El precio de eso que algunos llaman progreso: el genocidio que no termina

Globo terráqueoDe todos es conocido eso que solemos llamar el “Descubrimiento de América” y las devastadoras consecuencias que tuvo para sus antiguos moradores. Lo que quizá no nos resulte tan evidente es que, allí donde todavía quedan indígenas, el genocidio continúa.

En algunos países la devastación fue tal que, dado que ya no existen prácticamente indígenas, desapareció también la posibilidad de matarlos.

BrasilEl caso es diferente en Brasil, seguramente debido a sus grandes e inaccesibles bosques y a su relativa poca densidad de población que se concentra en las costas. El interior del país está muy poco poblado. En el norte todavía queda el gran bosque amazónico y en el interior, concretamente en Mato Grosso do Sul, haciendas inmensas cubren su superficie lejos de las pocas y muy distantes ciudades que jalonan su territorio.

Esto ha permitido hasta ahora que vivan actualmente en Brasil unas 240 tribus que suman un total de unas 900.000 personas, lo que equivale al 0,4% de la población brasileña (listado completo aquí).

Esto, que de suyo es una buena noticia, no oculta la dura realidad que hoy mismo (31.12.2015) se cubre de luto con una noticia desconcertante: el asesinato a sangre fría de un niño indígena (Kaingang) de 2 años. El niño, que estaba en brazos de su madre y en compañía de su padre y otros dos hermanos, murió desangrado después de haber sido degollado por un desconocido. Ignoro otros detalles, pero tal vez no sea irrelevante señalar que el crimen ocurrió en Santa Catarina, estado del sur de Brasil donde predominan los blancos de origen alemán e italiano y donde es menor la proporción de indígenas.

Mato_Grosso_do_Sul_in_Brazil.svgPero es en Mato Grosso do Sul donde la violencia contra los indígenas ha dejado más víctimas y es más prolongada en el tiempo.

En este estado brasileño viven cerca de setenta y siete mil indígenas. Allí, los indígenas han sido, y continúan siendo, víctimas de tortura, estupros, palizas, ataques armados y asesinatos. Los autores son pistoleros y organizaciones paramilitares contratadas por los terratenientes que se han adueñado de prácticamente la totalidad del territorio.

Además de esto, pero no por casualidad, se da entre la población indígena un alto índice de desnutrición –especialmente entre los niños- siendo también frecuentes los suicidios.

El caso es especialmente grave en el pueblo Guarani-Kaiowá. Según testimonio del CIMI (Conselho Indigenista Missionário), en los últimos 12 años se ha dado una media de un homicidio cada 12 días y un suicidio cada 7 días.

Indígenas_Guarani_Kaiowá_vivem_em_acampamentos_precários_e_improvisadosLos datos también revelan un fuerte aumento de muertes por falta de asistencia médica, mortalidad infantil, explotación ilegal de recursos naturales y omisión en la regularización de las tierras indígenas.

La violencia contra los pueblos indígenas y el genocidio que está teniendo lugar están vinculados a los tres factores siguientes:

  1. El proceso histórico de colonización y ocupación de Mato Grosso do Sul y al modelo económico escogido por el gobierno brasileño, que fue implantado a base de la violencia y el confinamiento de los pueblos oriundos y la falta de respeto a sus derechos fundamentales. Sin cumplir las determinaciones constitucionales ni los tratados internacionales de los cuales Brasil es signatario. El gobierno brasileño se convirtió así en el principal responsable de la actual situación.
  2. La actuación institucional y organizada de los ruralistas que, por medio de sus instituciones han estimulado el enfrentamiento contra los pueblos indígenas.
  3. La impunidad es otro elemento fundamental. Ni los agresores materiales, ni quienes les contratan son identificados, ni procesados, ni mucho menos condenados.

220px-MadeiraDesmatamento2WilsonDiasAgenciaBrasilEs importante señalar que, para los indígenas, este tipo de acoso es especialmente cruel, porque ellos están religiosamente ligados a sus tierras. Echarles de ellas es, ya de suyo, un genocidio y por eso no es de extrañar que muchos de ellos prefieran suicidarse antes que abandonar sus tierras y sus costumbres.

Para los pueblos indígenas, la naturaleza es sagrada como morada de sus Espíritus (los espíritus de sus ancestros). Los indígenas necesitan poca cosa para vivir: tierra libre, agua no contaminada y bosque protegido. Los indígenas no piden ni desean una ayuda externa que les convertiría en parásitos. Lo único que piden es protección del gobierno brasileño para que no les roben sus tierras. Ejemplo de cómo esto es posible es la exitosa campaña realizada hace poco más de un año por Survival en favor de los Awa.

