El veganismo es mucho más que una dieta, es una actitud de respeto ante la vida

¿Qué hay detrás de la carne que comemos? (Amigos de la Tierra)

¿Qué hay detrás de la carne que comemos? (Amigos de la Tierra)

El consumo responsable debe promover un modelo de producción que permita mejorar las condiciones de vida de los seres humanos. Pero además, debe respetar también la sostenibilidad medioambiental y no olvidarse de los Derechos de los animales no humanos.

Un cambio en nuestra toma de decisiones diarias puede contribuir a evitar innumerables sufrimientos y atrocidades que nuestros hábitos de vida y consumo causan a los animales. Por ejemplo, un acto tan cotidiano y, aparentemente inocente, como comerse un bistec de carne, conlleva costos ambientales ocultos muy graves pero, quien paga el precio más caro son los animales destinados al abastecimiento de mercados. Por todo esto, WWF nos reta este año a un día sin plástico, sin carne y sin CO2 para la Hora del Planeta 2019 que se celebrará el próximo 30 de Marzo. ¡Apunta la fecha!

Comer carne destroza el planeta (y a los animales): Aquí tienes 3 vídeos cortos que seguro que te van a gustar.

Comer carne destroza el planeta (y a los animales): Aquí tienes 3 vídeos cortos que seguro que te van a gustar.

Para alimentarnos podemos sustituir todos estos ingredientes de la cocina tradicional por alternativas vegetales. Cualquier receta de nuestro patrimonio culinario puede transformarse en vegana.

Actualmente, es muy fácil encontrar toda la información necesaria y poder contactar con otras personas con las cuales compartir inquietudes e ideas. Las páginas web añadidas a continuación son muy recomendables.

Helena Escoda Casas, helenaescodacasas@gmail.com
Licenciada en Historia y posgraduada en Derecho Animal y Antrozoología por la UAB
Voluntaria de la Protectora de Animales de Mataró
Redactora BioEcoActual y Bueno y Vegano

Enlaces de interés:

  1. Mis recetas veganas.
  2. Bueno y vegano, periódico de actualidad con información muy variada.
  3. The creative vegan (en inglés, pero también muy interesante).
  4. Fundación para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales (FAADA).
  5. Igualdad Animal: web de esta ONG, de la que recomendamos su apartado sobre cocina.
  6. Más información:

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Lynn Margulis: La mujer que supo ver que el motor de la evolución es la cooperación, por @CarmenMolina_Q

Lynn Margulis en 2005. Ella fue una destacada bióloga estadounidense, considerada una de las principales figuras en el campo de la evolución biológica, respecto al origen de las células eucariotasMujer tenía que ser. De nombre Lynn. De vocación, estudiosa de los procesos que la vida desarrolla para progresar y evolucionar. Lynn Margulis (1938-2011) es la bióloga que nos proporcionó una de las teorías más revolucionarias de la historia de la evolución. En la década de 1960, esta bióloga estadounidense tuvo una idea revolucionaria sobre la evolución de la vida y el origen de las células: vio la simbiosis con el microscopio y se dio cuenta de que cada una de nuestras células era el resultado de la cooperación entre otras células más sencillas que se habían aliado para trabajar juntas. Lynn Margulis era microbióloga, genetista no convencional, divulgadora de la ciencia y, sobre todo, teórica de la evolución. Revolucionó la Teoría de la Evolución demostrando que la evolución ha actuado a través de la cooperación, gracias al funcionamiento de los organismos vivos en la simbiosis (asociación de organismos en la que hay beneficio mutuo: ambos sacan provecho de la vida en común).

Fue una persona influyente en la biología del siglo XX, y ello a pesar de que sus propuestas (en los márgenes de la ciencia establecida) le granjearon fama de heterodoxa, cuando no de rebelde. Dedicó buena parte de su energía e investigaciones a proponer que la colaboración entre especies ha sido más determinante en la evolución biológica que la competencia, que era lo que proponía Darwin como motor de la evolución de los seres vivos: la lucha por la vida y supervivencia del más fuerte.

Es decir, lanza, a lo largo de toda una vida de investigación, un mensaje netamente ecofeminista. Su mensaje ayuda a configurar una mirada diferente de este mundo nuestro, y da luz a aspectos infravalorados, pero insoslayables si se quiere un tránsito que suavice el más que probable colapso de nuestra civilización.

Margulis llegó a una visión holística de este mundo global en el que todos somos interdependientes (no podemos sobrevivir aislados del resto de nuestros semejantes o fuera de la sociedad) y, por supuesto, ecodependientes (tampoco podemos pervivir sin tener en cuenta que dependemos de los ecosistemas naturales que son el soporte físico que nos sustenta). Las conclusiones que saca de las investigaciones que desarrolló a lo largo de su vida nos sirven de ejemplo para saber cómo desenvolvernos en este mundo vivo, que tanto hemos alterado, que funciona como un sistema complejo y al que tanto hemos perturbado.

Tuvo una cierta vinculación científica y emocional con nuestro país. Yo la conocí siendo estudiante de biología en una conferencia multitudinaria que dio en nuestra universidad. Me deslumbró la energía y lucidez con que exponía lo que claramente constituía una visión del mundo singular. Nos habló de la hipótesis Gaia sobre la que había discutido y debatido ampliamente con su creador, James Lovelock. Esa hipótesis considera a nuestro planeta como un organismo vivo. Por tanto, nos sirve para comprender el valor de los cuidados y la transversalidad del ecofeminismo. Lovelock, bioquímico inglés, fraguó la idea de que el ecosistema Tierra funciona como un superorganismo. Cuando Lovelock publicó la hipótesis de Gaia provocó una sacudida en muchos científicos, sobre todo en aquellos con una mente más lógica que odiaban un concepto que sonaba tan místico. Tanto más, después de que la llamara Gaia, por la antigua diosa de la Tierra.Relaciones entre especies diferentes

Como Margulis relata en el prólogo de su libro Planeta simbiótico, no vio inmediatamente la relación de su teoría endosimbiótica con Gaia, pero finalmente concluyó: La hipótesis Gaia es ver la simbiosis desde el espacio.

Lynn Margulis colaboró con James Lovelock en el desarrollo de la teoría de Gaia. Cuando era entrevistada sobre ese tema, argumentaba que suscribía la frase de Nietzsche: “La tierra es un lugar muy bonito, aunque está afectada de una enfermedad: los humanos”.

En el libro ¿Qué es la vida?, Margulis invita a explorar científica y filosóficamente los enigmas en los orígenes de la vida. Por ejemplo, examina la conexión biológica entre muerte programada y sexo, la evolución simbiótica de los reinos orgánicos, la noción de la Tierra como un superorganismo y la fascinante idea de que la vida, no solo la humana, tiene libertad de acción y ha tenido un papel insospechadamente importante en su propia evolución. Dicho con sus palabras:

«Así, vamos comprendiendo que, en realidad, la vida es un proceso material que cabalga por encima de la materia como una extraña y lenta ola, que es un caos artístico controlado, un conjunto de reacciones químicas asombrosamente complejo que empezó su andadura hace cuatro mil millones de años y que ahora, en forma humana, escribe cartas de amor y emplea computadores de silicio para calcular la temperatura de la materia en el nacimiento del universo. Descubrimos que la vida es, a fin de cuentas, algo aparentemente obvio: la celebración de la existencia.»

Con la inspiración de las reflexiones de Lynn Margulis, podemos imaginar cómo abordar la crisis global asumiendo los postulados que ella aplicó en biología y que han acabado siendo admitidos por la comunidad científica, tan reacia al principio. Es decir, evolucionemos cooperando y desechemos la competencia como motor.

En un artículo de Marga Mediavilla (reflexionando sobre el mundo y su deriva), también hacía referencia al valor de la cooperación, con un certero análisis sobre el camino por donde nos lleva la tecnología y las nuevas habilidades que se le otorgan a los robots. Me pareció muy relevante la idea porque especulaba sobre la misma premisa. A saber: las habilidades adquiridas por la inteligencia artificial tienen que ver con la “percepción” de que la cooperación es la mejor estrategia para evolucionar, dando la razón a Lynn Margulis y contradiciendo a Darwin y su idea de que la evolución se desarrolla mediante la competencia. En sintonía con este planteamiento, el movimiento feminista es el mejor referente que podemos tener porque funciona en clave COLABORATIVA o COOPERATIVA.

En cambio, ¡aquí estamos! metidos en una dinámica de competencia de la que no sabemos salir. Decía Mediavilla: “Los robots han aprendido a cooperar entre sí para ser similares a los humanos, sin embargo, a los humanos no se nos permite hoy ese lujo”. Nosotros debemos someternos a la ley del mercado y jugar los juegos del hambre global que nos impone el capitalismo. Aunque los robots hayan conseguido grandes avances siendo cada vez más sensitivos, nosotros debemos ser insensibles al drama social del desempleo, insensibles al deterioro ambiental, insensibles a nosotros mismos. Aunque la ingeniería moderna está descubriendo las cualidades superiores de la cooperación, nuestra máquina económica tiene como único mecanismo la competencia.

Y el aprendizaje que se extrae es claro: tenemos que cooperar y ser muy sensibles al medio ambiente que nos rodea si queremos salir adelante y dejar atrás este modelo económico que está rompiendo los equilibrios de Gaia y poniendo en peligro nuestra supervivencia.

De momento estamos demostrando ser bastante torpes a la hora de cooperar y de solucionar los problemas globales. Con lo artificioso de la vida en la que nos desenvolvemos ¿acaso hemos perdido el motor evolutivo de la cooperación?

Carmen Molina Cañadas
@CarmenMolina_Q, Coportavoz de EQUO

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Elogio del sufrimiento (o contra la comodidad a toda costa)

Lo que llamamos “desarrollo” es una búsqueda continua del bienestar y de la comodidad. En demasiados casos, esa búsqueda no mira otros costes que no sean los económicos. Harari sugería en su libro “Sapiens” que somos unos eternos insatisfechos que solo buscamos comodidad. Examinando el desarrollo de la humanidad está claro que ahora se vive mejor en casi todos los países, pero no está claro que ahora seamos más felices. Harari se preguntaba por qué hay tanta gente infeliz y estudió las posibles causas de la felicidad (clasificándolas en cinco).

La búsqueda automática o instintiva de placer y comodidad genera no pocos daños, tanto para el buscador como para todo lo que le rodea. Esa búsqueda genera fácilmente insatisfacción porque es una búsqueda que puede no tener fin y que suele materializarse en comprar muchas cosas (consumismo), o bien, en mirar solo la utilidad de todo (sean animales, seres humanos, o recursos naturales). Las consecuencias pueden ser graves: violencia machista, pederastia, explotación laboral e infantil, selvas arrasadas, mares contaminados, animales maltratados, ríos desecados… ¿Tan difícil es darse cuenta de la felicidad que genera algo de austeridad?

Un ejemplo: nuestra sociedad devora la carne. La mayoría, al menos, no lo hace por sus propiedades nutricionales, sino por su sabor. Pocos son los que ya ignoran el ingente sufrimiento y la horrorosa contaminación que producen las industrias cárnicas, pero el ansia de placer y/o comodidad es superior a todo eso. Lo mismo podría decirse, por ejemplo, de la comida procesada, de la comida rápida o del uso (y abuso) del aceite de palma y del coche. Así, vemos que parte de la sociedad se escandaliza de que se pongan límites al coche en las ciudades, pues consideran que su derecho a circular está por encima del derecho a respirar aire limpio de los demás. Pero en el fondo, no defienden su derecho a circular sino su deseo de maximizar su comodidad.

La búsqueda del placer y la comodidad es buena. Evolutivamente, esa búsqueda permite que los seres huyan de aquello que les hace daño. Es el masoquismo, no el hedonismo, lo extraño desde el punto de vista evolutivo. Pero el poder de nuestra sociedad se ha hecho tan grande que llevamos esa búsqueda de la comodidad hasta límites exagerados. Además, nos hemos acostumbrado a esa comodidad tanto y tan rápido que nos enfadamos ante imprevistos bastante intrascendentes (como un corte momentáneo de la electricidad o del acceso a Internet, por ejemplo).

Esos cambios se han producido tan rápido (desde el punto de vista evolutivo) que nuestros instintos no se han adaptado a la nueva situación. Buscamos placer y comodidad a toda costa, incluso aunque nos perjudique. Comemos en exceso porque estamos genéticamente programados para almacenar reservas y apenas hacemos ejercicio físico porque el trabajo duro lo hacen los aparatos u otras personas. En demasiadas ocasiones esos aparatos contaminan en su fabricación, en su uso y en su deshecho, y esas personas no obtienen una remuneración adecuada (son clases inferiores o inmigrantes… sin papeles y sin derechos en muchos casos). Luego, para contrarrestar las consecuencias, hay que ir al gimnasio o comprar productos light (como denunciaba el Dr. Rojas en El hombre light).

Algo similar puede decirse con el dolor emocional, o la pena. Las rápidas soluciones químicas contaminan nuestro cuerpo y nuestros ríos. ¿Acaso no podemos darnos tiempo y buscar otras soluciones más filosóficas? ¿Sería rentable educar en la aceptación de las desgracias inevitables? (la enfermedad, la vejez, el desamor…).

No vamos a defender aquí la búsqueda del sufrimiento o de la incomodidad, pero sí elogiar el saber aceptar ese sufrimiento, o esa incomodidad, cuando lleguen, sin intentar a toda costa evitarlas. O al menos, antes de evitarlas… ¿no deberíamos pensar en las consecuencias?

