Energía solar y energías convencionales: ¿cuál es más barata?

La producción de energía se puede dividir en dos categorías: energías que proceden de fuentes fósiles y aquellas que aprovechan el calor de la tierra, el viento, el sol y el agua. Las primeras representan actualmente el 80% de la energía mundial.

No obstante, en los últimos años, las tecnologías del sector renovable han ido evolucionando a un ritmo imparable, lo que ha favorecido que los costes de producción hayan ido disminuyendo de manera progresiva y, al mismo tiempo, se pretende cumplir con los objetivos internacionales relacionados con la contaminación ambiental. Desde el año 2010, la energía eólica ha reducido su coste de producción un 23% mientras que la solar lo ha hecho hasta un 73%.

¿Qué tipo de energía es más barata?

En el año 2018, por primera vez en la historia, el coste de producción de las energías renovables se situó por debajo del de las energías convencionales, como el carbón, el petróleo o la nuclear. Los combustibles fósiles presentaron precios de entre 50 y 175 euros por megavatio hora (MWh) en los países del G20. En contraposición, las energías renovables se ubicaron entre los 31 y los 61 euros.

En las últimas subastas internacionales, los proyectos hidroeléctricos tuvieron un coste superior  a los 41 euros por MWh, los fotovoltaicos entre los 31 y los 62 euros y los eólicos sobre los 62. Y se espera que para 2025 se produzca un punto de inflexión en el que sea más caro producir energía a partir del carbón o del gas natural que construir nuevas plantas eólicas o solares.

Sin embargo, las energías renovables no solamente compiten con el coste de las energías convencionales procedentes de combustibles fósiles, sino que tienen otras ventajas (más seguridad, más saludables, más locales, generan menos gastos sanitarios…). Debido a ello, las renovables son una alternativa económicamente viable en comparación con las energías convencionales, siempre y cuando se implementen las medidas adecuadas.

Según datos del Foro Económico Mundial, las instalaciones fotovoltaicas son más rentables que una inversión en carbón, fósiles o gas natural. Más del 50% de la capacidad instalada de energías renovables en 2019 consiguieron costes más bajos que las plantas de carbón más eficientes.

¿Cuál es la energía menos contaminante?

También son una opción más viable porque permiten cumplir con más facilidad el Acuerdo de París. Y es que las energías renovables son limpias y respetuosas con el planeta. Algo que no puede compararse en ningún caso con el impacto de quemar gas natural en plantas de producción eléctrica, perforar pozos y realizar el transporte hasta los gasoductos, todo lo cual contribuye considerablemente al calentamiento global.

Es cierto que los procesos de producción de energías renovables no son perfectos y requieren minerales críticos, pero suponen una mejora muy significativa con respecto al proceso basado en combustibles fósiles. Obviamente, no es lo mismo quemar toneladas de carbón y llevar la energía hasta su destino que obtener energía de forma directa en una placa solar ubicada en la cubierta de una vivienda.

¿Y cuál es menos nociva para la salud?

Por otro lado, hay que mencionar que energías fósiles como el carbón tienen un impacto muy negativo sobre la salud de las personas, siendo responsable de un alto porcentaje de enfermedades respiratorias que en algunos casos pueden llevar a una muerte prematura. Y es que este tipo de energías generan contaminantes muy nocivos para la salud, como el dióxido de azufre, el monóxido de carbono, el arsénico, el cromo, el mercurio y el ozono. Elementos tóxicos que contaminan el agua, las hortalizas y hasta los animales que posteriormente ingerimos como alimento.

¿Cuánto se puede ahorrar con la instalación de placas solares?

Aunque los costes iniciales de la energía solar fotovoltaica puedan parecer más caros que los de la energía convencional, con el tiempo sus ventajas son mucho mayores. Principalmente porque las facturas de luz son casi inexistentes, pagando solamente una pequeña cuota por su uso. Además, los costes de mantenimiento son bajos.

Así pues, desde el primer día estaremos ahorrando dinero y contaminando menos. Y es que las energías renovables son más baratas que las convencionales siempre y cuando hayan sido instaladas por profesionales preparados como los de Solfy.

Para que te hagas una idea, las instalaciones solares térmicas proporcionan un alto porcentaje de ahorro, entre el 65% y el 85% de la factura de electricidad o gas que destinamos al agua caliente sanitaria.

Debido a ello, no solamente se han convertido en una alternativa para viviendas unifamiliares, sino también para comunidades de vecinos. Por ejemplo, en un bloque de varios pisos, podemos instalar paneles solares fotovoltaicos para generar ahorros en las facturas solo a los propietarios que deseen invertir (que no tienen que ser todos).

Solfy

♦ Energía para todos:

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