La economía circular es un estupendo limpiador verde: #GreenWashing

Cuidado con las palabras. La economía circular es una herramienta que puede usarse bien o mal. Añadir palabra «circular» no garantiza que ningún proceso sea sostenible. De hecho, a veces se emplea para engañar (greenwashing).

Un ejemplo: las nuevas Apps para compra/venta de productos de segunda mano podrían ser tanto una herramienta de economía circular como una herramienta de consumismo facilón.

La palabra «circular» nos recuerda el «reciclaje». Pero la economía circular debe ser mucho más: un modelo de producción y consumo que, para ser auténticamente ecológico, debe partir primero de REDUCIR la producción y el consumo. Luego, después de esa reducción —y solo después de esa reducción— un modelo de economía circular implica compartir lo que se pueda (gratuitamente o por alquiler), reutilizar, reparar… y al final del todo —y solo al final— reciclar los materiales. A veces se empieza por el reciclaje sin haber hecho ninguno de los pasos previos. Las empresas deberían estar obligadas a diseñar todo para que tenga máxima durabilidad y máxima facilidad para reparar y reciclar. En España, la reciente Ley de residuos es un intento de quedar bien sin que nada sustancial cambie, para no molestar a las empresas que dominan la política. El tiempo lo demostrará.

¿Es economía circular comprar productos de segunda mano?

Depende. Si se ha sido honesto en el paso de «REDUCIR» (el primer paso), entonces es posible que sí sea economía circular. Por tanto, no siempre lo es. Antes de comprar algo de segunda mano, piensa:

  1. ¿Realmente necesitas ese producto? No uses la economía circular como excusa para comprar cosas de las que, en conciencia, puedes prescindir fácilmente.
  2. Compres lo que compres, hay contaminación (más o menos) oculta: Piensa en toda la energía y materiales necesarios para fabricar y enviar un producto a tus manos (especialmente si compras por Internet). Algunos opinan que en productos de segunda mano no hay que considerar el impacto de su fabricación, pero es falso (véase el punto 4).
    • Antes de vender algo a grandes distancias, piensa en los transportes y embalajes. Posiblemente, decidas venderlo o regalarlo localmente.
  3. Al comprar un producto estás evitando que ese producto pueda adquirirlo alguien que lo necesite más que tú. Debes ser tú quién valore si realmente merece la pena. No olvides que tu compra influye en la demanda global. Ya sabes: hay que pensar globalmente y actuar localmente.
  4. Al comprar un producto estás haciendo girar la rueda de la industria. Hay gente que se compra ropa nueva porque sabe que luego puede venderla de segunda mano. O sea, la posibilidad de vender productos usados es, a veces, un reactivo para comprar nuevos. Sin quererlo, los compradores de ropa de segunda mano están colaborando a que se fabrique ropa nueva.

Tres claves básicas en economía circular

  1. Tenemos que comprar menos si queremos un planeta habitable —con biodiversidad— y si queremos dejar de alimentar el crack climático.
    • Ahora bien, si todos compramos menos, se pueden perder empleos. ¿Cuál es la solución? Reducir también la avaricia y la jornada laboral (y otra erre igual de importante, la Renta  Básica).
    • Una investigación ha mostrado que pequeñas acciones pueden generar grandes beneficios y propone seis cambios esenciales (en el mundo rico) que podrían frenar la crisis ambiental. Uno de esos cambios es comprometerse a NO comprar más de tres prendas de ropa al año. El informe no aclara si son o no prendas reutilizadas, porque no es relevante. No es que el impacto sea igual. El impacto —las emisiones— pueden ser distintas, pero depende de muchos factores (tipo de prenda, si es de cuero…).
    • Es habitual que los que compran en exceso se sientan peor tras comprar (o al menos, que no se sientan mejor). Compran para ser felices, pero no evalúan si realmente consiguen la felicidad que esperan. Si se hiciera esa evaluación, seguro que se compraría menos. Está bien demostrado que el exceso de cosas dificulta el ser felices.
  2. Es difícil que reciclar sea ecológico. Reciclar solo es ecológico si se hacen bien un buen montón de etapas previas, y siempre que su costo se incluya en el precio inicial del producto. Hoy no se cumple ninguno de esos dos requisitos, en ningún producto. Por tanto, reciclar no es ecológico. Por supuesto, tirar los materiales a la basura es peor.
  3. Quemar basuras no es economía circular. La basura suele tener muchos contaminantes que se liberan al aire al incinerarla. Aunque no lo creas, aún hay políticos españoles (del PP) que proponen estas y otras barbaridades.

♥ No te pierdas:

Publicado en Basura, Consumo, Contaminación, Denuncias, Economía, Energía, Globalización, Industria, Malas noticias, Noticias del Mundo, Sostenibilidad, Transporte | Etiquetado , , , , , | 1 Comentario

Seis tipos de deportes que deberían estar prohibidos

El deporte es sano, cuando se practica con cabeza y sin caradura. Nos referimos al deporte en general, porque el deporte de élite no es tan bueno. Además de miles de casos de dopaje, incluye mucha corrupción y sucios negocios. Por ejemplo, la Supercopa de fútbol de España (2022) se juega en Arabia Saudí para que unos pocos ganen mucho (24 millones), sin importar que sea un país que no respeta los derechos humanos.

Dejando al margen esos detalles, queremos centrarnos en algunos deportes que tienen problemas éticos tan importantes como para que pidamos su prohibición inmediata. Su práctica nos está afectando a todos de forma grave y evidente. Ahora tenemos información que no teníamos cuando esos deportes empezaron.

No todo vale para divertirse o para ganar dinero.

Seis deportes que deben prohibirse

  1. Automovilismo: Un coche de Fórmula 1 consume, como mínimo, de 25 a 30 litros a los 100 kilómetros. Gastan más combustible en los entrenamientos que en las carreras. Cada equipo quema unos 90.000 litros de combustible durante cada temporada. Los coches de rallies (WRC) pueden llegar a consumir hasta 60 litros a los 100 kilómetros. Pero el impacto ambiental no es solo por el combustible. Los rallies suelen atravesar ecosistemas naturales, en los que erosionan el territorio y contaminan el entorno (ruido, humo, basuras, muchedumbres…). Tampoco es raro que atropellen fauna silvestre. Pensemos que cada neumático de competición puede costar más de 1.000 euros. Si algo es caro, su coste ambiental suele ser aún más costoso (aunque normalmente lo pagamos entre todos).
  2. Motociclismo: Su consumo parece poco si se compara con los coches (de media 17 litros a los 100 para una MotoGP). En todo caso, no tiene ningún sentido quemar valioso petróleo dando vueltas a un circuito. Puede ser entretenido, pero no es inteligente en un contexto de grave crisis climática. El motocross y los paseos en quad son más de lo mismo.
  3. Motonáutica y esquí acuático: Las carreras en lanchas motoras tienen, de nuevo, los mismos problemas que el automovilismo y el motociclismo. Se trata de quemar combustibles fósiles por diversión, contaminando y molestando. Estamos seguros de que podemos divertirnos de formas más inteligentes.
  4. Hípica: Montar a caballo es obligar a un animal a hacer algo que obviamente no está en su naturaleza ni en su voluntad. A eso le llamamos esclavizar. Los caballos suelen estar encerrados en pequeños cubículos casi toda su vida. Y si son caballos de competición, son obligados a entrenar durante largas jornadas. Ellos no quieren participar ni ganar nuestras estúpidas pruebas deportivas. El deporte con animales —sea o no olímpico— debe ser abolido.
  5. Caza: Los problemas de la caza son muchos y graves: contaminación, maltrato de fauna silvestre, pérdida de biodiversidad, destrucción de ecosistemas, ruido, subvenciones de dinero público, accidentes contra la fauna y las personas, freno al desarrollo rural, fomento de la violencia, maltrato y abandono de perros, etc. Todo un cóctel antiética. Por eso, cada vez hay más países donde la caza deportiva está totalmente prohibida: Colombia, Costa Rica, Botsuana, Zambia, Kenia…
  6. Pesca: La pesca industrial tiene graves problemas económicos y ecológicos. La pesca deportiva tiene casi los mismos problemas, aunque sea a otra escala. Y todo, solo por diversión. Incluso aunque sea pesca sin muerte, es evidente que se causa un daño innecesario a un pez que está en su casa. Debemos dejar de cosificar a los animales. Prohibir la pesca no es una utopía: Colombia ha prohibido recientemente la pesca deportiva por el maltrato animal.