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Fuegos artificiales, petardos… son placer para unos pocos y dolor para todos los demás

Perros, gatos y todos los animales sufren con la pirotecnia y los petardosLos fuegos artificiales y los petardos hacen daño directo a personas y animales. Molestan a casi todo el mundo con la excusa del disfrute de una minoría. Ya hay fuegos artificiales silenciosos que son los únicos que deberían usarse, pero incluso ese tipo tiene inconvenientes que vamos a enumerar.

Tirar petardos en las calles está prohibido en casi todos los municipios, pero se hace la vista gorda, especialmente en ocasiones festivas. Entendemos que puede ser divertido para el que los utiliza, pero hay fuertes argumentos para no hacerlo. En caso de “necesidad” se pueden habilitar lugares concretos, en horarios concretos.

Debemos concienciarnos de que el ruido afecta a nuestra salud y, por tanto, debemos ser más severos y restringir todo lo que genere ruido innecesario. Para ello, una de las mejores herramientas es la información y, con ese objetivo, aquí pretendemos informar de lo que ocurre detrás de cada explosión:

  1. La pirotecnia y los petardos divierte a una minoría y molesta a todos los demás, personas y animales.Los animales sufren. El ruido es atronador para multitud de animales, generándoles dolor y ciertas enfermedades. Además, muchas las mascotas se pierden al huir aturdidas y asustadas.
    • Los perros y los gatos sufren ansiedad, miedo descontrolado, taquicardias, infartos, daños en el oído y, en algunos casos, la muerte. También se han provocado muertes por atropellos al salir el perro corriendo desesperadamente.
    • A las aves de las ciudades tampoco les hace ninguna gracia: muchas mueren por paro cardíaco o al chocar con algo en su huida.
    • Similares molestias sufren otros animales, como caballos, animales de granja, o los pobres animales encerrados en los zoos.Los petardos, la música fuerte y el ruido nos molesta a todos, pero no por igual
  2. Molesta también a las personas. La pirotecnia afecta negativamente a todo el mundo, pero especialmente a los que ya padecen enfermedades auditivas, respiratorias o cardiovasculares.
    • La molestia es más evidente en bebés (durmiendo) y ancianos, por no hablar de enfermos, que intentan recuperarse en la tranquilidad de su casa o de un hospital.
    • La pirotecnia molesta especialmente a determinadas personas. Hay multitud de enfermedades y síndromes que padecen muchas personas y que las hace especialmente vulnerables ante ruidos fuertes. Por ejemplo, las personas con autismo, epilepsia, síndrome de Asperger o enfermedad de Alzheimer sufren muchísimo. También molesta mucho a las PAS (Personas Altamente Sensibles). La ligirofobia es, de hecho, el miedo a ruidos fuertes.
  3. Provoca heridas y muertes. El uso de material pirotécnico genera numerosas quemaduras, amputaciones, e incluso la muerte, entre las personas que manipulan estos artefactos o los que están cerca. Especialmente grave es cuando lo que explota son los almacenes de este material. Un solo petardo puede llegar a los 120dB (decibelios), y con eso los oídos pueden ser fácilmente dañados. La OMS recomienda no exponerse a más de 65dB y un petardo siempre supera esa cifra.
  4. Contaminación química y de partículas. No es solo contaminación acústica. La pirotécnica genera contaminación con distintos tipos de gases (CO2, NO, SO2 entre otros) y también contaminación por partículas, pues contamina el aire con las peligrosas PM2.5. Para conseguir distintos colores se añaden metales en la pólvora, los cuales son liberados con la explosión y pueden ser respirados hasta llegar a los pulmones. No olvides que los petardos afectan a los pulmones y al oído.
  5. Otros daños ambientales. Para calcular el impacto ambiental completo, hay que tener en cuenta la contaminación de la industria en su fabricación y en su transporte, y considerar que la contaminación química no desaparece en el aire, sino que acaba llegando a otros lugares, contaminando la tierra y el agua.

Viñeta de Paco Catalán contra la pirotecnia y los petardosSi lo piensas bien, solo unos pocos seres humanos disfrutan con el ruido. Son una minoría, incluso dentro de su especie. Por ello, hay propuestas para que se regule adecuadamente.

La feria de Sevilla de este año tendrá cuatro horas sin ruido, lo cual demuestra que la concienciación frente al ruido aumenta y es cosa de todos.

Sin duda alguna, todos podemos divertirnos sin molestar a los demás. Por tanto, aquellas formas de diversión que molesten, debemos abandonarlas urgentemente.

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10 puntos para la Sostenibilidad Municipal ante las elecciones del 26 de Mayo 2019 en España

Pincha en la imagen para aumentarla. Tienes un fichero PDF con este informe al final del artículoEl 26 de Mayo hay elecciones municipales. Por ello, y con el fin de conseguir un país más sostenible, en este informe se enumeran 10 cuestiones concretas que el Observatorio de la Sostenibilidad (OS, @iSostenibilidad) y Blogsostenible (@blogsostenible) exigen a las administraciones locales de toda España.

Son peticiones genéricas y básicas, pero muy importantes para alcanzar una economía baja en carbono, así como una sociedad sana y sostenible. Es importante resaltar que no nos referimos solo a cuestiones netamente ecológicas, sino que estas peticiones son también muy importantes para respetar la salud de los ciudadanos.

1. CAMBIO CLIMÁTICO: disminuir emisiones contaminantes, adaptarse, evitar construcciones en zonas inundables…

Es urgente disminuir las emisiones de GEI (Gases de Efecto Invernadero), que son los que generan el cambio climático. No son solo las emisiones de CO2, sino las de otros gases como el metano. También hay que considerar aquí las emisiones relacionadas con la movilidad (transporte), así como las empresas e instalaciones situadas en el propio municipio y en todo su término municipal.

Para reducir las emisiones globales también es muy importante reducir el consumo de carne. Eso es tan importante que recientemente muchas ciudades se han propuesto ese objetivo junto a otros retos en el llamado Pacto de Milán. Los gobiernos locales y municipales pueden contribuir a esto de muchas formas, tales como, campañas de información, crear huertos urbanos, limitar los permisos para granjas, mataderos y restaurantes de comida principalmente cárnica, fomentar la comida vegana en los centros públicos (colegios, hospitales…) empezando por al menos un día semanal.

Es también esencial hacer un estudio de los riesgos que presenta cada zona respecto al cambio climático: riesgos en los cultivos, riesgos de inundación por alteraciones climáticas o por la subida del nivel del mar, riesgos de pérdida de biodiversidad… Con esos datos se deberán tomar decisiones, tales como evitar o retirar edificios en primera línea de costa, fomentar zonas verdes y ecosistemas de valor en ciertos lugares, etc. Ante las repetidas inundaciones que sufren regularmente España, los gobiernos deben asegurar que las construcciones de viviendas y granjas de animales no estén en zonas de riesgo de inundación. Para ello, se debe ser estricto en el cumplimiento de la legislación y no permitir que las construcciones ilegales se mantengan sin juicio.

2. FOMENTO DE ENERGÍAS RENOVABLES: tejados solares, balance neto, aumento de la energía solar y eólica en el municipio…

Las renovables tienen muchas ventajas y dos inconvenientes, y su conexión es muy simpleMuchos particulares y ayuntamientos ya están contratando electricidad renovable con empresas de energía 100% renovable. Si la empresa no es 100% renovable, realmente no se sabe qué tipo de energía estamos potenciando. También es esencial promocionar las energías renovables y el autoconsumo para desconectarse, si es posible, de las eléctricas. Hay que dar facilidades para que se instalen este tipo de instalaciones, tanto a nivel industrial como doméstico. Para esto, es muy importante aprobar el llamado balance neto para autoconsumo, la facturación neta, o bien, establecer algún mecanismo de retribución de la energía que se vierta a la red eléctrica (al menos al precio de mercado en el momento en el que se vierte la energía). Esto último es muy importante porque haría que más ciudadanos normales inviertan su propio dinero en energía solar, sin coste para el Estado, y sin tener que ocupar espacios naturales, ya que se pueden aprovechar los tejados de las casas, de las industrias y de los edificios públicos.

Poner tejados solares en todos los edificios públicos es una medida que haría ahorrar dinero público. Hospitales, colegios, diputaciones, ayuntamientos… deben dar ejemplo instalando sus propias instalaciones solares. De hecho, todos los polígonos e instalaciones  industriales, naves agrícolas, etc. pueden poner estas placas y así disminuir la necesidad de producir en otras zonas, y de transportar la energía (lo cual conlleva pérdidas importantes). El potencial de España es inmenso en este sentido y se conseguiría bajar la factura eléctrica que es de las más  caras de Europa, así como disminuir los impactos ambientales de cualquier tipo de producción eléctrica convencional: carbón, hidroeléctrica, gas, o nuclear.

3. AGRICULTURA ECOLÓGICA Y DE PROXIMIDAD: en guarderías, hospitales, comedores públicos, residencias de ancianos…

 Un reciente estudio científico ataca a una industria alimentaria y especialmente a las subvenciones que se dan a industrias que generan tres gravísimos problemas: obesidad, desnutrición y cambio climático. Esas tres epidemias son muy graves y lo que desde la ciencia se sugiere es dejar de potenciarlas y dar subvenciones a sectores limpios, como la agricultura ecológica.

En lugares tan esenciales y vulnerables para la salud como guarderías, colegios, hospitales, residencias de ancianos o comedores públicos de todo tipo se debe fomentar la agricultura ecológica. Pero también es igual de importante que los ingredientes sean de la mayor proximidad posible.

4. MOVILIDAD SOSTENIBLE: fomento de la bicicleta, zonas peatonales, abaratamiento del transporte público…

La movilidad sostenible no es solo peatonalizar unas pocas calles, sino que es necesario planificar bien los transportes públicos y atajar de forma decidida el acceso en coche a todos los sitios. Ejemplos de ciudades como Pontevedra nos dejan claro que cuando se limita el uso del coche, aumenta la calidad de vida y la gente se busca alternativas menos contaminantes y más sanas.

También se ha demostrado muy eficaz tanto fomentar el uso de la bicicleta como la creación de zonas 30 (en las que la velocidad no puede superar los 30km/h).

5. ECONOMÍA CIRCULAR Y COLABORATIVA: fomentar la reparación y las tres erres, el residuo cero, gestionar el desperdicio de alimentos…

Fomentar una economía más respetuosa con el medioambiente y con las personas es necesario y está siendo demandado desde todos los sectores de la sociedad. Pero hay que tener cuidado porque a veces se llama “economía colaborativa” a empresas que ganan mucho dinero arriesgando muy poco y precarizando el empleo pues en vez de contratar a sus empleados les exigen ser “falsos autónomos” (véanse los casos de Deliveroo, Uber, Glovo…). Además, el uso de la medida del PIB (Producto Interior Bruto) hace que estemos contabilizando como desarrollo algunas actividades que son de destrucción de nuestro patrimonio natural. Por eso, a todos los niveles se debe dejar de usar esa medida y empezar a usar otras que ya están definidas y que ya se están utilizando desde hace años. Por ejemplo, el IPG (Índice de Progreso Genuino) ya se está usando en algunos estados de Estados Unidos con objeto de medir mejor el desarrollo y la marcha de la economía. Incluso, algunos han propuesto medir la felicidad para sustituir el anacrónico PIB como medida de progreso.

Por otra parte, algunos entienden que la economía circular consiste básicamente en reciclar nuestros desechos, pero eso es una simplificación extremadamente incompleta. Siguiendo la famosa regla de las tres erres, el objetivo debe ser en primer lugar REDUCIR el consumo tanto como sea posible y en segundo lugar REUTILIZAR cada cosa tantas veces como se pueda, dejando el RECICLAR exclusivamente para  cuando no quede más remedio y para cantidades de residuos pequeñas. La propuesta para el futuro implicaría considerar los residuos como materias primas que se pueden y deben volver a incluir en los ciclos de materiales. Así, cosas como la materia orgánica, la madera o la ropa deberán gestionarse de una forma diferente. El plástico, especialmente el de envases de un solo uso, debe reducirse al máximo haciendo que cada productor sea el responsable real de esos materiales durante toda su vida.

Una buena política de envases es aquella en la que todos han de ser reutilizados y, para ello, se pueden ensayar sistemas de devolución (SDDR) como los propuestos en Rumania y en otros países que generan una gran cantidad de empleo y que no se basan en una serie de máquinas con patentes no europeas que podrían ser un negocio para unos y que también generan contaminación. La fiscalidad debe incidir en la misma dirección: poner impuestos a las empresas que utilicen envases de usar y tirar. Todo esto evitaría los numerosos incendios en plantas de reciclaje, que ponen en duda que España pueda reciclar ni siquiera la mínima cantidad que llega a los contenedores de colores. Las leyes también deben prohibir la sobreplastificación de los productos, en el supermercado o donde sea.

Con respecto a otros utensilios tales como muebles o electrodomésticos, es necesario educar para que sean utilizados y reparados todo lo que sea posible. Bajar el IVA de las reparaciones, como han hecho otros países, haría que compensara más. También se deben elaborar campañas para reducir el desperdicio de alimentos buscando su aprovechamiento.

Los residuos peligrosos deberán controlarse de forma mucho más exhaustiva y publicarse un inventario para conocer dónde están y cuál es su origen y destino.

6. USO DEL AGUA DE UNA FORMA INTELIGENTE: asegurar la calidad del agua y un depuración completa y adecuada

Usar el agua de forma inteligente en España es, no solo recomendable, sino absolutamente inevitable en un escenario de cambio climático como es el que se avecina. Se debe cuidar la captación de agua para asegurar un agua de calidad en las tomas de los habitantes, pero también informar a los ciudadanos para evitar que se compren ingentes cantidades de agua embotellada, lo cual genera toneladas de residuos que ensucian y contaminan nuestras calles, nuestros campos y nuestras playas. Incluso, si esos envases fueran reciclados (que no lo son), se seguiría consumiendo muchísima energía en su fabricación y en su transporte (antes y después de su consumo).

