Resúmenes de algunos libros de Paulo Coelho

Foto Paulo Coelho, con resumen de sus librosPaulo Coelho (Río de Janeiro, 1947) se inició en el mundo de las letras como autor teatral. Después de trabajar como letrista para los grandes nombres de la canción popular brasileña, se dedicó al periodismo y a escribir guiones para la televisión. Con la publicación de sus primeros libros, “El Peregrino de Compostela (Diario de un mago)” (1987) y “El Alquimista” (1988), Paulo Coelho inició un camino lleno de éxitos que le ha consagrado como uno de los grandes escritores de nuestro tiempo. Publicadas en más de cien países, las obras de Paulo Coelho han sido traducidas a muchos idiomas. Además de recibir destacados premios y menciones internacionales, en 1996 el ministro de Cultura francés lo nombró Caballero de las Artes y las Letras. En la actualidad es consejero especial de la UNESCO para el programa de convergencia espiritual y diálogos interculturales.

Sus novelas son historias cargadas de emoción y mensaje. La historia en sí puede parecer poco interesante pero el trasfondo hace que enganche al lector y, lo más importante, que influya en su vida real. En sus obras hay mucho mensaje que puede extraerse en citas como las que exponemos a continuación.

En su novela “El Peregrino de Compostela” (1987), por ejemplo, podemos encontrar la siguiente cita: “La vida enseña a cada momento y el único secreto es aceptar que, apenas aprendiendo de lo cotidiano, podemos ser tan sabios como Salomón y tan poderosos como Alejandro Magno”.

Su novela “El Alquimista” (1988) es quizás una de las más famosas y es en la que se define la “Leyenda Personal”:

  1. “Cuando vemos siempre a las mismas personas terminamos haciendo que pasen a formar parte de nuestras vidas. Y como ellas forman parte de nuestras vidas, pasan también a querer modificar nuestras vidas. Y si no somos como ellas esperan que seamos, se molestan. Porque todas las personas saben exactamente cómo debemos vivir nuestra vida”.
  2. “Todas las personas, al comienzo de su juventud, saben cuál es su Leyenda Personal. En ese momento de la vida todo se ve claro, todo es posible, y ellas no tienen miedo de soñar y desear todo aquello que les gustaría hacer en sus vidas. No obstante, a medida que el tiempo va pasando, una misteriosa fuerza trata de convencerlas de que es imposible realizar la Leyenda Personal. (…) El Amor nunca impide a un hombre seguir su Leyenda Personal. (…) Desgraciadamente, pocos siguen el camino que les ha sido trazado, y que es el camino de la Leyenda Personal y de la felicidad. Consideran el mundo como algo amenazador y, justamente por eso, el mundo se convierte en algo amenazador”.
  3. “Cuando quieres una cosa, todo el Universo conspira para ayudarte a conseguirla”.
  4. “El mal no es lo que entra en la boca del hombre. El mal es lo que sale de ella”.
  5. “El miedo a sufrir es peor que el propio sufrimiento”.
  6. “Sólo una cosa hace que un sueño sea imposible: el miedo a fracasar”.
  7. “El Amor es la fuerza que transforma y mejora el Alma del Mundo”.
  8. “Cuando amamos, siempre deseamos ser mejores de lo que somos”.

En su obra “Maktub” (1994) se exponen unas cuantas historias que hacen reflexionar al lector y, en muchos casos, replantearse su vida, para hacerla más respetuosa con el planeta:

  1. “En vez de maldecir el lugar en el que caíste, deberías buscar aquello que te hizo resbalar”.
  2. “Si somos tolerantes con los demás, es más fácil aceptar nuestros propios errores. (…) Cuando realmente permitimos que el odio, la envidia, la intolerancia, vibren a nuestro alrededor, terminamos consumidos por esta vibración”.

A continuación exponemos algunas de las breves historias de las que se compone “Maktub”. Son prácticas y “fáciles” de poner en marcha. Si te gusta, difunde el mensaje, para que la energía “fluya libremente”:


En ciertas tradiciones mágicas, los discípulos dedican un día al año o un fin de semana, si fuese necesario, a entrar en contacto con los objetos de la casa. Tocan cada cosa y preguntan en voz alta:

– ¿Realmente necesito esto?