Si estos argumentos no te han convencido es que realmente no entiendes la gravedad del problema ambiental, ni te conmueve el sufrimiento animal. No eres un bicho raro. Desgraciadamente, hay demasiada gente así. Y por eso vamos como vamos. Pero si tú cambias, aunque sea un poco, todo cambia.

Medidas para hacer el deporte más respetuoso

Los problemas de los deportes anteriores no tienen solución razonable (que no te vendan la moto del coche eléctrico, por ejemplo). En cambio, otros deportes generan conflictos que pueden solucionarse con un poco de ingenio.

  1. Reducir gastos en iluminación: Jugar de día, ahorra dinero y contaminación. Las competiciones deberían organizarse siempre teniendo en cuenta este aspecto.
  2. Reducir emisiones en el transporte: Moverse siempre en transporte colectivo (público). Los equipos que juegan en otra ciudad deberían trasladarse en tren (o autobús en el peor caso). Si el avión es «imprescindible» se debería exigir (ética o legalmente) la compensación de esas emisiones y poner un límite a estos viajes (máximo uno o dos por temporada).
  3. Pádel: En las pistas con paredes de cristal, los pájaros mueren al chocar contra ellas. Un dato: en 600 pistas de Valencia mueren 75.000 aves al año: gorriones, golondrinas, lavanderas, ratoneros, petirrojos… Si detectas un pájaro muerto, no esperes a ver otro: pega pegatinas (o cintas) repartidas principalmente por la parte superior. Es una solución simple para un grave problema.
  4. Tenis/Pádel: Las pelotas de estos deportes se descartan cuando pierden presión. Aunque hay formas de volver a inflarlas, el aparato es caro y es un proceso lento. Deberían poder inflarse con un simple inflador.
  5. Esquí/snowboard: El esquí alpino tiene varios problemas. Uno de ellos es el alto consumo energético: remontes, transportes… porque normalmente las estaciones de esquí no están cerca de tu casa. ¿Cuánto contaminan los viajes de todos los esquiadores? Los remontes y las pistas de esquí, a veces ocupan demasiado territorio natural. Además, en algunas estaciones, el consumo de agua para fabricar nieve puede ser un serio problema energético, ambiental y social. En el caso de Sierra Nevada, hablamos de cinco millones de litros al día. Mucho más respetuoso es el esquí de fondo, pero solo si vives en zonas donde la nieve es algo habitual.
  6. Natación: Podría ser un deporte muy sostenible cuando se practica en el mar o en un lago. El mantenimiento de las piscinas requiere mucho consumo de agua y de productos químicos. Hay opciones que usan plantas en vez de tratamientos químicos.
  7. Golf: Es un deporte que requiere hierba bien cuidada, lo cual lo hace adecuado solo para climas húmedos, donde el agua no sobre. Algunos campos existen porque se talaron bosques y se abusan de acuíferos.
  8. Fútbol americano y rugby: Son deportes de impacto que generan muchas lesiones, algunas muy graves. Los jugadores de fútbol americano tienen una alta tasa de suicidios debido a las lesiones cerebrales. El caso se cuenta en la película La verdad duele. Estos deportes deberían modificar sus normas y protecciones para reducir la tasa de lesiones.
  9. Olimpismo: Cada evento olímpico consume varias toneladas de metales exclusivamente para las medallas. La construcción de infraestructuras, los vuelos en avión o los millones de litros de agua embotellada en plástico… tienen un impacto brutal. Cuando el colapso llegue, las olimpiadas serán muy diferentes. O no serán.
  10. Otros aspectos:
    • Usar ropa de fibras naturales (no artificiales como el naylon o el poliéster).
    • Usar todo el material lo máximo posible, evitando caer en modas y caprichos.
    • Descartar el «usar y tirar» (botellas de plástico, papel de aluminio para el bocata…).
    • Correr en el suelo (en cinta se gasta electricidad y materiales).
    • Usar jabón sólido (hecho por ti mismo, si es posible).
    • Evitar las masificaciones en espacios naturales.

Los deportes más sostenibles

En su libro Ética práctica, Peter Singer decía que:

«Nos queda para desarrollar una nueva ética del medio ambiente. Dicha ética consideraría que todas las acciones que son perjudiciales para el medio ambiente son éticamente discutibles, y las que son innecesariamente perjudiciales sencillamente son malas. (…) Para una ética del medio ambiente, la virtud supondría guardar y reciclar los recursos, y lo contrario sería el despilfarro y el consumo innecesario. Por poner solo un ejemplo: (…) nuestra elección de esparcimiento no es éticamente neutral. (…) Una vez que nos tomemos en serio la necesidad de conservar nuestro medio ambiente, las carreras de coches y el esquí acuático dejarán de ser una forma aceptable de entretenimiento, al igual que ya no lo son hoy las peleas de gallos».

Posiblemente, el deporte más sostenible es el plogging. Consiste en hacer ejercicio al aire libre y, por el camino, ir recogiendo la basura que vayamos encontrando. Otros deportes muy respetuosos son el ciclismo, correr, la gimnasia, el senderismo y las artes marciales.

La diferencia entre pensar y hacer las cosas sin pensar es evidente. Pensemos.

♦ Fórmate e infórmate:

Publicado en Animalismo, Cambio Climático, Caza, Consumo, Contaminación, Denuncias, Energía y Contaminación, Maltrato animal, Pesca, Sostenibilidad | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 2 comentarios

💩La mejor manera de usar la publicidad del buzón: que tu perro se cague en ella… #NoQuieroPublicidadEnMiBuzón

Lista de cosas que debes tener en cuenta antes de tener una mascotaNo sé si es mejor dejar la caca de perro en la acera o recogerla con una bolsa de plástico. Los que dejan la caca en la acera se olvidan de ella. Los que usan la bolsa de plástico, se olvidan de ella y de la bolsa.

Nos llenan el buzón de publicidad absurda, que no hemos solicitado, SPAM puro. A veces son interminables folletos o auténticos libros de la desvergüenza que evidencian un atentado ambiental, legal y socialmente aceptado. ¿Cuántos árboles estarían vivos si la publicidad del buzón fuera restringida al tamaño máximo de una cuartilla? No necesito saber el número exacto. Son millones. Demasiados.

El desastre anímico crece en Navidad y también con la propaganda electoral de los partidos políticos. Nunca voto a los que despilfarran dinero público metiéndome su papeleta en mi buzón. Tampoco compro a los que atascan los buzones. Entiendo que las empresas quieran darse a conocer entre sus vecinos, pero en una cuartilla o en el tamaño de una tarjeta de visita hay espacio suficiente para presentarse. Si la publicidad tiene más de un folio, la empresa queda marcada en mi subconsciente. ¿En el tuyo no?

#NoQuieroPublicidadEnMiBuzón

La campaña #NoQuieroPublicidadEnMiBuzón sirve para quejarse en las redes sociales. La idea es romper la publicidad de la empresa anunciante y publicar la foto, preferentemente echándola en un contenedor de reciclaje (el azul).

Si tienes perro y lo sacas a pasear para que haga sus necesidades, no uses plástico. Una bolsa al día por cada perro son millones de toneladas de plástico. Puedes emplear el papel de la publicidad. Si eres rápido y pones el papel en el suelo antes de que caiga el regalo, la recogida es más rápida y la acera no se mancha.

Los científicos han dejado claro que entre las cosas más efectivas para reducir el impacto ambiental están tener menos hijos, vivir sin coche y sin mascotas. Las mascotas —como las personas— contribuyen a mover la maquinaria industrial: piensos, utensilios, medicamentos… Y hay que sumar el dolor de los abandonos de mascotas. ¡Cuánta gente tiene mascota sin haber pensado bien en todas las consecuencias!

