Málaga, la ciudad donde los árboles lloran

“Hubo árboles antes de que hubiera libros, y acaso cuando acaben los libros continúen los árboles. Y acaso llegue la humanidad a un grado de cultura tal que no necesite ya de libros, pero siempre necesitará de árboles, y entonces abonará los árboles con libros” (Miguel de Unamuno).

El Ayuntamiento de Málaga, entre otros, ha decidido que no necesitamos árboles frondosos y sanos en nuestra ciudad. Es un misterio que quizá algún día resolvamos. Llevamos años siendo testigos de podas y talas injustificadas de ejemplares que por ahora son irreemplazables por su porte, su edad, y su masa foliar.

No es necesario que nos gusten los árboles para defenderlos, es tanto y tan importante lo que aportan al sostenimiento de nuestra vida, que quizá sea el momento de comenzar a abonarlos con libros, ahora que leemos en ebooks, móviles y ordenadores.

Unas cuantas talas recientes para entender la magnitud de la tragedia

Caso primero. Avenida de Velázquez, año 2006, obras del metro de Málaga. Se retiran los árboles que molestan para el metro y sus estaciones con la promesa de que volverán. Año 2021: los árboles no han vuelto, ni han sido sustituidos, ni hay hueco para ellos. La solana es insoportable.

Caso segundo. Calle Héroes de Sostoa. De forma similar, después de terminar la construcción del metro, han colocado grandes macetones con pequeños ficus en la acera norte, y en 2019 plantaron árboles y arbustos en la acera sur. La acera norte, como ocurre en la Alameda, es la más soleada.

Caso tercero. Juan XXIII. Otro ejemplo similar. Al preguntar al Ayuntamiento por qué no se reponen los árboles, se justifica mintiendo con que el metro pasa por debajo. Preguntando a Metro Málaga, contesta que el metro no pasa bajo el acerado de la calle, y que no afecta a los árboles que se puedan plantar en sus aceras.

 Caso cuarto. Plátanos del Paseo del Parque. Se talan plátanos de sombra, según algunas fuentes por enfermedad, debido a las malas podas realizadas que favorecieron la aparición de hongos. En ese momento, el alcalde no sabía la razón de la tala. Se sustituyen por almeces (italianos), que tardarán muchos años en dar la sombra que daban los plátanos (si llegan a darla).

Nos preguntamos: si se gastan un millón de euros en curar a las palmeras del picudo rojo, ¿por qué no contratan profesionales que saben cómo y cuándo se poda un árbol? ¿Habrán contratado ya el arborista que Raúl Jiménez aseguró que estaba en plantilla en 2018?

Caso quinto. Calle Órfila. Mayo 2015. Se talan 34 tipuanas del Parque Huelin, aduciendo que levantaban las aceras en un informe elaborado a posteriori por la concesionaria (Tahler) que consiste en un párrafo y una foto de un alcorque, en la que no se ve la acera levantada. Tras la tala, se ve que las aceras están en perfecto estado. Aún así, las rehicieron. La protesta de la Plataforma No Más Talas paralizó la tala del resto de la calle.  Las tipuanas suponen menos del 10% del censo de árboles de la ciudad (8,76%) por lo que no hay riesgo de monocultivo de esta especie y no está justificada la reducción de su número para aumentar la diversidad de especies.

Caso sexto. Calle Princesa. Se talan más tipuanas y desde entonces se están plantando y replantando árboles que acaban secándose en su mayoría. La sombra se marchó para no volver, el humo del tubo de escape de los coches se queda.

 Caso séptimo. Avenida de los Guindos. Otoño 2015. Talan tres ficus en la esquina donde semanas después se abre un Carrefour Express. ¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?

Caso octavo. Calle Ildefonso Marzo. 27 de abril de 2016. Talan ambas aceras, por turno, sin informes técnicos, solo siguiendo una lista de talas por calles en las que se especifica que se talen todos los árboles de la calle. A día de hoy, el estado de los árboles es un misterio.

Caso noveno. Calle Leo Delibes. Noviembre 2016. Se tala una acera completa, sin que se conozca la causa. Otro misterio sin resolver.

 Caso décimo. Calle Villanueva del Trabuco. Noviembre 2016. Se talan 31 ficus sanos sin mantenimiento desde su plantación. En la Junta de Distrito se aprobó la tala de 8 de ellos,  por dañar el muro del IES Mare Nostrum. Sin embargo, se talaron todos los que había en la calle sin previo aviso ni explicación posterior.

 Caso undécimo. Avenida Virgen de Belén. Noviembre de 2016. Se talan los árboles de la acera derecha de la Avenida.  Tras la tala, observamos que los operarios miden el grosor de los troncos de los árboles de la Avenida de Isaac Peral. Sospechamos, por este y otros casos, que los árboles de menor grosor se pagan peor.

 Caso duodécimo. Calle Martínez de la Rosa. Noviembre de 2016. Talan todos los plátanos de la calle, y se sustituyen por Pittosporum, arbustos con porte arbóreo. Los vecinos habían solicitado por escrito en la Junta de Distrito que se sustituyeran por árboles de gran copa que dieran sombra. Nuestro pésame. Sospechamos que la razón de la tala fue la cámara de tráfico, a la que le molestaban los árboles.

 Caso decimotercero. Avenida de Europa. Enero 2017. Se talan plátanos, aduciendo pudriciones y riesgo de caída, resultado de malas podas y un deficiente mantenimiento. Las razones técnicas han sido provocadas por el servicio que debe cuidar de la salud del árbol.

