«Soy vegetariano gracias a un taurino»

Por Leandro E. Selles, @money_no_thanks

Llamamos Una noche de sábado de noviembre de 2016 me encontraba discutiendo con mi hermano no biológico acerca de la tauromaquia mientras comíamos el pollo al estilo Kentucky que yo había preparado. Siempre he sido detractor de la tauromaquia, mientras él es tan taurino que tiene una cabeza de toro en la pared de su casa.

Mientras engullía una pata de pollo, él me dijo algo revelador, algo obvio, algo que no solamente me hizo cambiar mi forma de pensar y actuar, sino que también cambió mi alimentación a partir de ese día y para siempre:

— “Ese pollo también ha sufrido” —dijo tranquilamente.
— “Tienes razón” —fue lo único que pude contestar.

Las industrias de la carne maltratan a los animales.Ahora comprendo porqué he defendido a los toros, perros y gatos, cuando LOS HE VISTO sufrir: porque no se esconden sus vidas y sus muertes. Por el contrario, se oculta el sufrimiento de cerdos, vacas y pollos. Se nos muestran como un producto, como una bolsa de pipas o un kilo de patatas.

¿Y qué decir de los animales marinos? A nuestros ojos no poseen expresiones y nos da igual verles morir asfixiados o desangrados, por mucho que estén sufriendo. La existencia de sistema nervioso es demostración evidente de su sufrimiento.

Aterradora vida de una mamá cerda inmobilizada para amamantar a sus crías.Esa noche me revelé y ni siquiera acabé de cenar. Era el principio de algo nuevo. Al día siguiente busqué información y me encontré con el vídeo de Igualdad Animal sobre las condiciones de las cerdas (ver este VÍDEO). Eso fue suficiente para saber que yo no quería ser partícipe de esa industria de sufrimiento y muerte. A partir de ese momento mi vida ha sido un constante aprendizaje de muchos temas que nuestra sociedad esconde: el especismo, la parte económica, la salud, el medio ambiente, cursillos de “carnes vegetales”, los santuarios… se me abrió una ventana a una parte del mundo real que nadie me había mostrado.

Ahora, meses después (casi un año), no he añorado mi antigua alimentación y no tengo problemas con los sabores y la variedad de platos que puedo preparar. Eso sí, yo me lo preparo todo, usando legumbres, verduras, frutas, cereales… incluyendo soja texturizada y seitán. Actualmente soy vegetariano estricto y parcialmente vegano en casa (ni leche, ni huevos, ni miel…).

No puedo pretender hacer honor a la palabra humanidad consumiendo como lo hacía antes. Doy las gracias a un taurino, por quitarme la venda de los ojos. Gracias a todas las personas que divulgáis la igualdad con los animales, y perdón por mi estupidez y mi anterior complicidad con esas industrias tan desalmadas.

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Una respuesta a «Soy vegetariano gracias a un taurino»

  1. Me ocurrió algo parecido, aunque más gradual. En mi caso fue una novia, veterinaria, la que viendo mis intentos por hacer más coherente y sencilla mi vida, me retó. Ella no era vegetariana, pero picándome y enseñándome alguna presentación de bienestar animal de su trabajo conseguí durar más que los intentos anteriores hasta hacerlo permanente. Nada fácil teniendo una familia con matarifes, cazadores y carniceros.
    Así que así, terminé siendo vegetariano gracias a una veterinaria de granja de cerdos.

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