Se encierran animales durante horas —o durante vidas enteras— solo para un disfrute humano efímero y minúsculo. ¿Quieres ahora tener un pez, un pájaro, un caballo o un hámster?

♣ Más sobre publicidad y mascotas:

 

Publicado en Basura, Consumo, Denuncias, Maltrato animal, Sostenibilidad | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

Las multinacionales y la responsabilidad. ¿Aceite y agua?

Un reciente estudio refleja lo mal que las empresas hacen su RSE (Responsabilidad Social Empresarial). Los científicos han analizado cómo las empresas miden sus actividades de RSE y su coherencia tanto con su actividad principal como con los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible). Los resultados sugieren que las compañías no se interesan por medir el impacto de su RSE porque no saben cómo hacerlo, o bien, porque creen que no hay castigo ni recompensa social.

El estudio también muestra una desconexión entre la RSE y las actividades comerciales centrales de las empresas. Las multinacionales reconocen que los ODS son una guía para abordar los problemas más urgentes del mundo y están comenzando a vincular sus iniciativas de RSE con objetivos particulares. Sin embargo, tales esfuerzos aún son incipientes y parecen dirigidos a rellenar páginas para informes de sostenibilidad, ya que no parece existir un interés real por alcanzar esos ODS.

La RSE es una fuente de creación de valor para cualquier empresa. Sin embargo, ni siquiera las empresas grandes la integran en su estrategia empresarial. Tal vez, porque piensan que cumplir la ley es suficiente. Las multinacionales no se sienten responsables a la hora de afrontar los grandes desafíos globales, como la inestabilidad, el cambio climático, la crisis ambiental o la pobreza.

Aunque algunas empresas tienen su propia estrategia de RSE, no suele haber auténtico interés en ser empresas responsables y eso, se nota en su forma de aplicarla y en su forma de llevar su estrategia general.

Hay muchos ejemplos de multinacionales altamente irresponsables y entre ellas encontramos prestigiosas —y peligrosasfirmas del IBEX-35. Por citar un ejemplo, un estudio reciente revela que el Banco de Santander ha invertido 43.000 millones de dólares en la industria fósil (solo) desde el Acuerdo de París. También es un banco que ha generado escándalos por financiar empresas papeleras vinculadas con la deforestación en Asia o por invertir en la industria armamentística.

Es importante medir para mejorar

Se ha detectado que cuando las empresas miden sus acciones de RSE, no necesariamente valoran cómo generan un cambio social o un impacto social positivo, sino cómo benefician a la organización. Es decir, si no hay beneficio —normalmente económico— las empresas no valoran adecuadamente sus acciones y se corre el riesgo de reducir el interés en este tipo de iniciativas. En resumen, las empresas no miden el impacto real de sus acciones de RSE (por ejemplo, la cantidad de personas alcanzadas, la cantidad de árboles plantados, la superficie restaurada…).

Se ha detectado que las empresas tienden a ignorar temas que entienden como polémicos, tales como la contaminación de su propia empresa, la corrupción, la desigualdad, o la discriminación. Prefieren centrarse en movimientos más seguros, generalistas y en los que no se les pueda culpar directamente (pobreza, educación…). En Málaga, hay un ejemplo muy claro de esto: la cementera de la ciudad es una industria altamente contaminante, habiendo estudios contundentes al respecto. Sin embargo, la empresa, en vez de reducir su contaminación, se dedica a financiar un grupúsculo de ONG locales para callar sus críticas y lavar su imagen. No hay interés en ser una empresa responsable, sino en acallar voces y reducir el riesgo reputacional.

En general, la RSE de cada compañía no está relacionada con sus actividades principales. Suelen enfocarse en proyectos que beneficien a la comunidad, en lugar de minimizar el impacto negativo de sus operaciones. Prefieren seguir haciendo las cosas mal, y que la RSE sea un mecanismo de lavado de imagen, sin haber un interés real en hacer las cosas bien.

Por otra parte, hay empresas que ensalzan sus inversiones en RSE, pero no cuidan a sus empleados. Cuidar a la plantilla es esencial en una empresa responsable: empresas pro humanas, empresas que reducen (algo) la jornada laboral, que abordan la discriminación, etc.

El estudio subraya que las empresas serán evaluadas como empresas responsables no solo por sus informes o por el grado de diálogo y acuerdo con sus grupos de interés, sino por la eficacia de sus acciones para alcanzar los ODS. El 40% de las empresas más grandes del mundo incluyen los ODS en sus informes de sostenibilidad. Ciertamente, las PYMES tienden más a no medir el impacto, por falta de conocimientos, interés o recursos, para el poco rendimiento que esperan obtener.

Cuatro conclusiones al aplicar la RSE

  1. Las empresas deben usar mecanismos para medir e incrementar su responsabilidad, independientemente de los resultados. Por ejemplo, el Cuadro de Mando Integral (CMI o BSC) es una herramienta interesante que siempre debería incorporar indicadores sociales y ambientales sobre el impacto de la empresa en su contexto.
  2. La legislación y las inspecciones deben ser más estrictas: Esto es importante dado que el concepto de responsabilidad real es ignorado, cuando no pisoteado. De hecho, el estudio expone casos en los que los gobiernos aprobaron impuestos verdes para forzar a las empresas a reducir su contaminación. Aunque la RSE sea loable, no se puede confiar en ella para resolver problemas graves generados por las propias empresas.
  3. Es muy complicado que una empresa grande sea responsable y no cometa grandes errores o fraudes. Por tanto, en general, parece adecuado evitar ser cliente y no invertir en ese tipo de empresas. Véase cómo en el IBEX-35 la ética apenas existe.
  4. ¿Sirve la RSE para algo? Por supuesto que sí. Ninguna empresa mediana o grande debería hoy carecer de su informe de RSE. No obstante, también hay que denunciar cuando se emplee la RSE para lavar la imagen. Incluso, a veces, multinacionales culpables de graves daños ecosociales son también las que comunican muy bien sus acciones de RSE (o esconden muy bien sus artimañas) y, por ello, disfrutan de buena reputación (Nestlé es un claro ejemplo).

Aunque el estudio se basa en empresas de México, cita otros estudios que demuestran que en otros países las conclusiones son muy similares.

♠ Para ampliar tu horizonte:

Publicado en Economía, Industria, Malas noticias, Noticias del Mundo, Sostenibilidad | Etiquetado , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Seguiremos comiendo plástico: la Ley de Residuos obligará a nuestros nietos a resolver el problema

En España, la nueva Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para una economía circular —así la han llamado— es un agridulce pasito hacia adelante. Tiene algunas cosas positivas, pero se ha perdido una oportunidad histórica de hacer una ley realmente buena para las personas. Se ha pensado mucho en las multinacionales y poco en la ciudadanía. Los partidos conservadores ni siquiera han apoyado esta ley… y no ha sido porque les parezca poco ambiciosa, sino por seguir en su línea antiecologista.

Examinemos algunos puntos de sus 156 páginas en el BOE (PDF).

⊗ ¿Quién paga? La ley deja muy claro que, de acuerdo con el principio «quien contamina paga», los costes relativos a la gestión de los residuos y a los impactos medioambientales, tendrán que ser sufragados por el productor inicial de residuos o por el poseedor anterior o actual (art. 11). Por ejemplo, los ayuntamientos NO deberían pagar nada por la recogida de residuos de envases. ¿Se cumplirá la ley? Las empresas deberían pagar para limpiar calles, ríos, mares y carreteras (desde plásticos, a neveras).

⊗ Programas de prevención (art. 14). La ley dice que se tienen que hacer. Al no fijar nada concreto, todo queda en una bonita intención con algunos ejemplos (anexo VI). Nada se exige sobre educación, o para evitar el greenwashing en la publicidad. Seguiremos viendo anuncios con soluciones absurdas, como los envases biodegradables o presumiendo de ser envases reciclables.

