LA PASIÓN DE CRISTO. ¿PUEDE TENER ALGÚN SENTIDO MÁS ALLÁ DE LAS CREENCIAS RELIGIOSAS?

El otro día recibí una presentación de Power point cuya primera diapositiva decía así: “La muerte (científica) de Jesús”. A continuación el autor explicaba con morboso deleite todas las torturas que le fueron infringidas. Dichas explicaciones venían acompañadas, entre otras, con algunos fotogramas tomados de la película La pasión de Cristo de Mel Gibson (2004).

El argumento de la presentación, el mismo que suele presentarse en el imaginario religioso católico, venía resumido en una de las últimas diapositivas: “Dios tiene planes para ti, enséñales a todos lo que Él pasó, únicamente para darte la salvación”. Por cierto, y como suele suceder en este tipo de presentaciones, la redacción deja ver bien a las claras que se trata de una mala traducción del inglés.

En estos días en los que tenemos tan recientes las celebraciones de la Semana Santa, querría analizar esta expresión que a los creyentes puede llegar a parecer incluso lógica a fuerza de oírla (a los agnósticos, por supuesto, no dejará de parecerles cuanto menos un absurdo, cuando no un escándalo). Por otra parte, el texto no dice en qué consiste “la salvación”. Salvación que suele entenderse como el “cielo”, haciendo tabla rasa de lo que fue la vida y la predicación de Jesús.

Hemos de decir que, aun suponiendo un lector creyente, el texto da un par de saltos en el vacío. En primer lugar: ¿por qué razón la “salvación” tendría que pasar por la tortura de Jesús? En segundo lugar, ¿qué relación existe entre ese sufrimiento de Jesús y los planes que Dios tiene para mí? Además, ¿cuáles son esos planes? ¿esos planes tienen relación con la historia de los hombres o se refieren únicamente a una supuesta vida después de la muerte?

Con esta forma de argumentar se está propiciando, de forma implícita pero muy eficaz, una religiosidad desencarnada y fácilmente manipulable. Manipulable porque está basada en un sentimiento que lleva al convencimiento de que hay que hacer un “algo” que no está intrínsecamente relacionado con dicho sentimiento y que, por consiguiente, “alguien” puede dictaminar del modo que considere más oportuno.

Independientemente de la perspectiva de cada cual, creyente o no, es importante subrayar que la muerte de Jesús es inseparable de lo que fue su vida. La muerte de Jesús no es casual y mucho menos un capricho de Dios (o del destino). En un momento de su vida, Jesús se ve movido a salir de su tierra, de su casa y de su entorno para dedicarse de lleno a lo que está convencido que es su misión. Esa misión es predicar el Reino de Dios, algo de lo que ya se había hablado en el Antiguo Testamento, que es central en la predicación de Jesús y que no se puede identificar –como tantas veces se ha hecho- con el “cielo”. El Reino de Dios no es el cielo, el Reino de Dios es una transformación radical de las relaciones humanas y con el mundo.

Esto supone una amenaza en toda regla. Una amenaza para todo el que tiene algo que perder, especialmente para los poderes establecidos… empezando por los poderes religiosos. Así es que tenían que cargárselo y hacerlo, además, de un modo ejemplar.

Ante esta situación que Jesús percibió con claridad, solamente cabían dos salidas: o abandonar su misión para salvar la vida, o llevar su misión hasta sus últimas consecuencias. Jesús decide esto último con las consecuencias que conocemos.

Ahí es donde radica el valor de la muerte de Jesús. Lo que da valor a su sufrimiento no es la extrema crueldad de sus verdugos, sino la coherencia de Jesús hasta la muerte. El amor apasionado que guió su vida. Esto es lo que transformó a Jesús y lo que puede transformarnos a nosotros y a cuanto nos rodea.

Por eso, más allá de los sentimientos religiosos, desde luego mucho más allá de todo sentimentalismo, al margen incluso de la fe en la resurrección (irrenunciable para los creyentes), luchar por aquello en lo que se cree, entregar la vida por una causa, amar hasta la muerte… no solamente tiene sentido, sino que probablemente sea la mejor muestra de una vida plena y dadora de sentido para sí y para los otros.

Son esta lucha por el Reino de Dios así entendido –esta lucha por la transformación de las relaciones humanas y con el mundo– este amor apasionado y esta coherencia hasta el extremo lo que hace que pueda tener sentido hoy en día seguir a Cristo, continuar con su misión… incluso para aquellos que no creen que Dios exista.

Para los creyentes, no obstante, existe un plus que no consiste -como muchas veces se ha pensado- en un premio, algo así como la paga de quien trabaja por cuenta ajena. El plus es más bien la alegría y la paz, la confianza en suma, que da el saber que, aunque de momento parezca que todo se viene abajo, no estamos solos en esta lucha, porque Jesús vive en nosotros y porque nuestra causa es también la causa de Dios.

Por cierto que, desde una perspectiva diferente y en un contexto que nada tiene que ver con el que nos ocupa, Julio Anguita dice muy acertadamente que Jesús no vino a traer la paz sino la guerra, habla del pleno sentido que tiene entregar la vida por una causa y añade algo definitivo que puede hacernos reflexionar: si de todas formas todos hemos de morir, más vale hacerlo por algo que merezca la pena.

Adjunto la conferencia entera. Dura solamente media hora y no tiene desperdicio.

Te gustará:

  1. “Buscando la Esencia de Jesús” (resúmenes de diversos libros).
  2. Jesús de Nazaret, una visión.
  3. Ecología y Religión.
  4. Libros sobre Filosofía/Religión (resúmenes).
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Acerca de María Ángeles Navarro Girón

Cuando alguien te indique el camino, mírale las botas.
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4 respuestas a LA PASIÓN DE CRISTO. ¿PUEDE TENER ALGÚN SENTIDO MÁS ALLÁ DE LAS CREENCIAS RELIGIOSAS?

  1. Aurelio dijo:

    La intuición, nuestra conciencia, nos lo deja claro. Durante milenios han surgido, y surgirán, quienes manipulen la verdad para fabricar sus propias realidades. Pero todos sabemos… Quien quiera seguirle el rollo a los espantajos del poder, que nunca serán ni de lejos propietarios de ninguna religión ni de ninguna iglesia, será por alguna mezquindad fácil de ver si se mira hacia dentro, hacia el corazón. “Un solo país: la tierra; una sola raza: la humanidad; una sola religión: el amor”. Todos lo sabemos…

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  3. Pingback: BlogSOStenible cumple DOS AÑOS | BlogSOStenible··· – – – ··· – – – ··· – – – ··· – – – ··· «Otras» noticias, y «otra» forma de pensar…

  4. El Califa, en su momento de mayor empuje político.
    Y lo dejamos pasar …
    Y lo demás es la historia de nuestro fracaso
    Ahora a gozar del España-Francia.

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