La depuración del agua es obligatoria en toda la UE. Sin embargo, aún hay municipios que no depuran su agua y por los que Europa está multando a España. España debe dejar de ser el campeón europeo de las multas ambientales.

También es necesario multar a los que hacen pozos ilegales incluyendo tanto al propietario del pozo como a la empresa que lo ha llevado a cabo sin exigir los pertinentes permisos. Tengamos en cuenta que los pozos ilegales son un peligro para los ciudadanos (véase el caso del niño Julen que falleció en Málaga al caer a un pozo). Pero además, los pozos ilegales también son un peligro para el medioambiente pues suponen un robo de agua a la sociedad y a los ecosistemas naturales. El caso de Doñana en Huelva y del mar Menor en Murcia demuestran los graves peligros para los ecosistemas naturales de permitir que los pozos ilegales proliferen sin control. A esto se une la falta de control de los vertidos en estos ecosistemas. La Comisión Europea ha denunciado a España ante el Tribunal de Justicia Europeo por la situación del parque de Doñana, lo cual podría conllevar una fuerte multa para España y todo por no controlar que unos ladrones de agua pública la utilicen para cultivos ilegales privados establecidos en terrenos públicos.

7. BIODIVERSIDAD: fomentar cinturones verdes, bosques urbanos, parques periurbanos con zonas húmedas…

Dado que la biodiversidad es esencial para la vida en el planeta y para nuestra calidad de vida, debemos tomarnos en serio intentar conservarla todo lo posible. Hay multitud de iniciativas para ello: crear parques ecológicos, fachadas y cubiertas verdes, dejar que proliferen especies silvestres (ruderales) en zonas urbanas, instalar “hoteles para bichos”, poner nidos para aves y murciélagos, crear bosques urbanos, cinturones verdes, humedales… y por supuesto, exigir la conservación de los lugares naturales que ya existen. Asimismo, es muy importante unir las ciudades y sus espacios verdes con los corredores ecológicos (ríos, zonas forestales…), facilitando que la naturaleza entre hasta el corazón de las ciudades.

El caso del renaturalizado río Manzanares en Madrid es un ejemplo muy positivo que deberían inspirar a otras ciudades. El río ha traído multitud de aves y peces con los que disfrutan los madrileños.

También se debe estar atento para ver dónde muere la fauna en nuestros campos y ciudades, para tomar medidas. Por ejemplo:

  1. Los edificios de cristales espejo suelen ser trampas para las aves, al igual que las cristaleras grandes. Algunas pistas de pádel, por ejemplo, son transparentes y las aves se estrellan en ellas. Unas simples pegatinas evitan muchas muertes.
  2. Las torres de alta tensión y los cables eléctricos también suponen la muerte de muchas aves. Evitarlo es fácil, cuando se exige responsabilidad.

8. BIENESTAR ANIMAL Y EDUCACIÓN AMBIENTAL: combatir el abandono de mascotas es urgente

El maltrato animal y el abandono de tantos animales (especialmente perros y gatos) es un problema muy serio en España. Es urgente tomar medidas para evitarlo, empezando por la educación y continuando con medidas legales:

  1. Evitar que se vendan perros y gatos en tiendas de mascotas.
  2. Educar para que no se regalen mascotas como si fueran objetos de consumo.
  3. Controlar la actividad de los criadores de perros y exigir que se vendan vacunados, esterilizados y con su chip puesto.
  4. Controlar los animales de los cazadores y penalizar duramente a los que abandonen, sacrifiquen o maltraten a sus perros.
  5. Perseguir las actividades ilegales con animales (peleas, carreras de galgos…).
  6. Unirse a la larga lista de municipios que han prohibido los circos con animales.
  7. Pedir que el maltrato animal a animales salvajes esté también prohibido.

Las perreras, refugios y demás centros que recogen animales abandonados están desbordados en toda España. El problema es tan grave que los animales están hacinados y no se les puede dar un trato digno, por lo que hay que aprobar fondos para estas organizaciones pero, en paralelo, actuar en la raíz del problema.

Con respecto a las colonias de gatos callejeros, el único método efectivo y ético es el método CES (Captura, Esterilización y Suelta), con el que están conformes colectivos animalistas y ciudadanos.

La educación (y no el consumo) es el motor del desarrollo. Por tanto, debe impulsarse una educación igualitaria en género, pero también rica en conceptos de conservación de la Naturaleza y respeto a los Derechos Humanos. La educación ambiental está demasiado ausente en los planes de estudios a todos los niveles educativos. Los municipios pueden fomentar esta educación impartiendo charlas por gente preparada.

Debemos exigir que se tenga en cuenta la educación ambiental desde preescolar hasta la universidad. Conociendo mejor la importancia de la Naturaleza y las leyes que la defienden, construiremos mejor una sociedad sostenible y en paz.

9. AYUDAS AL DESARROLLO SOSTENIBLE Y PRESUPUESTOS COHERENTES CON ELLO: fomentar la solidaridad internacional y la ayuda al desarrollo

La solidaridad internacional y la ayuda al desarrollo es algo que tiene que salir de forma natural, por motivos altruistas, pero cuando esos motivos fallan, también se puede recurrir a motivos puramente económicos. Toda Europa necesita inmigrantes para cubrir nuestra demanda de mano de obra, y la inmigración es imposible de detener, por lo que lo más sensato es hacer algo para reducir la gente de los países pobres que tiene que migrar.

10. DIAGNOSTICAR Y MEDIR LAS MEJORAS DE CADA ADMINISTRACIÓN (en estos puntos y en los ODS de la ONU)

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son un sistema de propuestas y de rendición de cuentas que tienen en cuenta objetivos ambientales, económicos, sociales y de transparencia. Por ello, los municipios deben plantearse metas a corto y largo plazo y establecer y publicar indicadores para medir el estado actual y el avance en esas metas. Además, todas estas ideas deben de plasmarse en presupuestos concretos y desarrollarse con actuaciones concretas dentro de planes, proyectos y programas específicos, que no queden en papel mojado.

Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas deben ser considerados uno a uno. Cada gobierno local, municipal o autonómico debe estar obligado a elaborar una memoria que diga qué hace respecto a esos objetivos y respecto a cada uno de los puntos que aquí exponemos.

CONCLUSIÓN

Dentro de cada uno de estos 10 puntos se podrían haber incluido más temas afines o incluso podríamos haber puesto más puntos, pero creemos que este documento sintetiza bien los puntos más urgentes en los que hay que actuar y en los que es fácil actuar.

El tiempo de las excusas se ha acabado y ahora es momento de actuar. Los ciudadanos no podemos esperar que los gobiernos velen por nuestros intereses, pues en demasiados casos han demostrado que no lo hacen bien. Por eso, la sociedad civil está cada vez más despierta y mira con atención lo que hacen los gobiernos para exigirles responsabilidad y para echarlos cuando no responden bien a las necesidades del mundo actual.

Consideramos que las manifestaciones que iniciaron los estudiantes en Bruselas demuestran la inquietud de la juventud y la clara conciencia de que lo que contaminamos hoy, mañana seguirá haciendo daño. Estas manifestaciones juveniles están contagiándose por todo el mundo y es un error muy grave no fijarse en ellas.

@iSostenibilidad y @blogsostenible

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Los límites planetarios: Hemos sobrepasado 4 de los 9 procesos básicos de la Tierra

En 4 de 9 procesos básicos de la Tierra, hemos superado los límites.Un artículo científico publicado en la revista Science estudia los límites planetarios evaluando el estado de 9 procesos fundamentales para la estabilidad del sistema Tierra. Los 18 científicos autores concluyen que hemos sobrepasado la zona segura en 4 de los 9 procesos básicos de la Tierra y afirman que “es urgente un nuevo paradigma que integre el continuo desarrollo de las sociedades humanas y el mantenimiento del Sistema Tierra” (Earth System).

Los Límites Planetarios (Planetary Boundaries) proveen un sistema para el análisis científico del riesgo de que el ser humano desestabilice el Sistema Tierra a escala planetaria. Los científicos concluyen que cada vez hay “más evidencias de que las actividades humanas están afectando al Sistema Tierra” y esto genera condiciones “menos hospitalarias para el desarrollo de las actividades humanas”. El aviso es muy claro.

Los Límites Planetarios son niveles establecidos científicamente para la perturbación humana sobre la Tierra, más allá de los cuales su funcionamiento puede verse sustancialmente alterado. Sobrepasar estos límites crea un riesgo sustancial de desestabilizar el estado del planeta (en el holoceno, periodo en el cual las sociedades modernas han evolucionado). Estos límites se establecen en 9 procesos que son esenciales para el funcionamiento del Sistema Tierra y son evaluados en 3 niveles:

  • el color verde es para la zona segura;
  • el amarillo para la zona de peligro por incertidumbre y riesgo en aumento;
  • el rojo es para la zona de alto peligro o riesgo seguro.
  • Se usa también el color gris, para indicar que no se ha podido cuantificar y por tanto se requiere seguir investigando.

Vamos a examinar a continuación estos 9 procesos y sus niveles actuales (ver gráfico). Tengamos en cuenta que los dos primeros son los más importantes y no están en el nivel verde:

  1. Cambio climático: Nivel amarillo. Las olas de calor han aumentado en intensidad, frecuencia y duración. También han aumentado las inundaciones y las sequías, y los polos no paran de perder hielo. Los científicos afirman que nos queda poco tiempo para reaccionar y evitar lo peor.Informe Planeta Vivo 2018 de WWF (PDF, 75 páginas).
  2. Biodiversidad: La sección de diversidad genética está en rojo extremo y mide la capacidad de la biosfera de mantenerse a largo plazo ante los cambios. La ciencia desconoce los niveles de pérdida de biodiversidad que podrían estar generando cambios irreversibles. Los datos conocidos son muy preocupantes pero no es fácil calcular los límites a nivel regional o global. Como ejemplo, pensemos que la población mundial de vertebrados disminuyó un 60% entre 1970 y 2014 según el Informe Planeta Vivo 2018. Es urgente tomar medidas para defender la biodiversidad (limitar la caza, proteger más zonas, acabar con la sobrepesca y la deforestación, reducir la extracción minera…)
  3. Cambios en el uso del suelo: Nivel amarillo. Las zonas más preocupantes las encontramos en el Este de China y en las zonas tropicales de África y Asia (por ejemplo por la devastación de selvas para la industria del aceite de palma que se usa en alimentos, cosméticos y para fabricar el diésel que se vende en Europa).
  4. Uso del agua dulce: Nivel verde. No deberíamos engañarnos por que esté en verde ya que esos son valores globales planetarios. Si nos fijamos en la evaluación por regiones, el resultado ya no es verde. En particular, el informe refleja que España e Italia son los países peor evaluados de Europa, pues tienen muchas zonas en rojo: “alto riesgo”. California, México o la India son otras zonas con serios problemas por el agua.
  5. Flujos bioquímicos: Nivel rojo. Los más estudiados son el fósforo y el nitrógeno, pero el ser humano está alterando los ciclos de muchas otras sustancias (carbono, silicio…). Este tipo de  contaminación se debe en muchos casos a los fertilizantes que provocan problemas muy graves (eutroficación, pérdida de agua potable…).
  6. Acidificación de los océanos: Nivel verde. Este límite no sería sobrepasado si no se superara el límite del cambio climático de 350 ppm CO2 (partes de CO2 por millón en volumen de atmósfera). Detener la quema de carbón totalmente es básica para reducir la lluvia ácida.
  7. Carga de aerosol atmosférico: Desconocido. Los aerosoles (partículas suspendidas en el aire) provocan unos 7.2 millones de muertes al año. Las causas son principalmente la quema de combustibles fósiles y de biofuel.
  8. Agotamiento del ozono estratosférico: Nivel verde. El Protocolo de Montreal fue un éxito de la humanidad, pues se ha logrado que la capa de ozono vaya hacia la recuperación total. Esto demuestra que el ser humano es capaz de llegar a acuerdos para resolver problemas globales.
  9. Introducción de nuevas entidades: Desconocido. Aquí se estudian nuevas sustancias químicas u organismos biológicos (nuevas formas de vida modificadas o transgénicos) que tienen el poder de generar posibles efectos perjudiciales. Un ejemplo lo encontramos en los CFC, gases que se pensaron inocuos, hasta que se pudo demostrar sus terribles efectos adversos sobre la capa de ozono. Hoy hay más de 100.000 sustancias en el comercio y podrían ser muchas más si consideramos los nanomateriales y los polímeros plásticos. Conocemos muy poco sobre sus efectos a corto o largo plazo. Por eso, la clave es la prevención y la investigación.

Los científicos también resaltan que las transgresiones a estos límites han generado ciertos beneficios pero que se distribuyen de manera desigual social y geográficamente. Además, ensalzan la utilidad de estos estudios para alcanzar la sostenibilidad global, pero no dicen qué se debería hacer, pues “son decisiones políticas que deben incluir la consideración de las dimensiones humanas, incluida la equidad”, cuestiones que exceden su objetivo. Sin embargo, este trabajo sobre los límites planetarios debería hacer reflexionar a los que toman las decisiones trascendentes que afectan a esos límites, porque los riesgos los corremos todos.

Los dos primeros puntos son esenciales e interactúan mucho con los demás. Por ello, el nivel amarillo implica un riesgo importante y el rojo supone un desastre asegurado si no revertimos pronto el proceso. Los científicos dicen que alterar uno solo de estos procesos sobrepasándose sus límites podría llevar a la Tierra a un nuevo estado, posiblemente de forma irreversible. Así pues, evitar la pérdida de biodiversidad y dejar de usar tantos fertilizantes es algo URGENTE, tan urgente como votar a políticos comprometidos con nuestra casa común.

