energía solar, que el usuario genere y no utilice en su casa.

Por todo esto, el libro concluye que lo único que puede solucionar todos esos problemas y muchos más es vivir con AUSTERIDAD: “Universalizar el estilo de vida del primer mundo implicaría la necesidad de disponer de 6 planetas Tierra como fuente de materias primas y basurero”. No es sostenible que todos los ciudadanos del planeta consuman tantos bienes, materias y energía como lo hacen los ciudadanos del primer mundo (especialmente EE.UU.). ¿Acaso los chinos o los sudaneses, por ejemplo, no tienen el mismo derecho que otros a tener uno o varios coches por familia, y varias televisiones, y microondas, y teléfonos móviles, y consumir ropa anualmente, y consumir tantos pañuelos de papel, y tantos muebles, y tantos…? El caso es que aunque tienen el mismo derecho, si lo hicieran el colapso sería inmediato.

Además, ni siquiera el actual ritmo de consumo es sostenible por mucho más tiempo. ¿Que pasaría si todos los ciudadanos del mundo pudieran permitirse los mismos lujos que los ciudadanos del primer mundo? Por tanto, hay que intentar vivir con austeridad y no consumir más bienes y energía que los estrictamente necesarios. “Pero la austeridad ecológica no es equivalente a un ejercicio permanente de dolorosa autofrustración, sino que implica un placentero saboreo de las cosas en un mundo en el cual las principales fuentes de satisfacción y realización están fuera del mercado y del consumo compulsivo”.

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