Cogen los libros de la estantería:

– ¿Volveré a leer este libro algún día?

Miran los recuerdos que guardaron:

– ¿Aún considero importante el momento que este objeto me hace recordar?

Abren todos los armarios:

– ¿Cuánto tiempo hace que tengo esto y no lo he usado? ¿Lo voy a necesitar?

Dice el maestro: Las cosas tienen energía propia. Cuando no se utilizan, acaban por transformarse en agua estancada dentro de casa, un buen lugar para mosquitos y podredumbre.

Es preciso estar atento, dejar que la energía fluya libremente.


Gran parte de las civilizaciones primitivas acostumbraban a enterrar a sus muertos en posición fetal. “Nace a una nueva vida, así que vamos a colocarlo en la misma posición que estaba cuando vino a este mundo”, comentaban. Para estas civilizaciones, en constante contacto con el milagro de la transformación, la muerte era simplemente un paso más en el largo camino del Universo.

Poco a poco, el mundo fue perdiendo esa suave visión de la muerte.

Pero no importa lo que pensamos, lo que hacemos o en qué creemos: TODOS MORIREMOS ALGÚN DÍA. Es mejor hacer como los viejos indios yaquis: usar la muerte como una consejera. Preguntarse siempre: “Ya que voy a morir, ¿qué debo hacer ahora?”.


Las fiestas de Valencia, en España, tienen un curioso ritual, cuyo origen está en la antigua comunidad de los carpinteros. Durante todo el año, artesanos y artistas construyen gigantescas esculturas de madera. En la semana de fiestas, las plantan en el centro de la ciudad. La gente pasa, comenta, se deslumbra y se conmueve ante tanta creatividad. Entonces, el día de San José, todas estas obras de arte, excepto una, son quemadas en una gigantesca hoguera, ante millares de curiosos.

– ¿Por qué tanto trabajo en vano? – Preguntó una inglesa, mientras las inmensas llamas subían al cielo.

– Usted también morirá algún día – Respondió una española-. ¿Se le ha ocurrido a usted que en ese momento un ángel le pregunte a Dios: “¿Por qué tanto trabajo en vano?”.


– Faltó algo en su charla sobre el Camino de Santiago -dice una peregrina al viajero, al salir de la conferencia. – He notado que la mayoría de los peregrinos en el Camino de Santiago, como en los CAMINOS DE LA VIDA, siempre procuran seguir el ritmo de los demás -dice ella-. Al inicio de mi peregrinación, procuraba ir siempre a la par de mi grupo. Me cansaba, le exigía a mi cuerpo más de lo que podía dar, vivía en tensión, y acabé teniendo problemas en los tendones del pie izquierdo. Imposibilitada para andar durante dos días, comprendí que sólo conseguiría llegar a Santiago si obedecía a mi ritmo personal. Tardé más que los demás, tuve que andar sola muchos trechos, pero fue el hecho de respetar mi propio ritmo el que me permitió completar el camino. Desde entonces aplico esto a todo lo que tengo que hacer en la vida.


Williams intenta describir una situación muy curiosa:

»Vamos a imaginar que la vida es perfecta. Estás en un mundo perfecto, con personas perfectas, que tienen todo lo que quieren, en el que todo el mundo lo hace todo correctamente, en el momento oportuno. En este mundo tienes todo lo que deseas, sólo lo que deseas, exactamente como lo soñaste. Y puedes vivir cuantos años quieras.

»Imagina que, después de 100 ó 200 años, te sientas en un banco inmaculadamente limpio, ante un paisaje magnífico y piensas “¡Qué aburrido! ¡Falta emoción!”

»En ese momento, ves un botón rojo delante de ti, que dice “¡SORPRESA!”.

»Después de considerar todo lo que esta palabra significa, ¿pulsas el botón?, ¡Claro! Entonces entras por un túnel negro, y sales al mundo en el que estás viviendo en este momento.