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La caza y la ética: #LaVerdadDeLaCaza #NoAlaCaza

Se caza por placer y no para comer la carne, por lo que el despilfarro no importa¿Puede ser contrario a la ética algo que se ha hecho por tradición desde tiempo inmemorial? Por supuesto que . Primero porque el ser humano tiene algunas tradiciones muy salvajes (la ablación o la tauromaquia son buenos ejemplos) y segundo porque el contexto cambia constantemente. La caza pudo ser una actividad ética para los primeros humanos que sobrevivían en pequeños grupos de cazadores-recolectores, pues lo hacían para sobrevivir. Para ellos la carne no fue más que un alimento secundario, como constata Harari en su libro Sapiens. Sin embargo, poco después la caza ya provocó la extinción de muchas especies, porque el ser humano antiguo no sabía cazar éticamente.

Domingo 3 de Febrero: MANIFESTACIONES CONTRA LA CAZA POR TODA ESPAÑA.

Domingo 3 de Febrero: MANIFESTACIONES CONTRA LA CAZA POR TODA ESPAÑA.

La ética de la caza depende del contexto en el que se haga: cuando no se necesita cazar para obtener una alimentación completa y saludable, la caza carece de justificación ética porque genera graves problemas que vamos a estudiar a continuación. Solo tiene sentido la caza como sustento, pero hoy, en los países ricos se caza por gusto y sin pensar en la ética. Por supuesto, hay muchas formas de cazar: hay cazadores que cazan con mucha moderación y se comen todo lo cazado, y hay cazadores que solo buscan trofeos o matar todo lo posible. Pero no queremos atacar a los cazadores, pues la mayoría han sido educados en un entorno en el que cazar se ha visto como algo normal, divertido y hasta beneficioso por dos motivos.

¿Qué argumentan los cazadores para justificar su caza?

Algunos de cazadores buscan argumentos para justificarse y no aceptan razones en su contra, pues eso les obligaría a abandonar una actividad que le agrada. Los cazadores reconocen el sufrimiento animal, reconocen que cazan por gusto y reconocen que “otros cazadores” provocan daños inaceptables a la fauna, pero cuesta más trabajo reconocer el propio impacto.

Los argumentos que alegan los cazadores son básicamente los dos siguientes, pero son realmente muy discutibles:

1. ¿La caza ayuda a la conservación?

Los cazadores no son ecologistas que hacen un sacrificio para la conservación de la naturaleza. Los cazadores cazan por gusto, no porque amen la conservación. Al menos en Europa, el objetivo de la caza no es la conservación, sino el placer. Hay cientos de especies que se han extinguido por culpa de la caza: ¿Conservó la caza la numerosa población de paloma migratoria americana? ¿Conservó la caza el bucardo de los Pirineos? También se extinguieron por la caza el lobo de Tasmania, el rinoceronte negro… Por tanto, alegar la conservación para defender la caza genera más risa que respeto.

En ciertas circunstancias hay superpoblación de algunas especies, lo cual genera problemas (desnutrición, enfermedades…). En esos casos, la caza puede contribuir a mejorar la salud de esos animales y el estado del ecosistema, pero los que alegan esto olvidan conscientemente que esa inestabilidad se ha producido siempre por culpa del hombre: o bien se trata de animales introducidos (especies invasoras), o bien el hombre ha aniquilado los predadores naturales (lobos, rapaces…), o bien, en muchos casos, son los propios cazadores los que provocan la superpoblación de especies cinegéticas (alimentándolas artificialmente, construyendo bebederos…). A veces, se da la paradoja de que los mismos cazadores que defienden la caza por superpoblación, también defienden la caza del lobo, cuando precisamente el lobo ayudaría a combatir esa superpoblación.

La auténtica conservación debe tender a conservar todas las especies propias de cada ecosistema y no solo las que tengan interés económico para unos pocos. La caza ha contribuido al retroceso exagerado de muchas especies que antes eran comunes (la tórtola, la perdiz, la avefría europea…). Y el problema es tan grave que en muchos casos los cazadores se ven obligados a pagar para que se (mal)críen los animales en granjas y luego se suelten en el campo el día de caza. En otros cotos, el monte es vallado convirtiendo el monte en una granja en la que pegar tiros cuando apetezca (por no mencionar los problemas que generan esas vallas en muchos animales salvajes). Estos hechos demuestran que el objetivo es divertirse pegando tiros, sin importar ni la naturaleza, ni el bienestar animal, ni la contaminación por plomo y munición.

Téngase en cuenta que muchas especies están siendo conservadas y su caza está prohibida (el oso o el lince en España son buenos ejemplos). Los animales no son simples recursos al servicio del todopoderoso ser humano.

2. ¿La caza genera empleo y riqueza?

Este segundo argumento es cierto. Por supuesto que genera empleo, pero también lo destruye o lo desplaza, porque en las zonas donde se caza, se están desplazando a los turistas y a los senderistas hacia otras zonas más tranquilas. Muchas zonas han descubierto que el turismo ecológico es muy rentable, pues la gente adora ir a las zonas bien conservadas (para observar lobos o ciervos, por ejemplo). La observación y la  fotografía son actividades que pueden generar riqueza sin matar.

Cuando Reino Unido prohibió la caza del zorro con perros, también hubo quién predijo desastres sociales por la pérdida de empleos, pero no ocurrió nada negativo.

Hay que respetar a los cazadores, porque no saben lo que hacenEl colmo es esa minoría de gente acomodada que se permite el lujo de viajar a lugares lejanos para matar animales exóticos con su fusil con mirilla telescópica (por cazar un leopardo se tienen que pagar más de 25.000€). No viajan con el objetivo de ayudar a esos países, aunque luego presuman de “ayudar” a los pobres, mientras cuelgan en su casa el cadáver-trofeo de un animal que vivía libremente. Si realmente desearan ayudar, seguro que encontrarían formas mucho más eficaces. Por supuesto, mucho más grave es la caza furtiva.

Para terminar con este argumento de forma radical es preciso decir que la ética de cualquier actividad no puede sustentarse en motivos económicos, por lo que los cazadores deberían buscar otros argumentos para defender la caza. Hay muchas actividades que generan “riqueza” (para algunos) pero no son éticas (tráfico de armas, de especies, de seres humanos…).

¿Cuáles son los problemas que genera la caza?

En resumen, el objetivo de la caza es matar a animales indefensos que están en su propio ecosistema, en su casa, y sin posibilidad de defenderse. La caza es solo un negocio que genera graves y numerosos problemas, por lo que es necesario exigir un control mucho más exhaustivo. De forma muy resumida, los problemas de la caza son:

  1. La caza no ayuda a la conservación y es la causa de la superpoblación de especies cinegéticas: La caza provoca una disminución de hasta el 83% en las poblaciones de mamíferos tropicales y aves, y no sirve para controlar las superpoblaciones.
  2. La caza contamina: Europa califica de riesgo para la salud la cantidad de plomo que disparan los cazadores. También existe contaminación genética cuando se sueltan animales que se cruzan con las poblaciones locales.
  3. La caza reduce la biodiversidad: La caza solo tiene interés en ciertas especies. Por eso, para los cazadores no importa que las demás especies se vean perjudicadas. Así por ejemplo, en demasiadas ocasiones se han introducido especies exóticas y se disparan (por accidente o no) a especies que pasaban por allí.
  4. La caza genera riesgos para la vida y molestias: Aparte de los accidentes de caza, los vecinos y senderistas tienen que soportar el ruido, el riesgo y las molestias que generan los cazadores, pues incluso se cortan caminos públicos.
  5. La caza frena el desarrollo rural sostenible: El turismo rural y ecológico huye de los pueblos en los que hay caza. Así, una minoría de cazadores está frenando la sostenibilidad de muchas zonas rurales.Matar a una madre embarazada o con su lactante es cruel, independientemente de la especie de la que se trate
  6. La caza produce sufrimiento animal: Nadie puede dudar que los animales cazados sufren mucho en su huida, hasta que mueren desangrados. Muchas veces mueren tan lejos del cazador que ni siquiera son encontrados. Por otra parte, está demostrado que muchos cazadores disparan también a especies no cinegéticas y a madres embarazadas… ¿para practicar su puntería o para curtirse en insensibilidad? Además, los perros de caza, especialmente los galgos, suelen sufrir graves consecuencias, tales como accidentes de caza, estar encerrados todo el año o incluso ser abandonados o sacrificados cuando no son aptos para la caza o cuando termina la temporada.
  7. La caza es una actividad violenta: No podemos enseñar valores de respeto a la naturaleza y a las demás personas, fomentando este tipo de actividades. Si se aceptara como ética la “caza por placer”, sería muy complicado poner el límite de lo que es o no aceptable. ¿Por qué la mayoría de los cazadores son hombres?
  8. La caza mata sin aprovechar todo lo que mata: Es demasiado frecuente que los cazadores no se coman todo lo que cazan, pues a veces es sencillamente imposible aprovechar tanta carne, o bien, solo buscan el trofeo y la foto (los lobos no se comen). ¿Cuántos zorzales como máximo debería matar un cazador?
  9. La caza promociona el consumo de carne: El consumo de carne está destrozando el planeta. Lo dicen los científicos y los ecologistas. Es difícil encontrar un cazador que solo coma carne de caza, y mucho más difícil es encontrar un cazador (o un taurino) vegano, aunque sí se dan casos de gente que se hace vegetariana gracias a los taurinos.

Concluyendo

Un partido que recopila los votos de los desesperados cazadores para mantener su derecho a masacrar animales.Cada vez más gente rechaza la caza tanto como la decoración con cabezas o cráneos de animales masacrados en su hábitat natural. El mundo de la caza se siente amenazado, con razón. Ante su desesperación elaboran reglas para que sus fotos queden bien en las redes sociales (que no se vea la sangre, que no salgan menores, que no se vean los lobos muertos…) y piden que no se publiquen vídeos o fotos en los que se vea la barbarie que implica la caza. En definitiva, quieren que no se vea lo que la caza es de verdad. Están tan asustados que no temen votar a partidos extremistas que les prometen defender su actividad todo lo posible, aunque sea poco.

Matar animales para tener un trofeo es un ejemplo de la estupidez humanaLa conclusión es evidente: la caza no es necesaria, los animales no son trofeos y amar la naturaleza no es matarla. Los animales sienten y sufren. Salvo que tengas necesidad de salvar tu vida o la de tu familia, la caza no tiene justificación ética. La caza puede ser divertida pero difícilmente será ética. El problema es que los cazadores no leerán esto… y menos aún reflexionarán seriamente sobre todo lo dicho.

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Málaga se moviliza contra su cementera

Cementera de Málaga: Balsa de lodos tóxicos.Recientemente, un informe técnico del Observatorio de la Sostenibilidad y Blogsostenible analizaba las principales fuentes de emisión de gases de efecto invernadero de Andalucía. Una de sus conclusiones es que Málaga es la capital andaluza más contaminante y esto se debe principalmente a la cementera Heidelberg, la cual produce importantes emisiones que afectan directamente a los malagueños y, por esto, los ciudadanos se están movilizando contra esta industria.

V ENCUENTRO ANDALUZ DE PLATAFORMAS Y GRUPOS CONTRA LA INCINERACIÓN DE RESIDUOS Y POR UN AIRE LIMPIOLa Asociación de Vecinos El Palo de Málaga organiza el V Encuentro Andaluz de Plataformas y Grupos contra la Incineración de Residuos y por un Aire Limpio. Ecologistas en Acción de la ciudad de Málaga colabora para compartir conocimientos y estrategias entre las diversas plataformas de PACIRAL (Plataformas de Andalucía Contra la Incineración de Residuos y por el Aire Limpio). Aire Limpio Málaga es una de esas plataformas y está respaldada por la AAVV El Palo para reclamar una óptima calidad del aire que se respire en Málaga, especialmente en la zona Este, la cual está amenazada por las emisiones contaminantes de esa cementera, conocida como de La Araña.

El encuentro se desarrollará el  sábado 2 de febrero a las 11 horas en Colegio Safa-Icet de El Palo (Banda del Mar Nº1, Málaga) y constará de dos secciones: Por la mañana, abierto a todo el público, se presentarán tres ponencias relativas a los impactos ambientales de la incineración de las cementeras y especialmente, la situación de la cementera de la Araña. Por la tarde, se desarrollará la Asamblea de PACIRAL. Más información e inscripciones en: www.elpalo.org

Las preocupaciones de los malagueños sobre la contaminación de la cementera son múltiples, pero podemos resumirlas en tres puntos:

1. Nos preocupan las emisiones contaminantes

La cementera de Málaga, el mayor foco de contaminación de la provincia, está muy cerca de la playa y de las viviendas.

La cementera de Málaga, el mayor foco de contaminación de la provincia, está muy cerca de la playa y de las viviendas.

Según estudios del Instituto de Salud Carlos III, el riesgo de morir por cáncer es un 10% mayor si vives a menos de 5 km de una cementera. En el caso de la cementera de Málaga, en un radio de 5 km hay más de 20 colegios y decenas de miles de vecinos.

Esta fábrica, además de las emisiones propias de su actividad, desde 1999 incinera residuos peligrosos que emiten otros contaminantes aún más peligrosos, además de contaminación por partículas. En 2007 se le otorgó una Autorización Ambiental por la cual podía incinerar hasta 200.000 toneladas al año de plásticos, pilas alcalinas, lodos de depuradora, neumáticos, aceites y un enorme listado de residuos que transportan en camiones pesados atravesando toda la zona del litoral, muchas veces en convoyes que también ponen en peligro la seguridad vial.