En lugar de eso, muchos se ven obligados a huir de sus tierras para malvivir en las favelas de Campo Grande (capital del Estado) y algunas otras ciudades como Bonito o Dourados, después de haber perdido no ya sus tierras y sus costumbres, sino también su dignidad (estoy hablando, por ejemplo, de una niña que conocí… prostituta de 9 años).

Otros, en cambio, continúan luchando por su dignidad con grave peligro para su vida. De hecho, son numerosos los líderes indígenas eliminados violentamente por ser un obstáculo para lo que algunos llaman “desarrollo”, un desarrollo que tiene por único objetivo convertir en oro todo lo que toca. La pena es que el oro no se come y sucede que la vida de los seres humanos debería estar por encima de cualquier enriquecimiento abusivo.

No está de más añadir aquí que actualmente existe trabajo esclavo en Brasil. Braceros pobres –sea cual sea el color de su piel– a los que se les lleva engañados a haciendas tan grandes que es imposible escapar de ellas. Les ofrecen trabajo y les trasladan en camiones. Muchas veces no saben ni siquiera dónde están.

En el caso de los indígenas, su precariedad les hace especialmente vulnerables. Están siendo engullidos por la soja, por la caña de azúcar y por las industrias. Los guaraníes se ven obligados a trabajar por un salario miserable en las grandes plantaciones de caña de azúcar cuya producción va después a las grandes destilerías de la zona.

Puede decirse que, para el gobierno brasileño, no existen. La mayoría no son registrados al nacer y, por consiguiente, no figuran en ningún censo. Sus terrenos tampoco están registrados y, por eso, se ocupan como si no fueran de nadie hasta el punto que los políticos discuten la construcción de un buen número de industrias de etanol en terreno guaraní, exactamente como si esos terrenos no tuvieran dueño. El FUNAI (departamento de asuntos indígenas del gobierno brasileño) no ha conseguido delimitar sus territorios, mientras millares de ellos malviven hacinados en minúsculas reservas.

Lecturas recomendadas: 

  1. Guaranís brasileños claman por sus tierras, ante la indiferencia del mundo.
  2. Las violencias contra los pueblos indígenas en Mato Grosso del Sur por el CIMI, que es un organismo ligado a la CNBB que trabaja junto a los pueblos indígenas. Se trata de un pequeño libro que se puede descargar gratuitamente (está en portugués).
  3. Guaraní y Kaiowá siguen sufriendo represalias de la Justicia y hacendados en la lucha por sus tierras.
  4. La muerte anunciada de los Guaraní-Kaiowá.
  5. Desesperación de los guaraníes.
  6. Brasil: ¿Quién detiene la violencia contra indígenas en Mato Grosso do Sul?
  7. Indígenas de Brasil, por Survival, ONG que defiende los derechos de los pueblos indígenas.
Los Awa, la tribu más amenazada de la Tierra

Exitosa campaña llevada a cabo por Survival. En este caso, los madereros ilegales fueron expulsados… ya veremos por cuánto tiempo…

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Acerca de María Ángeles Navarro Girón

Cuando alguien te indique el camino, mírale las botas. Esto quiere decir que: En la vida espiritual, no te fíes de quien te indica el camino con el dedo y sin despeinarse. Sigue más bien al que está dispuesto a caminar delante de ti, al que viene sudoroso y con las botas destrozadas del camino.
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3 respuestas a El precio de eso que algunos llaman progreso: el genocidio que no termina

  1. Jorge dijo:

    En los EE.UU siguen llenando la atmósfera con GAS METANO.
    Metano: el segundo gas que más contribuye al efecto invernadero acentuado es el metano (CH4). Desde el principio de la Revolución Industrial, las concentraciones de metano en la atmósfera se han duplicado y han contribuido un 20% al incremento del efecto invernadero. En los países industrializados, el metano representa normalmente el 15% de las emisiones de los gases invernadero.
    El escape de metano que amenaza a la población de los Ángeles continúa, tras cuatro meses.

    https://ydequehablamosahora.wordpress.com/2016/01/18/alarma-california-hace-4-meses-que-hay-una-fuga-masiva-de-gas-metano/

  2. Pingback: BlogSOStenible cumple SEIS AÑOS | BlogSOStenible··· – – – ··· – – – ··· – – – ··· – – – ··· «Otras» noticias, y «otra» forma de pensar…

  3. Pingback: Guaranís brasileños claman por sus tierras, ante la indiferencia del mundo | BlogSOStenible: Noticias medioambientales y datos… aportando soluciones

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