Bajo el emotivo título “A orillas del río Piedra me senté y lloré” (1994) hay una historia de amor en la que “es necesario correr riesgos”, pues “sólo entendemos del todo el milagro de la vida cuando dejamos que suceda lo inesperado”. “Pobre del que tiene miedo a correr riesgos. Porque ese quizá no se decepcione nunca, ni tenga desilusiones, ni sufra como los que persiguen un sueño”, pero su herencia será “la certeza de que has desperdiciado tu vida”. Hay que notar que ningún día es igual a otro y que cada mañana tiene “su milagro especial”.

La historia de este homenaje a lo femenino transcurre entre España y Francia, metiendo en el título el español río Piedra, que nace en el Este de Guadalajara y es afluente del aragonés río Jalón, el cual es afluente del Ebro antes de pasar por Zaragoza, donde vive Pilar, la protagonista en primera persona de la historia. Pilar trata de echar raíces (preparando oposiciones…), mientras un amigo de la infancia se dejaba crecer las alas recorriendo mundo. Al reencontrarse ambos, el mundo de Pilar da un giro brutal, impactándole la parábola de “el Otro“: “El Otro es aquel que me enseñaron a ser, pero que no soy yo. El Otro cree que la obligación del hombre es pasar la vida entera pensando en cómo reunir dinero para no morir de hambre al llegar a viejo. Tanto piensa y tanto planifica, que sólo descubre que está vivo cuando sus días en la tierra están a punto de terminar. Pero entonces ya es demasiado tarde”. Para deshacerse del Otro hay que escuchar el corazón, ser “una persona que se deslumbra ante el misterio de la vida, que está abierta a los milagros, que siente alegría y entusiasmo por lo que hace”. “Existen derrotas. Pero nadie está a salvo de ellas. Por eso, es mejor perder algunos combates en la lucha por nuestros sueños que ser derrotado sin siquiera saber por qué se está luchando”. “Pero tienes que estar entero en el lugar que escojas. (…) Un ser humano dividido no consigue afrontar la vida con dignidad”.

El amigo de Pilar abandona una vida especial, para vivir junto a ella porque “el que es sabio, sólo es sabio porque ama. El que es loco, sólo es loco porque piensa que puede entender el amor”. “El amor puede llevarnos al infierno o al paraíso, pero siempre nos lleva a algún sitio”. Merece citarse el episodio del vaso roto en el bar y los momentos que le siguen.


“El Zahir” (2005) es una novela inspirada en un breve cuento del mismo nombre de Jorge Luis Borges, significando “algo o alguien con el que, una vez entramos en contacto, acaba ocupando poco a poco nuestro pensamiento, hasta que no somos capaces de concentrarnos en nada más”. En esta novela, que parece bastante autobiográfica, Coelho describe la vida de un escritor famoso que pierde a su esposa Esther, su gran Zahir, desaparecida sin dejar rastro. A pesar de ello, él sigue viviendo teniendo todo a su alcance (lujos, viajes, éxito, amor, sexo…), pero le falta su Zahir, que no puede quitárselo de su cabeza y decide, emprender su búsqueda, a pesar de los contratiempos del destino.

Al leer esta novela se es “consciente de tres cosas importantes. La primera: en el momento en el que las personas deciden afrontar un problema, se dan cuenta de que son mucho más capaces de lo que piensan. La segunda: toda la energía, toda la sabiduría, viene de la misma fuente desconocida, que normalmente llamamos Dios” (otros llaman energía universal, reiki). “La tercera: nadie está solo en sus tribulaciones; siempre hay alguien más pensando, alegrándose o sufriendo de la misma manera, y eso nos da fuerza para afrontar mejor el desafío que tenemos ante nosotros”, incluyéndolo todo: amar, sufrir… vivir.

En su camino descubre que hay normas que son respetadas por la gente sin saber porqué y resalta lo absurdo de ello, poniendo como ejemplo que la separación de las vías del tren es de 143,5 centímetros (ancho internacional) y ello se debe a una decisión de los romanos basada en los caballos que ellos usaban. También descubre que los pobres pueden tener historias y conocimientos más interesantes que contar que la gente de sociedad y que es importante deshacerse del pasado para poder avanzar hacia el futuro. Finalmente, encuentra a su Zahir en un pueblo perdido de Kazajstán que, embarazada de un desconocido, decide volver con el protagonista.

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