⊗ Compras públicas (art. 16). La ley obliga a que las administraciones públicas favorezcan el uso de productos de alta durabilidad, reutilizables, reparables o de materiales fácilmente reciclables. Muy bonito, pero poco práctico. Por ejemplo, podrá seguir usándose dinero público para comprar agua embotellada. La ley obliga a «fomentar» el uso de agua del grifo, por ejemplo, con fuentes (art. 18), pero no concreta cuándo y dónde se aplicará esa exigencia.

⊗ Reducir (art. 17 y 18). La ley no apuesta por la reducción de residuos de forma consistente. Por tanto, se seguirán generando problemas y se pasa la patata caliente a las siguientes generaciones, las cuales recibirán el problema más grande y en un planeta aún más degradado. Todo un regalazo.

  1. Establece unos porcentajes ridículos para la reducción de residuos (13% para 2025). Simplemente son deseos envueltos en papel del BOE. No hay ningún plan en caso de incumplimiento: una ley no puede hacerse con objetivos deseables para el futuro, sino con acciones aplicables en el presente.
  2. No se prohíben los envases de un solo uso, ni se establece un calendario para su eliminación. Este es, posiblemente, el error más grave de la ley.
  3. El art. 18 tiene una buena lista de medidas «para prevenir la generación de residuos» (posiblemente sacadas de algún manual ecologista). En cambio, no se obliga a aplicarlas a nadie de forma concreta, con alguna excepción. Se prohíbe la destrucción o eliminación en vertedero de excedentes no vendidos de productos, tales como textiles, juguetes o aparatos eléctricos. Se obligará a algunos productores de residuos peligrosos a hacer un «plan de minimización». Parece un poco absurdo, porque las industrias ya tienen ese plan por motivos económicos. Lo que hay que hacer es que contaminar sea más caro y no exigir un documento que puede redactarse en una tarde y que seguramente nadie va a leer.
  4. Bares y restaurantes deben «ofrecer» agua gratuita y «no envasada». Es una medida interesante y animamos a los clientes a agradecer con una propina para aquellos establecimientos que pongan agua en la mesa sin preguntar.
  5. Venta a granel con envases reutilizables. A partir de 2023, los comercios de alimentación cuya superficie sea igual o mayor a 400 metros cuadrados destinarán al menos el 20% de su área de ventas a productos presentados sin embalaje primario. Desgraciadamente, no se aprueba un plazo para obligar a los compradores a reutilizar sus propios envases. La ley deja la responsabilidad en manos del ciudadano y eso no funciona. Por eso se ponen límites de velocidad en las carreteras.
  6. Obsolescencia prematura. El gobierno analizará la vida útil de algunos productos e informará en el plazo de dos años. Se regulará un índice de reparabilidad con objeto de que quienes comercializan equipos eléctricos o electrónicos informen al consumidor sobre si el producto es reparable o no. ¿Y si no lo es? No pasa nada. ¿Se acabará así la obsolescencia programada? Seguramente no.
  7. Se cobrará de forma separada (diferenciándolo en el ticket de venta) por vasos de plástico, tapas, tapones y recipientes para alimentos de usar y tirar (art. 55). Se ha perdido la oportunidad de prohibir estos productos tan dañinos.
  8. Tetrabrik, un envase de alto impacto y que no se puede reciclar, que sigue sin controlarse. Es vergonzoso que no se diga de esto ni una palabra.

⊗ Residuos alimentarios (art. 19). Se establece un orden de prioridades para las empresas: donación de alimentos o redistribución para consumo humano; transformación si siguen siendo aptos para el consumo; alimentación animal y fabricación de piensos; su uso como subproductos en otra industria; y en última instancia, el compostaje.

⊗ Incendios por negligencias de los gestores de residuos. La ley no contempla acciones contra los incendios, por muy reincidentes que sean, ni en centros de reciclaje o puntos limpios, ni por incendios de chatarra. Un olvido que parece intencionado.

⊗ Reutilización (art. 24). La ley dice que los residuos susceptibles de ser preparados para reutilización o reciclados no podrán destinarse a incineración. Hubiera estado bien que los residuos que se puedan reutilizar no puedan destruirse para ser reciclados. Pero eso no interesa a las grandes empresas embotelladoras, especialmente las de vidrio (el impacto del reciclaje de vidrio no se ha tenido en cuenta).

⊗ Reciclaje.

  1. Ante el escaso apoyo a la reutilización, la ley exige porcentajes variables de reciclado cuando se sabe que será muy difícil de comprobar. Por ejemplo, a partir de 2025, solo podrán venderse botellas PET con al menos un 25% de plástico reciclado (art. 57). ¿Veremos multas por incumplir este artículo? No cuentes con ello.
  2. Se establecen porcentajes mínimos de recogida de botellas de plástico con respecto a lo introducido en el mercado (art. 59). La ley no aclara cómo podremos saber las cantidades reales vendidas. ¿Debemos fiarnos de las empresas envasadoras?
  3. Según la ley, únicamente se pondrá en marcha un SDDR si no se cumplen los objetivos marcados para 2023 o para 2027. ¿Hay alguien que piense que se van a incumplir esos objetivos?
  4. El error del SDDR. Es un terrible error poner en marcha un SDDR para envases de un solo uso (pero la Disposición adicional 17 solo dice que «se podrá implantar» y, en ese caso, será exclusivamente para botellas de plástico hasta 3 litros). Nada de tetrabrik, latas, vidrio o envases de yogur, por poner un ejemplo. Esto es una medida absolutamente insuficiente. Lo auténticamente sensato y sostenible es un SDDR para envases reutilizables (el vidrio es el mejor envase para ello). El objetivo con el plástico no debe ser reciclarlo, sino eliminarlo. Por tanto, lo importante sería poner unos impuestos crecientes que dejen claro el camino. Eso no se ha hecho.

⊗ Valorización (art. 25): Pone fechas para la recogida separada de residuos: papel, metales, plástico, vidrio, bioresiduos, aceites de cocina, textiles…

  1. Compostaje de la materia orgánica. Habría que tener como objetivo reducir el uso de fertilizantes químicos (por su contaminación o porque ya sabemos que sus precios se van a disparar). En la actual crisis energética, el país que lo haga bien salvará a su agricultura. En cambio, la ley permitirá un 20% de residuos impropios en el compost, por lo que el abono será mediocre. Se permite «plástico compostable» (art. 28) a pesar de ser productos de usar y tirar. Lo biodegradable es una forma de greenwashing.
  2. La ley habla de «plástico», por lo que se entiende que incluye todo tipo de plástico, desde envoltorios de caramelos a juguetes, por ejemplo.
  3. Porcentaje de recuperación. La ley pretende que para esos residuos se recupere el 50% en peso como mínimo y que vaya mejorando (art. 26). Otra declaración de intenciones nimia. Poner un deseo en el BOE no aumenta la eficacia de la ley. Incluso podría ser contraproducente para las comunidades que ya lo alcancen.
  4. Residuos de construcción (art. 30). Deben clasificarse en madera, minerales (hormigón, piedra…), metales, vidrio, plástico, yeso y elementos para reutilizar (tejas, sanitarios…).

