La teoría del pelotón de fusilamiento ambiental

Las penas compartidas son menos penas. Lo mismo ocurre con las culpas, pero con una importante diferencia. La pena es un sentimiento subjetivo, mientras que la culpa es —también—, un hecho objetivo. Los sentimientos de pena y culpa se pueden superar, pero los hechos permanecen; porque el pasado no puede cambiarse. Solo puede olvidarse.

Para algunos, no importa que la culpabilidad no pueda borrarse, siempre que pueda diluirse entre varios «culpables». Esa es la esencia del pelotón de fusilamiento (propio de la justicia militar). Formar un pelotón de fusilamiento permite matar a alguien pero sin sentirse culpable del todo. Para aumentar el efecto de difusión de la responsabilidad a veces algunas armas se cargan con cartuchos de fogueo. La mente humana facilita que el fusilero crea que su bala no fue la que asesinó al reo.

Si el pelotón asesino estuviera formado por un único disparador, el culpable del homicidio sería evidente. En cambio, cinco o seis tiradores son suficientes para que la culpa no sea excesiva. Sobra decir que el mayor culpable —también en un fusilamiento— suele estar lejos del crimen y sin mancharse las manos.

Sin embargo, este efecto de difusión no siempre funciona. Por eso, entre los fusileros es típico encontrar problemas de alcoholismo, traumas psicológicos o suicidios. Es la conciencia.

¿Está pasando algo similar con la crisis climática y ambiental?

Buscamos la felicidad mientras diluimos nuestras culpas y —como suele suceder— los mayores culpables se ocultan lejos del crimen y sin mancharse las manos: políticos, empresarios, grandes inversores, ricachones

Durante la guerra civil española se acuñó la expresión “llevar al paredón” para expresar la condena a morir fusilado. Pues bien, hemos llevado al paredón a toda la biosfera, pero no hay signos de culpabilidad entre los fusileros, porque la mente humana facilita el hacernos creer que nuestra culpa es pequeña; aunque votemos a los políticos que destrozan el planeta; aunque seamos clientes de empresas sin escrúpulos; aunque invirtamos en negocios poco éticos, aunque despilfarremos lo que nos sobra, etc.

No pretendo que un puñado de lectores se sienta más culpable aún. Pretendo que no se diluyan las culpas de los que estamos por abajo y que no se recurra al que actúen otros. Si lo conseguimos, los mayores culpables quedarán en evidencia y aislados. Culpabilizados, tendrán que evolucionar.

♣ Leer otros paralelismos:

Acerca de Pepe Galindo

Estamos en el mundo para aprender y ayudar y, si es posible, disfrutar. Es autor de libros como "Salvemos Nuestro Planeta", "El buscador de lo inefable" y "Relatos Ecoanimalistas"; ademas de publicar regularmente en dos blogs: 1) blogsostenible.wordpress.com y 2) historiasincontables.wordpress.com
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