 Caso decimocuarto. Gibralfaro. Junio 2017. Se talan árboles para construir un mirador. Los vecinos se oponen y se les justifica la tala como parte de un Plan contra Incendios. Se trituran las ramas in situ para acolchado, lo que en época estival es contrario a la prevención de incendios. El 24 marzo de 2021 se realizan nuevas talas. En ambos casos las empresas contratadas son de otras comunidades autónomas. Se dejan los troncos apilados durante semanas.

El PP de Málaga no quiere árboles en la ciudad Caso decimoquinto. Cerrado de Calderón. Junio 2017. Mismo caso que en Gibralfaro, misma justificación. La empresa que realiza las talas, como en Gibralfaro, no es andaluza. Talan los ejemplares más gruesos y dejan los troncos más finos. Al consultar, las instrucciones eran talar los más jóvenes y dejar los más gruesos. Se repite la práctica de triturar las ramas finas y dejarlas como acolchado. Los troncos quedan apilados durante semanas. No se aseguran de no dañar animales que puedan habitar los árboles, y nos encontramos a un camaleón aferrado a una valla, un refugiado ambiental de una especie protegida en toda Europa, menos en Málaga.

 Caso decimosexto. Camino del Pato. Circa 2018. Se talan las jacarandas de la acera del Colegio Público Victoria Kent. La razón que se da es que manchan. Desde entonces se plantan y replantan árboles que se secan tercamente.

La historia de cómo se destrozó y sigue destrozando Arraijanal es indignante. Caso decimoséptimo. Arraijanal. Marzo 2018. Ecologistas denuncian talas de árboles sin permiso en Arraijanal, donde el ayuntamiento cede (con mentiras) terrenos públicos para una academia privada de fútbol. Los terrenos tenían especies amenazadas y restos arqueológicos clasificados como BIC.

 Caso decimoctavo. Avenida de Plutarco y adyacentes. Se venía avisando, pero finalmente no hubo forma de evitarlo. En la conexión de la Avenida de Plutarco con la Avenida de José Ribera, había una serie de ejemplares que “estorbaban” para dar más espacio a los coches, cuando en la situación en la que estamos, son los coches los que “estorban”.

 Caso decimonoveno. De nuevo, Avenida de Plutarco. Enero 2021, en el extremo opuesto al caso anterior. Talaron al menos una docena de árboles (falsos pimenteros), en buen estado y con magnífico porte. La absurda excusa fue “para ampliar la acera”.

Caso vigésimo. Mayo 2021. Avenida José María Garnica. “Trasplantan” siete ficus porque se va a construir un edificio de viviendas sociales. Poco antes se ha construido justo al lado de esa parcela un hotel, que ha respetado los tres árboles de la misma hilera que tiene delante.  Ambas parcelas tienen acceso por calle lateral, por lo que los árboles no molestan para entrada y salida de vehículos y maquinaria. Desde Medio Ambiente alegan que los árboles van a ser replantados en la zona del Polideportivo Martín Carpena. De cara al verano, con poca base y con la poda salvaje de sus ramas, tienen pocas probabilidades de sobrevivir. ¿Por qué y a quién molestan esos árboles?

No solo se talan y desaparecen árboles: también se podan exageradamente

Hasta ahora, todos los informes que hemos visto —cuando ha habido informes o nos han permitido acceder a ellos— no justifican las talas. Solo hemos visto un informe técnico bien hecho y con un planteamiento de tala y reposición razonable, que es el que se realizó para Pinares de San Antón. En el distrito 7, por ejemplo, son meras cuartillas. Nos preguntamos por qué esa diferencia entre zonas.

Las expuestas son talas colectivas de las que tenemos noticia. Hay muchas otras en las que un árbol ha desaparecido y no se repone en años o se elimina el alcorque (véase este ejemplo). En el centro de Málaga se han producido talas por molestar los árboles a las procesiones de Semana Santa, o a terrazas de bares. Y dad gracias a nuestra mala memoria. ¡Hay muchas más!

Sobre podas, el Plan Director del Arbolado de la ciudad especifica claramente que las podas deben ser realizadas por brigadas especializadas y sin intervención de sierras. A día de hoy, no hemos visto ni una sola brigada podando los árboles sin sierras. Se deben realizar en las épocas de paro vegetativo de los árboles, que pueden ser, según el árbol, en verano o en invierno. Nunca en primavera, porque debilita los árboles, y se pone en riesgo la anidación de las aves (véase este sangrante caso en mayo 2021). Además, podar las copas de los árboles, cuando su sombra y el frescor son más necesarios, es absurdo (y afecta a la salud y longevidad del árbol). Sin embargo, todos los años asistimos a podas primaverales, que, valga como ejemplo lo ocurrido hace solo unos días, han provocado la muerte de polluelos en Ciudad Jardín y Carlos Haya.

El maltrato sistemático al arbolado por parte del Ayuntamiento de Málaga es evidente, aunque sea inexplicable. Los gestores de la ciudad presumen de su gestión, mientras parecen no comprender que los árboles urbanos son una infraestructura básica, necesaria, y determinante de la calidad de vida, y que en las presentes circunstancias necesitamos más que nunca, para mitigar el calor que nos trae el cambio climático.

¡Mi reino por un árbol que me dé sombra!

M. Domínguez (activista ambiental)
M. Bengoechea (copywriter y activista ambiental)
Plataforma No Más Talas Málaga

♦ Más sobre Málaga:

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2 respuestas a Málaga, la ciudad donde los árboles lloran

  1. analani dijo:

    Reblogueó esto en correvediley comentado:

    ¡Mi reino por un árbol que me dé sombra!

  2. Pingback: BlogSOStenible cumple ONCE AÑOS | BlogSOStenible: Noticias medioambientales y datos… aportando soluciones

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