⊗ Responsabilidad ampliada del productor:

  1. El art. 37 dice que los productores podrán ser obligados a un montón de cosas interesantes. Habrá que verlo, porque la ley dice que podrán ser obligados y no que serán obligados. Algunos ejemplos:
    • Los productores podrán ser obligados a diseñar productos para reducir su impacto ambiental. Esto animará a muchas empresas a usar el greenwashing.
    • Se podrá restringir la venta de productos cuando se demuestre que los residuos generados por dichos productos tienen un impacto negativo muy significativo en la salud humana o el medio ambiente. Según eso, se podrán prohibir las botellas de plástico. ¿Se hará? No cuentes con ello.
    • Se podrá aumentar los periodos de garantía. ¿Se aplicará?
    • Se podrá garantizar el derecho del consumidor a reparar los productos. ¿No se aclara cómo se conseguirá?
    • Este artículo establece que el productor podrá ser obligado a establecer un SDDR para la reutilización o tratamiento del residuo, pero no se aclara en qué condiciones ni para qué residuos, mientras que el art. 59 ya comentado solo trata «botellas de plástico».
  2. El art. 43 dice claramente que las empresas deben pagar los costes que generen sus productos, tales como, por ejemplo:
    • Costes completos de la recogida separada de residuos.
    • Costes de recuperar residuos de vías públicas, zonas verdes, áreas recreativas y playas. Un ayuntamiento, una confederación hidrográfica o la Dirección General de Carreteras podrán hacer que se limpien calles, ríos y arcenes, y pasar la factura a las empresas del plástico, tabaqueras, etc. ¿Se hará o seguiremos pagando entre todos?
  3. No se prohíben ni se controlan productos banales, efímeros y de alto impacto ambiental, tales como las toallitas húmedas, globos o bolsas de plástico ligeras (art. 60).
    • Según la ley se hará pagar a los fabricantes los costes que provoquen sus productos. ¿Pagarán las empresas de toallitas los costes de depuración y de los atascos? ¿Cuánto se pagará por cada tortuga que muera atragantada?
    • También deberán pagar medidas de concienciación (art. 61) para un «comportamiento responsable» con esos productos, así como para productos de la pesca (véase el documental Seaspiracy) y de compresas (la copa menstrual debe fomentarse, pero la ley ni la cita). No se aclara la cantidad a emplear, por lo que gastar un céntimo en medidas de concienciación sería suficiente para la ley.

⊗ Prohibiciones de la ley. Son pocas.

  1. Quemas agrícolas. «No está permitida la quema de residuos vegetales generados en el entorno agrario o silvícola» (art. 27).
  2. Se prohíben un puñado de objetos de plástico de usar y tirar. Son los que más se recogen en las playas y los que menos daño hacen a las grandes empresas (art. 56):
    • Cubiertos, platos, pajitas, bandejas y vasos de poliestireno, bastoncillos…
    • Plástico oxodegradable (fragmentable en microplásticos).
    • Microplásticos de menos de 5 milímetros.
  3. Se prohíben los ftalatos y el bisfenol A en los envases (art. 18). Son tóxicos disruptores hormonales. Nadie entiende que los senadores quisieranquitar esta prohibición. Esto demuestra (una vez más) que el Senado es una cámara absurda, innecesaria y que no justifica su alto coste.

⊗ Impuesto al plástico no reutilizable (art. 67): Solo 0,45 euros por kilogramo. Esto supone 2 céntimos en una botella de litro y medio. Es una cantidad ridícula, más aún cuando la ley no establece que esa cantidad crezca anualmente, lo cual sería una medida importante para fomentar la reutilización. Al comprador de esos productos no le importará pagar 2 céntimos más, por lo que la ley no resuelve el problema que pretende.

  1. No se pagará el impuesto si el plástico se manda a otros países (art. 73). O sea, al legislador no le importa contaminar fuera de España.
  2. Solo paga el plástico no reciclado (art. 77). Lo malo de esta norma es que habilita un agujero legal para pagar menos impuestos, ya que es prácticamente imposible comprobar la cantidad de plástico reciclado que tiene un producto. Pronto empezaremos a ver envases con etiquetas avisando del alto porcentaje de material reciclado. Nadie lo comprobará y así se ahorrarán esos impuestos.
  3. La ley define plástico biodegradable, aunque afortunadamente no contempla ningún tratamiento particular. Se supone que también pagará el impuesto si es no reutilizable.

⊗ Canon al vertido e incineración de basuras (art. 84). Es una de las buenas noticias. Se penalizarán estos tratamientos con un impuesto y lo recaudado deberá invertirse en políticas dirigidas a la reducción de residuos. Problema: el impuesto es ridículo (máximo 40 euros por tonelada para los residuos no peligrosos; art. 93). Resulta curioso, gracioso e irritante que:

  1. Los residuos peligrosos pagarán menos (máximo de 8 euros por tonelada).
  2. La incineración es más barata que el vertedero. Increíble, pero cierto.
  3. La coincineración no paga nada. Es decir, quemar basuras en una cementera será gratis, aunque sus tasas de cáncer sean las mismas que si se queman en una incineradora. Preguntas fáciles: ¿Dónde se van a quemar las basuras de España? ¿Quién va a respirar sus toxinas?

⊗ Suelos contaminados (art. 98). Cuando una finca se venda, será obligatorio indicar en el Registro de la Propiedad «si se ha realizado o no alguna actividad potencialmente contaminante del suelo». Se deja para el futuro aclarar a qué se refiere. ¿Serán las macrogranjas o la agricultura intensiva declaradas actividades contaminantes del suelo?

⊗ Amianto (d.a. 14). Los ayuntamientos deberán censar las instalaciones con amianto y retirarlo.

⊗ Exportar e importar residuos. La ley le dedica el art. 32, en el que se mencionan otras normativas para evitar que la ley restrinja al máximo este tipo de transportes. Para el poder legislativo es mejor no restringir lo que las empresas no quieren.

  1. Algunos países receptores de basuras están al borde del colapso. Cuando dejen de llevarse la basura de los países ricos, deberíamos estar preparados.
  2. Respecto a la importación de residuos, recientemente hemos visto como los vecinos de Nerva (Huelva) se oponen rotundamente a que su pueblo sea un basurero de residuos peligrosos traídos de otros países.

⊗ Recogida de residuos puerta a puerta. La ley reconoce que es un sistema eficiente y exitoso; pero no lo promociona de ninguna forma. Tal vez sea el mejor sistema de recogida selectiva; y permitiría poner el pago por generación (que pague más el que más basura genere).

⊗ Sanciones (art. 109). Pueden ser de hasta 3,5 millones de euros. La ley es tan difusa que será complicado que veamos todas las sanciones necesarias para resolver el problema. Ojalá, el tiempo demuestre que nos equivocamos.

Comentario final

El poder legislativo en España no se ha enterado de la gravedad del problema. La ley es compleja, farragosa y con multitud de excepciones explícitas. Es comprensible, dado que pretende regular un montón de actividades, pero sin molestar demasiado a las industrias. Una ley adecuada hubiera alzado vivas protestas de algunos sectores. Cuando están callados es porque no les afecta demasiado.

La ley es un parche oportuno y descaradamente insuficiente. Para que este barco no se hunda habría que enviarlo a dique seco y no dotarlo de un ridículo salvavidas.

♥ Nota: Dada la complejidad de la ley analizada, es posible que se nos haya colado alguna imprecisión o incorrección. Rogamos sepan perdonarnos y nos informen para corregirlo.

♥ Información relacionada:

Publicado en Basura, Buenas noticias, Contaminación, Malas noticias, Noticias de España, Sostenibilidad | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , | 2 comentarios

Entrevista a Natxo Blanchart López, de @arribalasramas

María José Parejo y Natxo Blanchart LópezNatxo Blanchart López es cofundador de Arriba las Ramas y un activista planta bosques. Es colaborador habitual del programa radiofónico El Bosque Habitado (de Radio 3 de RTVE). En uno de los programas pudimos charlar con él (aquí el podcast para quién quiera escucharlo). Él es editor de video en televisión, psicólogo de formación y estudiante de Ciencias Ambientales.

Hemos tenido el privilegio de poder entrevistarlo y aquí os dejamos su esencia:

1. ¿De dónde viene tu amor a los árboles?

Desde pequeño siempre me han encantado las plantas. Y también los animales. En mi familia somos muy de plantas y animales. Tengo el recuerdo de regañar a otros niños porque se estaban subiendo a un cedro que estaba en la puerta de mi casa. Debía ser muy repelente… jajaja. Desafortunadamente, talaron ese cedro hace un par de años. Fue terrible.

2. ¿Cuáles crees que son los mayores problemas a los que se enfrentan los árboles? ¿Incendios? ¿Crisis climática? ¿Ganadería?