En nuestra ciudad la contaminación se mide a través de 4 estaciones de medición de calidad del aire y la más cercana a la cementera está a 11 km de distancia. Por ello, no sabemos exactamente qué aire respiramos, ya que las mediciones actuales son proporcionadas por la misma fábrica, a todas luces, nada imparcial.

2. Nos preocupa nuestro pasado arqueológico

La cantera de la que se aprovisiona de material amenaza con destruir el entramado de cuevas que albergan los yacimientos arqueológicos de la Araña, un verdadero patrimonio de nuestra ciudad que podemos admirar en un magnífico centro de interpretación en esa barriada.

3. Nos preocupa la calidad de vida y la imagen de nuestro litoral

La fábrica y su cantera ocupan un espacio estratégico de la costa difícilmente recuperable para un uso turístico-residencial mientras siga esta actividad, que amenaza con convertir la zona en una especie de cráter lleno de detritos y lodos contaminados que da una imagen de deterioro y degradación a una costa recortada y bella vigilada por el emblemático Peñón del Cuervo.

Animamos a todos los malagueños a participar en todo lo que organizamos, para conseguir algún día que la ciudad de Málaga sea una ciudad sostenible.

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Libro “21 lecciones para el siglo XXI” de Y.N. Harari (Resumen)

Resumen del libro "21 lecciones para el siglo XXI" de Harari. En nuestro blog también encontrarás el resumen de su libro "Sapiens"Sus dos anteriores libros fueron “Sapiens” y “Homo Deus” y en ellos se exploraba la historia del hombre y su futuro, respectivamente. Aquí, Yuval Noah Harari nos presenta un compendio de 21 temas esenciales para el presente. Mientras estamos atareados en nuestros problemas cotidianos, están pasando cosas a nivel global que nos deberían importar.

“A la filosofía, a la religión y a la ciencia se les está acabando el tiempo”. La inminente crisis ecológica, la creciente amenaza de las armas de destrucción masiva y el auge de las nuevas tecnologías disruptivas no permitirá prolongar mucho más el debate sobre el significado de la vida. Porque ese significado se ha de usar para tomar decisiones importantes (en ciencia, biotecnología, inteligencia artificial…). Los mercados son impacientes y no toman siempre las mejores decisiones para todos.

1. Decepción ante la ausencia de una ideología convincente

Tras la caída del fascismo y del comunismo, el liberalismo se ha impuesto casi por todo el mundo de una u otra forma, defendiendo cosas tan bonitas como la libertad, los derechos humanos, la libertad de movimiento (más para el dinero que para las personas, ciertamente), o el libre mercado (que con tanto acierto criticó N. Klein). Pero desde la crisis global de 2008, los decepcionados por el liberalismo crecen y hay, además, dos retos que para Harari son muy inquietantes: la infotecnología (desarrollos tecnológicos, inteligencia artificial, robots…) y la biotecnología (modificar genes, transgénicos…). “Los humanos siempre han sido mucho más duchos en inventar herramientas que en usarlas sabiamente. Es más fácil reconducir un río mediante la construcción de una presa que predecir las complejas consecuencias que ello tendrá para el sistema ecológico de la región”.

El poder de “manipular el mundo” ha llevado a que “nos enfrentamos a un colapso ecológico”, porque las revoluciones en biotecnología y en infotecnología las lideran científicos o emprendedores “que apenas son conscientes de las implicaciones políticas de sus decisiones”. Así, “Donald Trump advirtió a los votantes que mexicanos y chinos les quitarían el trabajo y (…) nunca advirtió a los votantes que los algoritmos les quitarían el trabajo” (poniendo a las máquinas a trabajar). “Quizá en el siglo XXI las revueltas populistas se organicen no contra una élite económica que explota a la gente, sino contra una élite económica que no la necesita”. Cada vez se precisan menos trabajadores y ahora debemos ya empezar a buscar soluciones (como reducir la jornada laboral o la renta básica), antes de alcanzar el “desempleo masivo”.

Los que votaron a Trump en EE.UU. o a favor del Brexit en Reino Unido, no rechazaron el liberalismo totalmente pero sí quisieron encerrarse un poco en su casa y que se adoptaran “políticas intolerantes para con los extranjeros”. Pretender aislarse, como pide el nacionalismo, es una política inviable en la era de internet y del calentamiento global. China lo hace al revés: aplica el liberalismo más fuera de sus fronteras que dentro, mientras Rusia aplica un liberalismo atroz que genera la “mayor desigualdad del mundo” (el 87% de la riqueza está en manos del 10% de los más ricos) y el islamismo solo atrae a algunos de los que crecieron en su seno. A pesar de todo, la humanidad no puede abandonar el liberalismo, “porque no tiene ninguna alternativa”, aunque tampoco ofrece respuestas “a los mayores problemas a los que nos enfrentamos: el colapso ecológico y la disrupción tecnológica”. El liberalismo todo lo resuelve con el crecimiento económico pero esa solución no sirve porque ya sabemos que esa es precisamente la causa de la crisis ecológica y que gran parte de la tecnología tiene un fuerte impacto social y ambiental. Por eso, para Harari la primera medida es la perplejidad: reconocer que no sabemos lo que está ocurriendo.

2. Trabajo: en el futuro habrá mucho menos empleo

La robotización tiene ventajas e inconvenientesEs obvio que las máquinas y los robots están efectuando cada vez más trabajos: mejoran nuestra vida y, a la vez, nos quitan el trabajo. El poder de las máquinas, junto con la IA (Inteligencia Artificial) es inmenso y tienen dos capacidades muy importantes: la conectividad y la capacidad de actualización. Por ejemplo, en conducción automática de vehículos, dos coches podrían conectarse para acordar quien pasa primero y evitar colisionar. Además, cualquier nueva norma de tráfico o mejora del software podría actualizarse en todos los vehículos automáticos de forma inmediata.

También es cierto que se están creando nuevos empleos, pero en general exigen “un gran nivel de pericia y, por tanto, no resolverán los problemas de los trabajadores no cualificados”. Podría ocurrir que padezcamos “a la vez unas tasas de desempleo elevadas y escasez de mano de obra especializada”. Además, dado la vertiginosa velocidad de cambio, podrían ser profesiones que surgen y desaparecen en cuestión de una década, por lo que es muy complicado exigir derechos laborales o crear sindicatos en tales circunstancias. El autor sostiene que “hoy ya son pocos los empleados que esperan ocupar el mismo empleo toda la vida”. Además reconoce que “el cambio es siempre estresante” y podría ser complicado reeducar a miles de empleados.

Por otra parte, evitar la pérdida de puestos de trabajo no es una buena opción, porque supone abandonar las ventajas de la mecanización, pero tampoco podemos hacerlo sin dar alternativas a los empleados. Harari alaba lo que ocurre en Escandinavia, donde los gobiernos siguen el lema «proteger a los obreros, no los empleos». Una forma de hacer esto es lo que llamamos las dos erres urgentes: Reducir la jornada laboral y la RBU (Renta Básica Universal). Por supuesto, también se está aplicando en muchos países la subvención de servicios básicos universales: educación, sanidad, transporte… Pero en estas opciones el problema está en definir qué es «universal» y qué es «básico»:

  • Por universal se suele interpretar la población nacionalizada en un país, pero hay que tener en cuenta que las principales víctimas de la automatización quizá no vivan en donde se apruebe la RBU o esos servicios básicos universales. Automatizar en exceso podría generar la ruina en países en desarrollo que actualmente están dando mano de obra barata a los países ricos.
  • Por básico se puede interpretar la comida que un sapiens requiere (entre 1500 y 2500 calorías), pero también se pueden considerar básicos aspectos como la educación, la sanidad, el acceso a internet…

El problema es complejo, porque contentar a los sapiens no es tarea sencilla. La felicidad puede depender de las expectativas y éstas dependen de las circunstancias. Por tanto, aunque se mejoren las condiciones, no se garantiza que haya satisfacción. Como ejemplo exitoso cita el caso de Israel, país que obtiene buenos resultados en la satisfacción de la población, en parte gracias a un montón de personas pobres que no trabajan y que se dedican exclusivamente a cuestiones religiosas (el 50% de los hombres judíos ultraortodoxos). El gobierno da generosas subvenciones y se constata que debatir el Talmud es más satisfactorio que el trabajo de los obreros. Así pues, “la búsqueda de plenitud y de comunidad podría eclipsar la búsqueda de un puesto de trabajo”. El objetivo debería ser combinar una red de seguridad económica universal y básica, comunidades fuertes con servicios básicos universales y educar para una búsqueda de una vida plena. Esto podría compensar la pérdida de empleos y mejorar la calidad de vida de la gente.

“Dado el inmenso poder destructor de nuestra civilización, no podemos permitirnos más modelos fallidos”, pues equivocarnos ahora podría acabar en una guerra nuclear, en desastres por manipulación genética o en un colapso completo de la biosfera.

3. Libertad: computadoras y big data contra los derechos humanos

Dice Harari que “los referéndums y las elecciones tienen siempre que ver con los sentimientos humanos, no con la racionalidad”. Aunque algunas personas están más informadas y otras son más racionales, al final cada voto cuenta lo mismo y los sentimientos son los que guían a la mayoría. El biólogo Richard Dawkins dijo a propósito de la votación del Brexit que someterlo a referéndum es como «dejar que los pasajeros de un avión votaran en qué pista debería aterrizar el piloto». Teniendo esto en cuenta, queda claro el alto interés en acceder al corazón humano, a sus entresijos y a cómo manipularlo. Si se consiguiera en grado suficiente, la política sería “un espectáculo de títeres emocional”.

Pensemos que, al final, los sentimientos están basados en el cálculo. Millones de neuronas calculan, por ejemplo, cuando tener miedo según la probabilidad de ser dañados. Los sentimientos “encarnan la racionalidad evolutiva”, pero “pronto los algoritmos informáticos podrán aconsejarnos mejor que los sentimientos humanos”. Seguramente cometerán errores, pero solo se necesita que sean, de media, mejor que nosotros, lo cual “no es muy difícil, porque la mayoría de las personas no se conocen muy bien a sí mismas, y (…) suelen cometer terribles equivocaciones en las decisiones más importantes de su vida”. Incluso en ética, las máquinas superarán a la mayoría de los humanos, porque las máquinas no tienen emociones. Se ha demostrado que las emociones humanas controlan las decisiones humanas, por encima de sus ideologías o de sus planteamientos filosóficos. La selección natural no ha seleccionado a los homínidos más éticos, sino a los que gracias a sus emociones (miedo, deseo…) han conseguido reproducirse con más éxito. Por otra parte, “los ordenadores no tienen subconsciente” y si fallaran, resultaría “mucho más fácil corregir el programa que librar a los humanos de sus prejuicios”. Esto abre mercado a los filósofos, pues hará falta la filosofía para hacer buenos programas.

Cuando las decisiones importantes las tomen los algoritmos, basados en el cómputo de millones de datos (macrodatos o big data), ¿dónde queda nuestra libertad? ¿Confiaremos en los algoritmos para que nos escojan pareja, qué estudiar o dónde trabajar? ¿Escogerán también a quien votar? ¿Qué sentido tienen entonces las elecciones y los mercados libres?

Ya hoy día la gente confía en Google para hallar respuestas mientras “la capacidad para buscar información por nosotros mismos disminuye”. Esto hace que la gente considere «verdad» lo que aparece en los primeros resultados de la respuesta de Google. Más aún, la capacidad para orientarse es como un músculo que o lo usas o lo pierdes, y mucha gente depende tanto de Google Maps que si falla se encuentra completamente perdida.

El que controle esos algoritmos de macrodatos, controlará buena parte del mundo. Un ejemplo está en Israel, país que controla el cielo, las ondas de radio, el ciberespacio y el mar y, gracias a ello, un puñado de soldados pueden controlar a 2.5 millones de palestinos en Cisjordania. Y lo hacen usando IA: en 2017 un palestino publicó una foto poniendo en árabe “¡Buenos días!”. Un algoritmo israelí confundió las letras árabes y lo tradujo como “¡Mátalos!” y el obrero fue detenido. Quedó en libertad cuando se aclaró el error, pero el incidente demuestra la importancia de la IA para controlar a la población. Llevado al extremo, en manos de gobiernos autoritarios las herramientas de IA podrían controlar a la población “más incluso que en la Alemania nazi”.

Usando las reglas de la selección natural, hemos criado vacas dóciles que producen más leche, pero que son inferiores en otros aspectos. Igualmente, “estamos creando humanos mansos” pero que “en absoluto maximizan el potencial humano”. De hecho, “sabemos poquísimo de la mente humana”, mientras la investigación se centra en mejorar los ordenadores y los algoritmos. “Si no somos prudentes, terminaremos con humanos degradados que usarán mal ordenadores mejorados”. Para Harari esto podría provocar el caos, “acabar con la libertad” y “crear las sociedades más desiguales que jamás hayan existido”. La inmensa mayoría de la gente podría sufrir algo peor que la explotación: la irrelevancia.

4.  Igualdad: El que tenga los datos dominará el mundo

Los primeros grupos de sapiens eran más igualitarios que cualquier sociedad posterior. La revolución agrícola multiplicó la propiedad (tierra, herramientas…) y con ella la desigualdad. En el siglo XX se ha reducido la desigualdad en muchos países, pero “hay indicios de una desigualdad creciente”: “El 1% más rico posee la mitad de las riquezas del mundo” y las 100 personas más ricas tienen más que los 4.000 millones más pobres. En el futuro, la biotecnología podría dar ventajas a ciertos sapiens (mayor longevidad, mejores capacidades físicas…) y podrían generarse “castas biológicas”, lo cual ahondará en la desigualdad. También insiste en el poder de la infotecnología para eliminar la utilidad de los humanos para las élites.