Creo que el problema de los árboles, y de las plantas en general, es que la inmensa mayoría de la gente las considera cosas. Y de ahí se deriva todo. Si hay maltrato con los animales, imagina con las plantas. En el ideario común son cosas de las que se puede sacar provecho, que se pueden quitar y poner según convenga, etc. Para mí, ese es el problema del que se deriva todo lo demás.

3. ¿Y en el entorno urbano? (talas, podas excesivas…)

Lo mismo. El problema es que las plantas se tratan como mobiliario urbano. Hay una serie de malas prácticas, que con la excusa de que se hace siempre así, se mantienen en el tiempo. Por ejemplo, las podas abusivas. Como siempre se han hecho mal, pues se justifican. La ciencia confirma lo contrario, que las podas son negativas y perjudiciales. Las podas abusivas de hoy son las ramas caídas de mañana y los árboles muertos de pasado mañana. Esto se sabe, pero se sigue sin cambiar. Haciendo las cosas de otro modo, se consiguen mejores resultados. A los humanos nos cuesta cambiar. Además de que las subcontratas cobran por podas y talas.

Sería muy útil contar con una ley que protegiera los árboles urbanos.

4. Supongamos que esto lo van a leer muchos alcaldes, alcaldesas, concejales, concejalas y aspirantes a la alcaldía. ¿Qué les pedirías y qué argumentos darías para convencerlos?

  • Les diría que se cumplan los pliegos en jardinería, porque normalmente no se cumplen. A veces están muy bien pensados, por expertas y expertos, para mantener la salud de las zonas verdes, de las plantas y de los árboles.
  • También que apuesten por jardineros municipales con formación. Las subcontratas salen más caras y suelen dar peor resultado. El empleo público casi siempre es de mejor calidad. Se ve en la educación, en la sanidad… y también en la jardinería.
  • Que se miren el nuevo paradigma en jardinería de Manu de la Puerta, compañero de Arriba las Ramas, que da muchas claves para mejorar la gestión en jardinería.
  • Que se forme a los jardineros y jardineras y que se creen escuelas públicas de jardinería. Se generaría empleo y, además, todo estaría mejor cuidado.

Nota: Aquí dejamos otros consejos importantes en jardinería, pública o privada.

5. ¿Tienes algún árbol al que le tengas especial cariño? (alguna especie o algún individuo)

Me encantan todas las plantas. En serio, aunque siempre he tenido una especial conexión con las palmeras. Me flipan. En mi casa la mayoría de mis plantas son palmeras. Pero también amo el resto de árboles. Me encantan los chopos, porque suenan en verano. Los robles, los algarrobos, los pinos… Me cuesta elegir.

6. ¿Qué hacéis en Arriba Las Ramas? ¿Cuántas personas sois?

Arriba las Ramas es una asociación para la recuperación con flora autóctona de espacios degradados. Tenemos una filosofía muy parecida a ARBA (Asociación para la Recuperación de Bosques Autóctonos). Es un ARBA con otro nombre. Somos parte de las tribus arberas. Somos unas 120 socias. Somos asociaciones con una filosofía común, con las que colaboramos entre nosotras, pero de forma independiente. Es decir, cada una hace su propio programa.

7. ¿Cuántos árboles crees que has plantado? ¿Y cuántas reforestaciones habéis organizado?

La verdad es que no lo sé, pero yo, personalmente, creo que más de 250 habré plantado con Arriba las Ramas. En Arriba las Ramas habremos sobrepasado los 3.000 ejemplares. Hemos organizado unas 15 plantaciones. En total son unas 10 hectáreas. Y seguimos…

8. Vuestra colaboración en el programa de Radio 3, El Bosque Habitado, es un trampolín que nos invita a muchos a informarnos y a actuar. ¿Tienes alguna anécdota?

El programa El Bosque habitado ha supuesto un cambio en mi vida. Comencé a escucharlo y decidí, formar Arriba las Ramas. Conocí a María José Parejo porque le pedí el nombre de Arriba las Ramas. Luego, conocí a un montón de gente a la que admiraba, y que ahora se han convertido en amigas y amigos, Rosa Villalba, Mar Verdejo, Utópica Irma, Joaquín Araujo, la propia María José Parejo. Me encanta que gracias al programa y a la sección, de «Las Ramas Arriba» podamos dar voz a mucha gente, que hace cosas maravillosas y que de otro modo pasarían más desapercibidas. La sección está creada para dar voz a gente pequeña, que hacen cosas pequeñas para salvar al mundo.

9. Estás estudiando Ciencias Ambientales. ¿Crees que esa titulación está bien planificada ante la emergencia ecológica?

Estoy en primero. Tenemos una asignatura que se llama «Medioambiente y sociedad» que es como una teoría del ecologismo. Es muy interesante y he aprendido muchísimo. Luego, en Biología y en Geología también se han comentado aspectos relacionados con la crisis climática. Supongo que a medida que pasen los curso, se profundizará más. De momento, estoy muy motivado y muy contento. Me encanta la Geología, y me parece que el ecologismo tiene que incorporar a las geólogas y geólogos para dar más argumentos y más peso teórico y práctico a la lucha contra la crisis climática. Son tan fundamentales como la Biología, la Sociología o la Economía.

10. Nosotros y UJIxPlaneta publicamos 50 medidas ambientales fáciles y baratas para universidades, pero no parece que haya tenido gran relevancia. ¿Añadirías o modificarías algo?

La lista de 50 cosas que hicisteis me parece muy completa y relativamente sencilla. Claro que implica un esfuerzo, porque se trata de cambiar hábitos, y eso es lo que hace que la gente se resista. Los humanos somos resistentes al cambio. Me temo que el único cambio que nos va a pasar por encima es el cambio climático. La plantación de árboles y arbustos en los campus no supone mucho coste (depende del tamaño de los árboles), aunque en vuestra lista ponéis medidas aún más económicas. Los humanos somos muy comodones, y muchas veces por no hacer un mínimo gesto, perdemos un gran beneficio.

11. Finalmente, cuéntanos tus proyectos de futuro.

Pues vamos a seguir plantando con Arriba las Ramas, y también vamos a participar en la segunda concentración por la dignidad vegetal en mayo del 2022. Estamos colaborando con otras entidades que también tienen objetivos comunes con Arriba las Ramas, como Operación Encina, Azada Verde, ARBA, ENTORNO MEAQUES, La Mesa del Árbol de Carabanchel, Ecooo, TREPA, Mujeres Árbol, etc. Seguro que se me olvidan muchas, que me perdonen… jejeje…

Gracias por todo tu esfuerzo y tesón en defensa de los árboles y, por tanto, de toda la humanidad.

♣ Más sobre árboles:

Publicado en Noticias del Mundo | Etiquetado , , | Deja un comentario

Planchar la ropa no es ECO (ideas para no planchar)

A la actriz Katie Holmes no le importó pasear por la calle con una blusa arrugada

A la actriz Katie Holmes no le importó pasear por la calle con una blusa arrugada

La plancha es uno de los electrodomésticos que más consume, junto con el secador de pelo, la secadora de ropa, el aire acondicionado y los calefactores. Reducir el uso de esos aparatos es un gesto necesario en la actual crisis ambiental (y económica).

Dicen que planchar una camisa contamina lo mismo que varios coches; y dejar de plancharla es como plantar varios árboles (siete, según algunas fuentes). El dato exacto no es tan importante como saber que eliminar el planchado ahorrará tiempo, dinero y contaminación.

Ideas para planchar menos (o mejor: nada)

  1. Tender la ropa bien extendida y justo al terminar la lavadora. Dejar que el viento y el sol quiten la mayoría de las arrugas.
  2. Colgar la ropa en el cuarto de baño mientras te duchas. El vapor de agua quita las arrugas. Si te duchas de forma ecológica (breve), esto no funciona.
  3. No planchar cosas que no sean importantes: trapos de cocina, ropa interior, toallas, sábanas…
  4. Una forma de quitar arrugas es doblar bien la prenda y sentarse encima un rato.
  5. Cuando tengas que escoger tu ropa, intenta que sean tejidos que no se arruguen, pero también que no procedan del petróleo (nailon…) y, por supuesto, que no sean de cuero.
  6. Y lo más importante: No te preocupes de las arrugas. La vida es demasiado bella para dedicar tiempo a pensar en nimiedades. Llevar arrugas demuestra tu compromiso ambiental contigo mismo y tu libertad ante las opiniones ajenas. ¿Para qué necesitas la aprobación de los demás?

Si finalmente vas a planchar, organízate para ahorrar energía planchando la mayor cantidad de ropa seguida. También es importante escoger el horario en el que la electricidad sea más barata.

Ya hay pueblos que están quitando bombillas de muchas de sus farolas o incluso que están apagándolas por la noche. ¿Tenemos que esperar al colapso para actuar? Podemos actuar ahora y hacer que ese colapso sea menor.

Puede que pienses que con esto de no planchar no vas a reducir mucha contaminación. Si tú sabes cómo conseguirlo, por favor, ilumínanos. Recuerda que muchos pocos hacen un mucho. Aunque hay formas de ahorrar más energía, pueden ser más complejas. Al menos, hagamos lo fácil.

♥ Más para ahorrar energía:

Publicado en Consumo, Contaminación, Denuncias, Energía, Energía y Contaminación, Limpieza, Sostenibilidad | Etiquetado , , , , , | 2 comentarios

Diez ideas para una Semana Santa responsable y sostenible

No estamos en contra de las fiestas, sean religiosas o laicas. De hecho, creemos que deberíamos tener más fiestas y trabajar menos. Es urgente reducir la jornada laboral y proponemos cosas como que todo el mundo trabaje, al menos, un día menos al mes.

Ahora bien, tenemos que ser responsables tanto en nuestro trabajo como en nuestras fiestas.

Diez preguntas importantes para reverdecer la Semana Santa:

  1. ¿Se pueden reducir las joyas (oro, plata…)? La minería genera graves impactos ambientales. El oro es un metal altamente contaminante en su proceso extractivo (se emplean productos tóxicos, como el mercurio, contaminación de agua, acaparamiento de tierras, pérdida de ecosistemas…). Algo similar ocurre con la plata o las piedras preciosas. ¿De verdad Jesús se encontraría conforme con celebrar su muerte y resurrección con tanta ostentación? Creemos que el Jesús auténtico elegiría hacerlo de otra forma: mirando a los ojos de la pobreza y sin darle la espalda.
  2. ¿Se pueden apagar las velas? Las velas no solo contaminan con su humo, sino también con la cera que cae al suelo y con los productos tóxicos que se emplean para su limpieza. Esos residuos acaban en el mar, sin depurar. La fabricación y el transporte también consume energía. Aunque consideres que es poco, todo ayuda. Recordemos que las velas industriales se fabrican con parafina, un derivado del petróleo.
  3. ¿Se pueden reducir los viajes en avión? No creo que los científicos nos engañen cuando hablan de emergencia climática. También nos dicen que viajar en avión contamina demasiado. ¿Está justificado volar por ocio? Recordemos que para viajar lejos lo más ecológico es el tren y luego el autobús. A Jesús le seguían las multitudes, pero nadie organizaba excursiones.
  4. ¿Pueden los fieles obedecer al Papa Francisco? En la encíclica Laudato Si, el Papa Francisco hizo un repaso de los problemas socioambientales y propuso algunas soluciones. ¿Por qué parece que hay una gran mayoría de cristianos católicos que no han leído ni un resumen? Algunos ni siquiera conocen esa encíclica.
  5. ¿Se pueden dejar de usar animales en nuestros festejos? Los animales no quieren participar de nuestras fiestas: ni en belenes navideños, ni en cabalgatas de reyes, ni en procesiones (burros, caballos, palomas, gallos…). Estamos tan acostumbrados a ver a los animales sufrir para nosotros que, a muchos, les cuesta ver que es una forma de esclavitud.
  6. ¿Podemos tener vacaciones sin abandonar a nuestras mascotas? La tasa de abandono de animales en Semana Santa es de un 40%. Parece obvio que muchas de esas mascotas fueron imprudentes regalos, tal vez de Navidad. ¿Qué debes explicar a tus hijos cuando quieran una mascota?
  7. ¿Podemos comprar menos? En vez de basar el placer en comprar, podemos inventar otros mecanismos, tales como hacer manualidades ecológicas para Semana Santa o regalar una suscripción a alguna ONG. Regala algo inolvidable y evita regalar recuerdos que acaban olvidados.
  8. ¿Podemos escoger destinos no saturados? En ciertas temporadas, algunas ciudades están tan masificadas que el turismo se vuelve una maldición. La masificación contribuye a la destrucción, a la dispersión de enfermedades (coronavirus, resfriados…) y a la concentración de las ganancias (desigualdad).
  9. ¿Podemos ser más responsables en nuestro turismo? El turismo sostenible y responsable tiene unas cuantas normas básicas. Es fácil seguirlas. A veces, basta con conocerlas.
  10. ¿Podemos comer mejor aunque sea solo una semana? Debemos proponernos comer más productos vegetales (y ecológicos si fuera posible). Los productos animales tienen alto impacto ambiental (carne, pescado, lácteos o huevos, por ejemplo). Anímate a hacer una Semana Santa vegana.

La respuesta a estas diez preguntas es rotundamente . Entonces, la pregunta clave es: ¿Se aplicarán esas sugerencias? Los «amantes» de la Semana Santa —que casi nunca son seres espirituales— nos dirán que no hemos entendido nada de estas fiestas. Nosotros nos atrevemos a decir que, ni ellos —ni nosotros—, hemos entendido aún lo que está pasando en el planeta. Necesitamos, al menos, pensar más.

♥ Puede que también te guste:

Publicado en Alimentación, Consumo, Contaminación, Denuncias, Maltrato animal, Religión, Sostenibilidad, Transporte | Etiquetado , , , , , , , , , , , , | 1 Comentario

La caza es mala; la pesca es peor

Un pesquero arrojo 100.000 peces muertos frente a la costa en Francia (2022).

Un pesquero arrojo 100.000 peces muertos frente a la costa en Francia (2022).

Una encuesta reciente lo deja claro. Para los españoles la CAZA es aún más intolerable que los TOROS. La mala imagen de la caza y de la tauromaquia son merecidas. Lo curioso es que la pesca es incluso peor y, sin embargo, no tiene tan mala fama.

Caza y toros son claramente inaceptables para España. Solo un 6% de los españoles ven totalmente aceptable cazar, y torturar toros solo un 8%. Menos aceptables aún son actividades como usar animales para hacer ropa (solo el 4% lo ve totalmente aceptable), usar animales para el circo (4%), para fiestas (4%), o en investigaciones para cosméticos (3%).

¿Por qué tantas personas se oponen a la caza? Hay al menos diez motivos innegables, aunque podemos condensarlos en los cuatro más importantes:

  1. La caza contamina en exceso (perdigones de plomo, restos de munición, explosiones, ruido…).
  2. El inherente maltrato a animales que viven en su hábitat natural.
  3. La destrucción de ecosistemas y la pérdida de biodiversidad (algo de enorme gravedad en la actual crisis ambiental).
  4. Las subvenciones que recibe una actividad minoritaria y tan despreciada.