Antiguamente la tierra era el bien más importante. Luego pasaron a ser las máquinas y la industria. Hoy, cada vez tienen más importancia los datos. Empresas como Google, Facebook, Baidu y Tencent lo saben bien. Por ejemplo, Google nos proporciona servicios gratuitos, pero gracias a eso consigue millones de datos de sus usuarios. Esos datos valen mucho. No solo para ponernos la publicidad en la que caeremos con mayor probabilidad. Creemos que Google nos ayuda mucho, pero nosotros ayudamos a Google mucho más, porque mientras Google solo nos hace la vida un poco más fácil, nosotros somos los que permitimos que Google pueda existir haciendo negocio con nuestros datos. Así, en el futuro habrá que responder a una pregunta clave en nuestra era: ¿quién es el propietario de los datos? (datos sobre nuestros hábitos, nuestro ADN, nuestros gustos…). Tenemos experiencia regulando la propiedad de la tierra y la propiedad de la industria, pero “no tenemos mucha experiencia en regular la propiedad de los datos”, los cuales tienen características especiales (fáciles de copiar y de transportar, están en muchos sitios y en muchos formatos…).

5. Comunidad: “La gente lleva vidas cada vez más solitarias en un planeta cada vez más conectado”

Las redes sociales están rompiendo aún más las comunidades íntimas, las cuales ya están bastante sustituidas por gobiernos y empresas. Facebook se propuso conectar a los humanos, pero el escándalo de Cambridge Analytica reveló que se recogían datos “para manipular las elecciones en todo el mundo”. En teoría, las redes sociales pueden contribuir a fortalecer el tejido social y a hacer que el mundo esté más unido (ingeniería social), pero es complicado porque eso choca con intereses empresariales. Mientras la gente esté más interesada en el ciberespacio que en lo que pasa en su calle hay mayores posibilidades de manipularlo y de sacarle el dinero online. No olvidemos que los gigantes tecnológicos han sido acusados repetidas veces de evasión fiscal. ¿Es creíble que empresas que no pagan sus impuestos nos vayan a ayudar realmente a crear comunidades fuera del mundo virtual?

6. Civilización: Solo existe ya una civilización

Harari desmonta la teoría de que hay un choque de civilizaciones, pues en realidad la globalización tiende a unir cada vez más a la gente y no es posible, ni deseable, dar marcha atrás. “Hace diez mil años la humanidad estaba dividida en incontables tribus aisladas. Con cada milenio que pasaba, estas tribus se fusionaron en grupos cada vez mayores”. El proceso de unificación de la humanidad se ve claro si uno piensa los vínculos que hay entre los distintos grupos y las prácticas comunes entre ellos. Con sus diferencias, todos los países aceptan una serie de protocolos diplomáticos, leyes internacionales… y participan en los Juegos Olímpicos bajo las mismas reglas, lo cual es “un asombroso acuerdo global” y debemos “sentir orgullo porque la humanidad sea capaz de organizar un acontecimiento de este tipo”. Más aún, todos comparten similares reglas económicas, confianza en el dinero, los médicos comparten conocimientos y tienen similares protocolos… “La gente tiene todavía diferentes religiones e identidades nacionales. Pero cuando se trata de asuntos prácticos (…) casi todos pertenecemos a la misma civilización“. Nuestras diversas opiniones traerán debates y conflictos, pero eso nos hará aún más conectados, más interdependientes.

7. Nacionalismo: La historia tiende a unirnos, no a separarnos

El Brexit o el nacionalismo en Cataluña… ¿a qué se deben? ¿pueden dar respuestas a los problemas más importantes? Las formas moderadas de patriotismo pueden ser benignas. “El problema empieza cuando el patriotismo benigno se metamorfosea en ultranacionalismo patriotero”, lo cual es “terreno fértil para los conflictos violentos”. En el pasado era razonable buscar seguridad y sentido en el regazo de la nación, pero hoy, sin negar eso, tenemos al menos tres retos que nos obligan a trabajar más conjuntamente. La guerra nuclear es el primero y ciertamente en este campo lo estamos haciendo bien: a pesar de las guerras, hoy mueren menos personas por violencia humana que por obesidad, accidentes de tráfico o suicidio. El miedo a la guerra nuclear hace que los estados poderosos piensen bien antes de meterse en una guerra que sería desastrosa para el planeta.Resumen del libro "Sapiens", muy recomendable. Haz click para leerlo.

El segundo reto es el cambio climático y el desastre ambiental  (contaminación de la agricultura, pérdida de biodiversidad…). “Un agricultor que cultive maíz en Iowa podría, sin saberlo, estar matando peces en el golfo de México”. Homo sapiens ha pasado de ser un asesino ecológico en serie (como explica Harari en su libro Sapiens) a ser un asesino ecológico en masa. “Los científicos están de acuerdo en que las actividades humanas (…) hacen que el clima de la Tierra cambie a un ritmo alarmante. (…) Es fundamental que realmente hagamos algo al respecto ahora”. Harari tiene claro que el nacionalismo no puede sino empeorar la respuesta a este problema, porque las actuaciones “para ser efectivas, tienen que emprenderse a un nivel global”. Harari subraya que la industria de la carne, además del enorme sufrimiento que infringe, “es una de las principales causas del calentamiento global, una de las principales consumidoras de antibióticos y venenos, y una de las mayores contaminadoras de aire, tierra y agua” (producir 1 kilo de carne puede consumir 15.000 litros de agua).

El tercer reto es la disrupción tecnológica (biotecnología e infotecnología). A muchos nacionalistas les gustaría volver a tiempos pasados, pero eso es algo imposible. Estos tres retos pueden servir para “forjar una identidad común” que permita afrontar los riesgos. Por supuesto, queda espacio para “ese patriotismo que celebra la singularidad de mi nación y destaca mis obligaciones especiales hacia ella”. Harari ve claro que debemos “globalizar nuestra política”, lo cual no implica necesariamente un gobierno global, sino que todos los gobiernos (nacionales o de ciudades) “den mucha más relevancia a los problemas y los intereses globales”. Por ejemplo, recientemente muchas ciudades se han propuesto muchos retos en el llamado Pacto de Milán, como por ejemplo reducir el consumo de carne.

8. Religión: ¿Una ayuda para la unión del mundo o un inconveniente?

¿Pueden las religiones ayudar a resolver los problemas? Para Harari hay tres tipos de problemas —técnicos, políticos y de identidad— y las religiones solo pueden ayudar en el último tipo. Precisamente porque no ofrecen soluciones interesantes a los dos primeros tipos de problemas, “la autoridad religiosa ha estado reduciéndose”. Por ejemplo, cada vez menos gente acude a la religión ante problemas de salud, y si acude, lo hace después de acudir a la ciencia. A nivel político tampoco la religión ofrece alternativas globales a los retos actuales. De hecho, en muchos casos se desoye la religión cuando están en juego intereses políticos. Harari dice que “aunque algunas de las cosas que dijo Jesús suenan a comunismo total, (…) buenos capitalistas norteamericanos seguían leyendo el Sermón de la Montaña sin apenas darse cuenta”. Otras veces es la religión la que intenta meterse en política, con escaso éxito. Tal es el caso de la encíclica “ecológica” del Papa Francisco, “Laudato Si” (véase aquí un resumen sobre ella).

Las religiones determinan quiénes somos y quiénes son los demás. Es aquí donde la religión puede jugar un papel importante. Las religiones continuarán siendo importantes y pueden contribuir a la unión del mundo pero, como el nacionalismo, en demasiados casos lo que hacen es dividir y generar hostilidades.

9. Inmigración: La discriminación por la cultura genera injusticias

“Aunque la globalización ha reducido muchísimo las diferencias culturales en todo el planeta, a la vez ha hecho que sea más fácil toparse con extranjeros y que nos sintamos molestos por sus rarezas”. Pero las migraciones son naturales en el hombre a lo largo de toda su historia, y hoy el problema más grave está en Europa. La Unión Europea ha conseguido convivir con las diferencias entre los distintos países pero tiene problemas para convivir con todos los inmigrantes y refugiados que llegan.

Para Harari, “mientras no sepamos si la integración es un deber o un favor, qué nivel de integración se exige a los inmigrantes y con qué rapidez los países anfitriones deben tratarlos como ciudadanos de pleno derecho, no podremos juzgar si las dos partes cumplen sus obligaciones”. Pero si esa evaluación se hace de forma colectiva pueden generarse injusticias. Por otra parte, cada cultura tiene distinto nivel de aceptación a otros. Harari resalta que “Alemania ha acogido a más refugiados sirios de los que han sido aceptados en Arabia Saudí”.

Harari dice que la gente “lucha contra el racismo tradicional sin darse cuenta de que el frente de batalla ha cambiado”, porque ahora hay discriminación por la cultura (que este autor llama «culturismo»). Así, muchas veces se culpa a los inmigrantes de tener una cultura y valores no adecuados, pero por otra parte, “en muchos casos, hay pocas razones para adoptar la cultura dominante y en muchos otros se trata de una misión casi imposible”, pues podría, por ejemplo, requerir un nivel económico o educativo imposible de alcanzar por las clases inferiores (sean o no inmigrantes). Los dos grandes problemas de la discriminación por la cultura son:

  1. Usan afirmaciones generales, poco objetivas, que evalúan una cultura como superior a otra, sin hacer una valoración completa y objetiva.
  2. Discriminan a individuos concretos en base a esas afirmaciones generales.

“Si 500 millones de europeos ricos no son capaces de acoger a unos pocos millones de refugiados pobres, ¿qué probabilidades tiene la humanidad de superar los conflictos de mucha más enjundia que acosan a nuestra civilización global?”. “La humanidad puede dar la talla si mantenemos nuestros temores bajo control y somos un poco más humildes respecto a nuestras opiniones”.

10. Terrorismo: los terroristas son débiles y su arma es el miedo

Los terroristas “matan a muy pocas personas, pero aún así consiguen aterrorizar a miles de millones”. Desde el 11-S los terroristas han matado anualmente a unas 50 personas en la UE, 10 en EE.UU…. y hasta 25.000 en el mundo (principalmente en Irak, Afganistán, Pakistán, Nigeria y Siria). “En comparación, los accidentes de tráfico matan anualmente a unos 80.000 europeos, 40.000 norteamericanos (…) y 1,25 millones de personas en todo el mundo”. Por su parte, la contaminación atmosférica mata a unos 7 millones.

“Existe una desproporción asombrosa entre la fuerza real de los terroristas y el miedo que consiguen inspirar”, pero ellos son débiles. Si tomamos conciencia de su debilidad, ellos serán aún más débiles, porque su mayor poder radica en el miedo que generan. Por supuesto, los gobiernos y los medios de comunicación deben luchar contra el terrorismo e informar, pero evitando la histeria. “El dinero, el tiempo y el capital político invertido en luchar contra el terrorismo no se han invertido en luchar contra el calentamiento global, el sida y la pobreza; en aportar paz y prosperidad al África subsahariana, o en forjar mejores vínculos” entre las naciones del mundo.

11. Guerra: hoy se pierde más con las guerras de lo que se gana

El militar japonés Tojo fue el culpable de que Japón se metiera en la Segunda Guerra Mundial. Sus malas decisiones generaron millones de muertos. Fue juzgado por un tribunal internacional y condenado a muerte en la horca.“Las últimas décadas han sido las más pacíficas de la historia de la humanidad” (ver datos). Antiguamente, ganar una guerra era un símbolo de prosperidad pero las cosas han cambiado. Hoy las guerras no traen prosperidad, sino miseria, porque “los principales activos económicos consisten en el conocimiento técnico e institucional más que en los trigales, las minas de oro o incluso los campos petrolíferos, y el conocimiento no se conquista mediante la guerra“. De hecho, tras la Segunda Guerra Mundial, las potencias derrotadas prosperaron como nunca antes (Alemania, Japón…). La guerra fue producto de un “error de cálculo”. Pensaron que sin nuevas conquistas estaban condenados al estancamiento económico, pero se equivocaron. Por todo esto, las nuevas guerras merecen menos la pena, pero Harari nos advierte de que no podemos confiarnos, pues “los humanos son propensos a dedicarse a actividades autodestructivas”. Y dado que un detonante de la guerra es el sentimiento de superioridad, Harari recomienda “una dosis de humildad”.

12. Humildad: ¿Y si aprendemos más de las demás culturas?

“La mayoría de la gente suele creer que es el centro del mundo y su cultura, el eje de la historia”. Pero no es así. La historia de la humanidad empezó mucho antes que las culturas actuales y continuará, tal vez, tras ellas. Harari dice que su pueblo, los judíos, “piensan también que son lo más importante del mundo”, para luego pasar a desmontar punto por punto esa “desfachatez”, desde el origen de la ética hasta las importantes contribuciones científicas de los judíos. Con respecto a lo primero, “todos los animales sociales, como lobos, delfines y monos, poseen códigos éticos, adaptados por la evolución”, así como sentimientos que muchos atribuyen solo a humanos. Además, Buda, Mahavira o Confucio crearon sistemas morales anteriores al judaísmo. Por tanto, “humanos de todas las creencias harían bien en tomarse más en serio la humildad”.

13. Dios: ¿Quién dice lo que es correcto?

Dios puede verse como un enigma del que “no sabemos absolutamente nada”, o bien, como un “legislador severo y mundano, acerca del cual sabemos demasiado”, pues se han escrito bibliotecas enteras, y se ha usado el nombre de Dios para justificar intereses de todo tipo. Aunque las religiones pueden generar amor y paz, también han generado odio y violencia y por eso, para Harari no son estrictamente necesarias, pues la moral se puede justificar sin acudir a Dios. “Hacer daño a los demás siempre me hace daño también a mí”, porque antes de hacer algo mal hay un sentimiento interno que hace daño: “antes de que matemos a alguien, nuestra ira ya ha matado nuestra paz de espíritu”.