La pesca genera los mismos problemas que la caza, pero multiplicados

  1. Contaminación: La contaminación de la pesca se puede resumir en varios tipos.
    1. Plásticos, redes, basuras y aparejos de pesca: El 46% del plástico del mar son redes de pesca. Recomendamos el documental Seaspiracy.
    2. Emisiones del transporte: Los barcos de pesca requieren de poderosos motores, y de enormes refrigeradores, lo cual consume mucho combustible. Un signo del colapso de nuestra sociedad es, precisamente, los pesqueros que tienen que parar su actividad porque no pueden asumir los precios del gasóleo ni con las subvenciones que ya reciben. También hay que sumar todo el transporte que sufre el pescado desde el mar hasta la mesa. Los motores de los barcos arrastreros son aún más potentes y más contaminantes. España está en el puesto 10 en emisiones de CO2 por la pesca de arrastre. Consumir poca pesca y que sea local es una de las mejores formas de reducir el impacto ambiental.
    3. Otras emisiones de la pesca de arrastre: Este tipo de arte pesquero destroza el fondo marino y remueve sedimentos que son el sumidero de carbono más grande del mundo. Se ha calculado que libera tanto carbono como los viajes aéreos. Los consumidores rara vez preguntan el modo de pesca, aunque es obligatorio ponerlo en carteles bien visibles.
  1. Maltrato animal: Un ciervo en el monte está en su casa. Los peces en el mar están en su casa. ¿Necesitamos realmente abusar de ellos? Ver cómo se asfixia un pez es algo tan «normal» que a mucha gente no le extraña ni le conmueve. La ciencia (y la lógica) han demostrado que los peces sufren. Lo mismo que los crustáceos, y por eso algunos países han prohibido cocinarlos vivos. Muchos animales marinos (peces, pulpos, mariscos…) ni siquiera mueren asfixiados, sino aplastados, apaleados, congelados vivos, o incluso de formas aún más dolorosas.
  1. Pérdida de biodiversidad y destrucción de ecosistemas: La caza, la pesca y la ganadería pueden ser actividades sostenibles, pero en su forma más habitual (industrial) no lo son. Si no sabes cómo se ha conseguido tu carne o tu pescado, seguramente se ha hecho de forma insostenible y generando un alto impacto ambiental (ocupación de territorio, pérdida y contaminación de ecosistemas, etc.). Por culpa de la caza se pierden también especies protegidas (accidentalmente o no).
    • La pesca de arrastre captura unas cuantas especies interesantes a costa de destrozar todo el fondo del mar. Es como si para cazar ciervos hubiera que talar los bosques en los que viven. Absurdo.
    • Todo tipo de pesca tiene capturas accidentales: delfines, tortugas, aves… que acaban gravemente heridos o muertos. Hay especies amenazadas directamente por la pesca industrial (marsopa común, pardela balear, delfín común…). Algunos artes de pesca son tan terroríficos y producen tantos daños que los países más inteligentes los han prohibido (Australia, por ejemplo, ha prohibido redes excesivamente grandes).
    • El pescado de piscifactoría requiere esquilmar aún más los mares: Sobran informes científicos para exigir que los peces de acuicultura NO se alimenten con peces salvajes.
  1. La industria pesquera recibe fuertes subvenciones de dinero público (más que la caza y los toros). Esto es lo que les permite pescar cada vez más lejos y a mayor profundidad. Los pescadores locales pierden su pesca tradicional. Se llevan las poblaciones casi al colapso (como los atunes) y se gasta dinero público para defender los intereses privados de las empresas pesqueras. No es algo puntual: el gasto se ha repetido demasiado. La pesca artesanal debería ser la única a la que se le permita pescar y, por supuesto, recibir subvenciones. Esto reduciría el impacto y aumentaría los empleos.

Si quieres comer pescado, la mejor opción está en:

  1. Especies vegetarianas (boquerones, sardinas, jureles…).
  2. De pesca local y artesanal (sin congelar).
  3. Y que no proceda ni de piscifactorías ni de captura por arrastre. Es obligatorio que el pescado que se venda esté bien etiquetado. Exígelo.

Mares contaminados y saqueados

Además de lo que contamina la actividad pesquera, también debemos tener en cuenta la contaminación del mar por actividades en tierra. Esa ingente cantidad de tóxicos enferma a los animales (con cáncer, por ejemplo). Así, comer pescado es ingerir animales contaminados y enfermos y está afectando a personas de todo el planeta. Bastantes mamíferos marinos están amenazados y la principal causa es la contaminación. Las industrias en tierra tienen permiso para contaminar en exceso.

Por todo esto, se ha propuesto un boicot a toda la pesca de arrastre, al atún en lata y a los peces carnívoros en general (más contaminados con mercurio).

Decía De Jouvenel en 1976 las siguientes palabras que, desgraciadamente, siguen estando vigentes:

«Una gran parte de la especie humana no ha alcanzado todavía la seguridad de la propia existencia biológica. Y mientras nosotros nos compadecemos en términos abstractos de la suerte de esa gran parte de la humanidad, los buques de pesca más poderosos de los países avanzados (…) salen a la captura en sus aguas del pescado que necesitarían para la alimentación, y que va a parar a la alimentación de nuestro ganado».

Controlar cómo se pesca y cómo se caza es muy complicado mientras sean actividades legales. Poco a poco nos vamos convenciendo de que lo más razonable es prohibir totalmente las actividades exageradamente perjudiciales. ¿Crees que vamos bien de tiempo?

♣ Artículos relacionados que no deberías perderte:

Publicado en Animalismo, Biodiversidad, Caza, Consumo, Contaminación, Malas noticias, Maltrato animal, Noticias del Mundo, Pesca, Sostenibilidad, Transporte | Etiquetado , , , | 6 comentarios

España será un país de refugiados: exiliados por la crisis climática

Antonio Turiel es científico del CSIC, experto en energía y cambio climático y famoso por su blog The oil crash (donde escribe en español). En una reciente entrevista analiza el trabajo del IPCC y refleja el hartazgo de la comunidad científica con la clase política, la cual tiende a minusvalorar los efectos negativos de la crisis climática. Una de sus conclusiones más inquietantes es que: «Si la temperatura global aumenta tres grados, en España solo sería habitable la cornisa cantábrica».

El reciente informe científico del IPCC dice que todavía estamos a tiempo de evitar lo peor (solo si actuamos de forma decidida y urgente). Los científicos nos recuerdan que España será uno de los países más dañados. Por ejemplo, la escasez de agua limitará el regadío y llevará a muchos agricultores a abandonar sus tierras. Otro dato: España podría disminuir su PIB un 46% a finales de siglo si no se reducen drásticamente las emisiones de GEI. Las consecuencias de no actuar son terribles.

Dada la inacción política y el pasotismo de los votantes, todo apunta a que los españoles tendremos que emigrar en unas décadas. Los del Sur ya podemos ir preparando la mochila (porque con maleta, se anda peor). Tal vez ahora entendemos mejor a los inmigrantes que vienen a Europa. No huyen exclusivamente de la inestabilidad política. Huyen también de una crisis ambiental generada principalmente por los países ricos y especialmente por las grandes fortunas (deportistas, empresarios, youtubers, famosos y famosetes).

Los científicos hablan muy claro. «Las emisiones tienen que llegar a su máximo antes de 2025, lo cual indica un cambio radical. (…) Tendrían que llegar a cero en 2075 como muy tarde para que haya alguna posibilidad de que salgamos de esta», dice Turiel. Y según la tendencia actual eso es casi imposible, incluso a pesar de que las petroleras están reduciendo sus inversiones en explorar nuevos yacimientos (no por motivos ecológicos, sino porque la producción de petróleo es cada vez menos rentable).

También habla Antonio Turiel de la insostenibilidad de las tecnologías verdes, las cuales requieren mucha extracción de minerales (coche eléctrico, renovables, etc.). Eso implica más contaminación y más necesidad de petróleo. Y sugiere cambios importantes en los patrones de consumo, tales como disminuir el consumo de carne y en nuestra movilidad.

Los datos nos obligan a ser pesimistas, pero no podemos permitirnos ese lujo. Cada punto de optimismo puede significar una décima menos de calentamiento global. En esa décima puede estar la diferencia entre comer o no comer, entre vivir o morir, entre estar sanos o enfermos. Si entiendes lo que nos jugamos, seguro que no votarás más a los que han demostrado que no entienden de qué va esto.

Ahora que sabes que muy probablemente tú o tus seres queridos seréis refugiados… tal vez consideres asociarte a una organización como ACNUR, para ayudar a los que AHORA son refugiados (por guerras, por crisis climáticas… o por lo que sea).

♦ Cosas que te pondrán los pelos de punta:

Publicado en Cambio Climático, Ciencia, Contaminación, Energía y Contaminación, Malas noticias, Noticias de España, Noticias del Mundo, Sostenibilidad | Etiquetado , , , , , , | 1 Comentario