14. Laicismo: Ser responsables sin que lo mande Dios

El laicismo no es rechazar todo lo espiritual, sino no confundir verdad con fe, no santificar ningún libro, persona o grupo como poseedores de la verdad absoluta. Y también es el compromiso con la compasión y la comprensión del sufrimiento. Por ejemplo, “la gente secular se abstiene del homicidio no porque algún libro antiguo lo prohíba, sino porque matar inflige un sufrimiento inmenso a seres conscientes”. Es mejor encontrar la motivación en la compasión que en la obediencia divina. Pero el laicismo también se encuentra con dilemas complejos y, en tal caso, “sopesan con cuidado los sentimientos de todas las partes”. El laicismo también valora la responsabilidad: “En lugar de rezar para que ocurran milagros, necesitamos preguntar qué podemos hacer nosotros para ayudar”.

15. Ignorancia: A la gente no le gustan los hechos reales

Sócrates, el defensor de la necesidad de reconocer nuestra ignoranciaLos humanos nos movemos en la ignorancia y en la irracionalidad. “La mayoría de las decisiones humanas se basan en reacciones emocionales y atajos heurísticos más que en análisis racionales. (…) No solo la racionalidad es un mito: también lo es la individualidad. Los humanos rara vez piensan por sí mismos. Más bien piensan en grupos. (…) Es probable que bombardear a la gente con hechos y mostrar su ignorancia individual resulte contraproducente. A la mayoría de las personas no les gustan demasiado los hechos y tampoco parecer estúpidas”. Más aún, los poderosos en vez de aprovechar su poder para obtener una mejor visión de la realidad, suelen emplearlo en distorsionar la verdad. Así, los que buscan la verdad deben alejarse del poder y permitirse “la pérdida de mucho tiempo vagando por aquí y por allá en la periferia” y como hizo Sócrates, “reconocer nuestra propia ignorancia individual”.

16. Justicia: ¿Somos responsables de las injusticias de las empresas?

“Nuestro sentido de la justicia podría estar anticuado”. Dependemos de una red alucinante de lazos económicos y políticos, hasta el punto de costarnos responder preguntas sencillas como de dónde viene mi almuerzo. ¿Podemos ser inocentes de las injusticias que generan las multinacionales? Harari afirma que es erróneo tener en cuenta solo las intenciones sin hacer un esfuerzo sincero por saber lo que se esconde. Pero también sostiene que “el planeta se ha vuelto demasiado complicado para nuestro cerebro de cazadores-recolectores“. “Padecemos problemas globales, sin tener una comunidad global” y por tanto, entender bien tales problemas es misión imposible. Por eso, mientras unos simplifican la realidad para hacerla abarcable, otros se centran en alguna historia conmovedora olvidando los demás datos, otros inventan teorías conspiratorias, y otros depositan su confianza en algún líder o teoría, porque “la complejidad de la realidad se vuelve tan irritante que nos vemos impelidos a imaginar una doctrina que no pueda cuestionarse” y que nos dé tranquilidad, aunque difícilmente proporcione justicia.

17. Posverdad: Los poderosos siempre mienten

Estamos rodeados de mentiras y ficciones, pero la desinformación no es nada nuevo. El autor comenta varios casos de mentiras históricas, como los relatos falsos de asesinatos rituales por parte de judíos en la Edad Media, lo cual costó la vida a muchos judíos inocentes.

Si el ser humano es capaz de matar por una causa, ¿cómo no va a ser capaz de mentir? De hecho, como explica Harari en su libro anterior, el ser humano conquistó el planeta gracias a su capacidad de crear ficciones. Cuando un grupo cree en las mismas ficciones, son capaces de cooperar de manera eficaz. “Cuando mil personas creen durante un mes algún cuento inventado, esto es una noticia falsa. Cuando mil millones de personas lo creen durante mil años, es una religión, y se nos advierte que no lo llamemos «noticia falsa» para no herir los sentimientos de los fieles”. Pero Harari aclara que no niega “la efectividad ni la benevolencia potencial de la religión”. Las religiones inspiran buenas y malas acciones.

Una de las mentiras más aceptadas en la actualidad procede de los anuncios de las marcas comerciales. Nos cuentan repetidamente un relato hasta que la gente se convence de que es la verdad. Por ejemplo: ¿con qué se asocia la Coca-Cola? ¿Con jóvenes divirtiéndose o con pacientes con diabetes y sobrepeso en un hospital? Beber Coca-Cola aumenta la probabilidad de padecer obesidad y diabetes, y no nos va a hacer jóvenes . ¿Ha funcionado el relato falso que nos cuenta Coca-Cola en su publicidad?

Harari asegura que “si queremos poder, en algún momento tendremos que difundir ficciones”, pues la verdad no siempre gusta a todos. “Como especie, los humanos prefieren el poder a la verdad. Invertimos mucho más tiempo y esfuerzo en intentar controlar el mundo que en intentar entenderlo”. Por eso, “es responsabilidad de todos dedicar tiempo y esfuerzo a descubrir nuestros prejuicios y a verificar nuestras fuentes de información”. Harari ofrece dos reglas para evitar el lavado de cerebro: a) “Si el lector consigue las noticias gratis, podría muy bien ser él el producto”. b) “Haga el esfuerzo para leer la literatura científica relevante”, pues la ciencia suele ser objetiva. Y por eso hace un llamamiento a los científicos a hacer oír su voz cuando el debate caiga dentro de su campo.

18. Ciencia ficción: No te puedes librar de la manipulación, pero tú puedes hacerte feliz a ti mismo

La ciencia ficción es un género artístico que ha de tomar importancia, porque modela lo que la gente piensa sobre cuestiones tecnológicas, sociales y económicas de nuestra época, dado que poca gente lee los artículos científicos. Muchas películas de este género, como Matrix, reflejan el miedo a estar atrapado y manipulado y el deseo de liberarse. Sin embargo, “la mente nunca está libre de manipulación”. Por ejemplo, las películas de Hollywood socavan el subconsciente creando paradigmas de lo bueno y lo correcto. Pero cuanto experimentamos en la vida se halla dentro de nuestra mente y nosotros mismos podemos manipularlo también. O sea, no podemos librarnos de la manipulación, pero tampoco necesitamos ir a Fiyi para sentir la alegría.

En la novela Un mundo feliz, Aldous Huxley describe una sociedad idílica, sin sufrimiento ni tristeza. Todo el mundo es virtuoso gracias a soma, una droga que consigue volver a la gente paciente y sin problemas. La gente sabe lo que tiene que hacer y lo hace sin esfuerzo. Es una sociedad libre de mosquitos. Pero hay un personaje, El Salvaje, que se queja alegando que la sociedad se libra de todo lo desagradable en vez de aprender a soportarlo. El Salvaje, reclama su derecho a ser libre con todas las consecuencias y el líder le dice que lo que está reclamando es el derecho a ser desgraciado, a enfermar, a vivir con incertidumbre, a sufrir hambre, miedo… El Salvaje asiente y entonces le permiten salirse de la sociedad para vivir como un ermitaño, un bicho raro en una sociedad que no le entiende y que le lleva a un triste final.

19. Educación: Conócete a ti mismo mejor que los algoritmos

Lo único que podemos asegurar del futuro es que habrá grandes cambios en poco tiempo. ¿Qué debemos enseñar a los jóvenes? Gracias a Internet y a los medios de comunicación, estamos inundados de información, contradictoria casi siempre. En educación, proporcionar más información no es lo más necesario, sino que debemos enseñar a dar sentido a la información y a discriminar lo que es o no importante. Expertos pedagogos recalcan que se deben enseñar «las cuatros CES»: pensamiento crítico, comunicación, colaboración y creatividad.

Esta necesidad de aprender constantemente y de reinventarnos choca con el hecho de que con cincuenta años “no queremos cambios”. Pero además, enseñar resiliencia, enseñar a aceptar los cambios con equilibrio mental es mucho más difícil que enseñar una fórmula de física. Para Harari, el mejor consejo que dar a los jóvenes es que no confíen demasiado en los adultos, pues aunque tengan buenas intenciones no acaban de entender el mundo.

La invención de la agricultura sirvió para enriquecer a una élite minúscula, al tiempo que esclavizaba a la mayoría de la población. Algo similar podría ocurrir con la tecnología. “Si sabes lo que quieres hacer en la vida, tal vez te ayude a obtenerlo. Pero si no lo sabes, a la tecnología le será facilísimo moldear tus objetivos por ti y tomar el control de tu vida“. Por eso, hoy es más importante que nunca algo que han repetido filósofos desde antiguo: Conócete a ti mismo, “saber qué eres y qué quieres en la vida”. Y hoy eso es más importante que nunca porque ahora hay una competencia seria: multinacionales sin conciencia ética (y partidos políticos) están trabajando duro para usar los algoritmos y el big data para conocerte mejor que tú mismo (cada vez que usas tu teléfono o tu tarjeta estás regalando valiosos datos sobre ti mismo). “Vivimos en la época de hackear a humanos” y “si los algoritmos entienden de verdad lo que ocurre dentro de ti mejor que tú mismo, la autoridad pasará a ellos”. Pero si quieres conservar cierto control de tu existencia, tendrás que conocerte bien y saber cómo liberarte porque… “¿Has visto esos zombis que vagan por las calles con la cara pegada a sus teléfonos inteligentes? ¿Crees que controlan la tecnología, o que esta los controla a ellos?”

20. Significado: ¿Para qué dar sentido a nuestras vidas?

¿Cuál es el sentido de la vida? Eterna pregunta para la que “cada generación necesita una respuesta nueva”. El libro sagrado hindú Bhagavad Gita sostiene que cada ser debe seguir su camino concreto (dharma) y si no se sigue, no se hallará paz ni alegría. Ideologías de todo tipo (religiones, política, nacionalismos…) cuentan un relato para hacer que los suyos se sientan importantes, un relato que da trascendencia a sus vidas pero que siempre tiene contradicciones que evitan aclarar. Los nacionalistas, por ejemplo, suelen centrarse solo en el valor de su nación pero no suelen aclarar el porqué de esa superioridad. Para Harari, los relatos que cuentan esas corrientes de pensamiento son invenciones humanas y siempre tienen errores. Sin embargo, esas invenciones humanas nos han permitido colaborar entre nosotros y montar sociedades complejas que podrían desmoronarse si todos nos damos cuenta de que esos relatos son falsos: “La mayoría de los relatos se mantienen cohesionados por el peso de su techo más que por la solidez de sus cimientos” (y el peso del techo representa el peligro que hay al mostrar que los cimientos son débiles).

“Si queremos conocer la verdad última de la vida, ritos y rituales son un obstáculo enorme”. Los ritos solo sirven para ayudar a mantener relatos falsos, pero también cierta armonía y estabilidad social. “Una vez que sufrimos por un relato, eso suele bastar para convencernos de que el relato es real”, porque el sufrimiento es de las cosas más reales que existen. Dado que a la gente no le gusta admitir que es tonta, cuanto más se sacrifica por una causa, más se fortalece su fe en ella. También se usa el sufrimiento hacia los demás, y dado que a la gente no le gusta admitir que es cruel, también fortalece la fe en una causa el hacer sufrir a los demás por ella. Ese “sufrimiento” (o esfuerzo) puede ser de muchos tipos: corporal, dedicación de dinero o tiempo… Harari pregunta: “¿Por qué cree el lector que las mujeres piden a sus amantes que les regalen anillos de diamantes?”. Creen que cuanto mayor es el sacrificio mayor es el compromiso. Por todo esto, los embaucadores adoran las palabras sacrificio, eternidad, pureza, redención…

Para dar sentido trascendente a la vida, algunos se centran en dejar tras la muerte algo tangible (un poema, genes…), pero puede ser complicado y, al fin y al cabo, ni siquiera el planeta es eterno (dentro de 7.700 millones de años el Sol absorberá la Tierra y el fin del universo llegará, aunque tarde al menos 13.000 millones de años). Con ese panorama, Harari se pregunta: “¿No será suficiente con que hagamos que el mundo sea un poco mejor? Podemos ayudar a alguien, y ese alguien ayudará a continuación a alguna otra persona, y así contribuiremos a la mejora general del mundo y seremos un pequeño eslabón en la gran cadena de la bondad“. En el fondo, el amor es más seguro que los demás relatos.

La gente corriente suele creer en varios relatos a la vez, sentir distintas identidades, y muchas veces hay contradicciones importantes, porque en el fondo no están convencidos de su propias creencias. La historia está llena de estas “disonancias cognitivas”. Un ejemplo son los que han ido a la guerra para defender el cristianismo, religión del amor. Pero aún hoy día hay muchos cristianos que se oponen a las políticas de bienestar social, que se oponen a ayudar a los inmigrantes o que apoyan las armas, por ejemplo. También es fácil encontrar gente que se lamenta de la injusta distribución de la riqueza pero tienen inversiones en bolsa, cuando es bien sabido que invertir en bolsa genera injusticias y desigualdad (y si tu banco no es ético también estás colaborando con sucios negocios).

Nuestros deseos nos llevan a actuar y Harari sostiene que somos libres para elegir nuestras acciones, pero no nuestros deseos. Muy poca gente es la que controla sus pensamientos. Para la mayoría, los pensamientos vienen y van de forma caótica y descontrolada. Algunas religiones enseñan a controlar la mente. Buda enseño que hay tres realidades básicas del universo: que todo cambia sin cesar, que no hay nada eterno y que nada es completamente satisfactorio. Aceptando esto, el sufrimiento cesa: “según Buda la vida no tiene sentido, y la gente no necesita crear ningún sentido”. El consejo de Buda es: «No hagas nada. Absolutamente nada». “Todo problema radica en que no paramos de hacer cosas” (física o mentalmente). No hacer nada es conseguir que la mente tampoco haga nada.

21. Meditación, para conocernos mejor

Haz click para aprender la bases teóricas e históricas del hinduísmo, la meditación, el tantra, el yoga...En el último capítulo, el autor nos cuenta su experiencia personal aclarando que no tiene porqué funcionar bien a todo el mundo. Casi por casualidad, descubrió la meditación Vipassana (introspección) que, simplificando, consiste en centrar la atención en algo concreto, como el aire que entra y sale por la nariz. La gente corriente es incapaz de mantener esta atención de forma prolongada y Harari confiesa que al instante perdía la concentración. El objetivo de esta meditación es observar las sensaciones personales. Cuando uno se enfada se centra en pensar en el objeto que supuestamente provoca el enfado y no la realidad sensorial. Harari dice que aprendió más cosas sobre sí mismo y los humanos observando sus sensaciones en diez días que durante el resto de su vida hasta ese momento y, además, sin tener que aceptar cuentos o mitologías. Basta solo con observar la realidad como es.

El origen del sufrimiento está en la propia mente. Cuando deseamos que ocurra algo y no ocurre, generamos sufrimiento. Es una reacción de la mente. Es la mente la que provoca el sufrimiento. “Aprender esto es el primer paso para dejar de generar más sufrimiento”. La meditación es cualquier método de observación directa de nuestra propia mente y, aunque la han usado muchas religiones, la meditación no es necesariamente religiosa. La meditación Vipassana advierte que no se debe practicar solo como búsqueda de experiencias especiales, sino para comprender la realidad de nuestra propia mente, aprovechando todo tipo de sensaciones por simples que sean (calor, picor…).

Meditar te ahorrará tus sufrimientosHarari dice que medita dos horas diarias y que le ayuda al resto de tareas del día. Además, recomienda meditar para conocernos a nosotros mismos, antes de que los algoritmos decidan por nosotros quiénes somos realmente.

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¿Demasiada fauna para un planeta pequeño?

Los animales sufren por culpa del ser humano¿La única fauna que necesitamos para vivir es la que vive en granjas? No. La mayoría de la gente no piensa eso. Sencillamente no piensa en nada que tenga que ver con la “fauna”. Ni siquiera cuando se come una costilla de algún ser vivo. Menos aún si es una hamburguesa, en la que los músculos son triturados para que su forma redondita no rememore al animal del que procede.

Para muchos, la fauna es solo un puñado de animales que vemos en los documentales de la televisión durante los 30 segundos que tarda alguien en cambiar de canal.

Necesitamos la biodiversidad

Pero la fauna, la veamos o no, es muy necesaria. De hecho, mantener la biodiversidad (fauna y flora) es uno de los cuatro principios básicos para la sostenibilidad (los otros tres son: usar energía solar, reciclar todos los materiales y evitar la superpoblación de cualquier especie). O sea, según ese principio, si no mantenemos la biodiversidad, el sistema que nos permite cierta calidad de vida se hundirá. Y se está hundiendo (por si no lo has notado). ¿Cuántas especies de animales o plantas se extinguen? La verdad es que ni se sabe con certeza, porque aún hay muchas especies que la ciencia no conoce. Por citar un dato, los científicos dicen que cada año desaparecen dos especies de vertebrados. Los invertebrados los conocemos menos, los vemos menos, pero hay más y por tanto las cifras deben ser bastante peores para ellos.

La misma tragedia ocurre con las plantas. Muchísimos medicamentos proceden de las plantas y seguro que se descubrirán ahí medicamentos para el futuro. Sin embargo, muchísimas plantas están desapareciendo, para siempre, antes de ser estudiadas; antes incluso de que tengan asignado un nombre científico. Una auténtica tragedia para la naturaleza, pero también para el propio ser humano.

¿Por qué desaparecen tantas especies?

Hay varias causas y detrás está la mano del ser humano. Es decir, depende de nosotros continuar o detener la extinción de especies. Por ejemplo, si el ser humano aumenta su demanda de madera, será necesario talar más bosques, poniendo en peligro no solo a ciertas especies de árboles, sino también a muchas de las plantas y animales que viven en esos bosques.

El consumo creciente de carne también contribuye a talar bosques para plantar lo que comen la ingente cantidad de cabezas de ganado del planeta. Por otra parte, alimentos tan extraños y tan usados como el aceite de palma (presente en chocolates o champús), están contribuyendo también a la pérdida de grandes selvas, incluso aquellas en las que viven animales tan maravillosos como los orangutanes. Perder tantos bosques, complica la vida a infinidad de especies que allí viven. Y no olvidemos que un campo de palmeras aceiteras no es un bosque, sino un cultivo, y en un cultivo, la biodiversidad se reduce muchísimo, porque la biodiversidad no es rentable para el propietario. Por eso, ellos usan herbicidas e insecticidas y por eso la agricultura es la responsable de gran parte de la contaminación mundial, contaminando ríos, mares, tierras y hasta el aire. De hecho, los agricultores han sido acusados de causar la mayor parte de los cánceres que padecen los humanos.

Otra causa de la desaparición de especies es la explotación −sobreexplotación− de multitud de otros recursos (metales, petróleo, gas, agua, pesca…) pues el ser humano arrasa donde llega. Una minúscula élite ve negocios donde hay destrucción. El crecimiento de las ciudades y la creación de infraestructuras (autovías, aeropuertos, estadios…) también va expulsando a todo ser vivo de su casa natural. Otra causa es el calentamiento global, pues muchas especies no se pueden adaptar a los cambios climáticos a la velocidad en que estos se producen.

Aunque algunas especies no hayan desaparecido aún, solo el hecho de estar en peligro de extinción hace que su variabilidad genética disminuya y, por tanto, se reduzcan sus posibilidades de adaptación al futuro. Es decir, una especie amenazada mantiene su riesgo de extinción incluso aunque su población aumente, porque aunque aumente su población, su genética será más uniforme y con mayores dificultades de supervivencia. Es la selección natural que con tanto acierto definió Darwin. Este gran científico definió la selección natural con el concepto de la supervivencia del más apto. Es decir, que en la naturaleza sobreviven aquellos individuos mejor adaptados al medio. Por eso, para que una especie no esté amenazada no solo es importante que haya muchos ejemplares, sino que haya suficiente variación genética entre todos los individuos. Así, esa variabilidad facilita que algunos puedan estar mejor adaptados que otros. De ahí la importancia de que haya poca consanguinidad en las poblaciones.

Nuestra especie tiene tres características que hacen que su extinción sea muy complicada (a corto plazo). Primero, hay muchos individuos de nuestra especie (de hecho, hay demasiados). Segundo, es una especie con gran variación genética (hay multitud de razas, lo cual supone un gran potencial de adaptación ante cualquier cambio). Y por último, el ser humano ha demostrado ser capaz de adaptarse a vivir en casi cualesquiera circunstancias, por duras que sean.Las noticias más calientes en el mundo de las cucarachas

Esas tres características también las tienen otras especies. Por ejemplo, las cucarachas son animales muy numerosos, con más de 4500 especies y bastante versátiles, lo cual hace que no estén amenazadas, como muestra el divertido vídeo de Pésame Street. De hecho, muchas ciudades se gastan ingentes cantidades de dinero en su exterminio y no pueden acabar con ellas a pesar de contaminar con toneladas de insecticidas. Mucha gente piensa que las cucarachas sobrevivirían a una guerra nuclear, pero aunque eso no es del todo cierto, sí lo es que estos animales tienen mayor resistencia a las radiaciones que los vertebrados en general. Su dosis letal es entre 6 y 15 veces mayor que la de los humanos, pero hay otros insectos que resisten aún más, como por ejemplo la mosca de la fruta.

¿Por qué debemos preocuparnos?

Si la subsistencia de nuestra especie no está amenazada, ¿por qué debemos preocuparnos?

  1. Primero, porque a la mayoría de nosotros no solo nos preocupa que nuestra especie viva, sino que queremos vivir nosotros, nuestra familia, nuestros amigos, nuestra cultura, nuestras ciudades… todo eso que llamamos “nuestro” (lo sea o no).
  2. Segundo, porque la mayoría de nosotros queremos también conservar las cosas maravillosas que aún existen en este planeta. Y no solo las grandes maravillas, como son el Amazonas, el desierto del Sáhara, las selvas boreales o las sabanas africanas, sino también las pequeñas maravillas, como son el pequeño nacimiento junto a tu pueblo o ese árbol tan memorable que conoces y saludas al pasar.
  3. Tercero, porque también queremos vivir con cierta calidad de vida. No nos resignamos a subsistir en un mundo degradado y tóxico, sino que queremos disfrutar de un mundo limpio, vital, saludable y generoso.

Centremos la atención un momento en un recurso tan valioso como el agua. España es un país con sequías periódicas y sin embargo el despilfarro de agua y el descontrol es brutal. No solo se permiten miles de pozos ilegales (Murcia y Huelva son casos extremos), sino que se autorizan cultivos de regadío en zonas donde el agua no sobra. Y ningún gobierno pide que se consuma menos agua, ni menos carne… Pensemos que hacen falta unos 9000 litros de agua para criar un solo pollo. Tampoco nos piden que no compremos agua embotellada, pero para fabricar solo una botella de plástico de un litro, hacen falta emplear 4 litros de agua, y eso sin contar el gasto de energía, transporte, o incluso lo que requiera su reciclaje, si es que llega a reciclarse (y no se quema por el camino).

La falta de agua potable es solo uno de los problemas que tendremos en el futuro, si no lo remediamos. Pero tendremos otros problemas. Y muchos de esos problemas están tomando un nombre común que engloba a gran parte de ellos: cambio climático.

Cambio climático, calentamiento global, efecto invernadero…

Sus causas son múltiples, desde la deforestación hasta el consumo de tantos combustibles fósiles (carbón, petróleo, gas…), pero hay otras causas como la excesiva ganadería. Particularmente, la cría de vacas produce muchísimo metano, un gas de efecto invernadero mucho peor que el famoso CO2.

En el fondo, el cambio climático es un enemigo común a todo el planeta y que reúne los mayores problemas ambientales. Por eso, intentar minimizar el cambio climático reduce también otros problemas. Por ejemplo, para detener el cambio climático debemos favorecer la plantación de árboles, acabar con la contaminación del transporte, reducir el consumo energético, reducir los tóxicos que se usan en la agricultura… e incluso reducir el sufrimiento de los animales en la poderosa maquinaria de la industria cárnica.

Esas soluciones para paliar el cambio climático harían que el planeta fuera más habitable para las siguientes generaciones. Pero además, tenemos que tomar conciencia de que en este planeta ya somos demasiados humanos. Nuestra especie es, sin duda, una especie invasora que afecta a todos los ecosistemas. Pero por supuesto, el impacto ambiental no es igual para cada persona del planeta, pues influye mucho el estilo de vida. Un estilo de vida consumista en un país puede tener una huella ecológica decenas de veces mayor que un estilo de vida humilde en algún país pobre.

Podemos hacer mucho y bueno

Cuando somos conscientes de tan graves problemas, lo primero que se nos ocurre es exigir cambios urgentes a nuestros gobiernos, porque ellos tienen más poder y más responsabilidad. Lo siguiente es pensar qué podemos nosotros hacer a nivel individual. Unos científicos lo estudiaron y estas son las cinco acciones más importantes que todos deberíamos conocer para actuar con mayor conciencia:

  1. Primero, lo más ecológico es dejar de tener hijos, pues aunque solo sea un hijo menos, el impacto de cada humano es excesivamente grande (aunque depende mucho, como hemos dicho, del estilo de vida que inculquemos y elija ese ser humano).
  2. En segundo lugar, vivir sin coche y sin mascota. Un coche contamina mucho, pero un perro mediano consume más recursos naturales que un 4×4, y un gato lo mismo que un coche normal.
  3. En tercer lugar, dejar de volar en avión. Los aviones contaminan muchísimo más que el coche, pero también se usan menos. Podemos ahorrar de media hasta 2.8 toneladas de CO2 por cada viaje individual (puede ser menos en viajes cortos).
  4. En cuarto lugar, comprar electricidad renovable para tu casa: Esto es posible en toda Europa, pero mucha gente no se cambia de compañía eléctrica por comodidad, ignorando que es muy sencillo, muy seguro y… ¡está en cuarto lugar!
  5. En quinto lugar, algo muy difícil para algunos: tener una dieta principalmente vegana. Reducir mucho el consumo de carne y pescado supone reducir mucho nuestra huella ecológica, incluso aunque no seamos veganos del todo.

La lista continúa con otras acciones menos decisivas pero siempre importantes, tales como usar coche eléctrico o compartido, instalar paneles solares en casa, comprar productos eficientes, evitar el despilfarro de comida, reducir el consumo en general, reciclar, comer productos locales, ahorrar agua, evitar transportes innecesarios, compostar la basura, difundir la conciencia ambiental, usar banca ética, plantar algo de lo que comemos… y otros consejos ecológicos como los que propone la “Cadena Verde“.

Hemos mostrado que tenemos que trabajar en muchos frentes. Dos de los más importantes son intentar frenar el consumismo y que la población humana no crezca tan deprisa. Queremos que haya mucha fauna, pero no cualquier tipo de fauna. La fauna que hay en exceso es la fauna humana y la de su ganadería.

NOTA: Este artículo se publicó en el libro “¿Qué nos dirían los animales si pudieran hablar?” basado en la web serie de Pésame Street.

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